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El fin de las Superligas: clubes y escuelas trabajan en una nueva categoría de élite en el fútbol-8 FFCV

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El fútbol formativo valenciano, en colaboración con la Federación de Fútbol de la Comunitat Valenciana, cambiarán el actual formato de Superligas en fútbol-8 la próxima temporada 2020-2021 para buscar un modelo de competición mejor regulada, más equilibrada y que esquive los problemas y desventajas del formato actual.

Desde diversos foros el nivel de las protestas respecto al actual formato lleva aumentando desde hace meses. Instauradas en verano de 2017, las Superligas aparecieron como solución al ansia competitiva generado por el antiguo Grupo 1 de la categoría Alevín, que antaño provocaba unas diferencias a menudo abismales entre escuelas de élite y con presencia en Primera División (Valencia, Villarreal y Levante) y el resto de clubes formativos, en una carrera hacia la máxima competitividad en edades en las que la formación y aprendizaje deberían ser lo primero.

Tras un amplio debate entre los clubes, la creación de las Superligas en 2017 y la división entre categorías de Primer y Segundo Año sólo palió en parte el problema, antes de volver a poner de manifiesto que no era la solución ideal. La situación ha empeorado hasta un punto en el que muchos -y este periódico no iba a ser menos- argumentan que las Superligas deberían desaparecer como concepto de competición en el fútbol-8 de la Comunitat Valenciana.

El cambio no se producirá la temporada que viene

Varios clubes se pusieron manos a la obra para buscar soluciones a los problemas de las actuales Superligas, y a plasmarlas en una competición alternativa. Primero de forma individual, luego en colaboración con otras escuelas. En este sentido, ESPORTBASE viene siendo conocedor de una serie de reuniones que se han producido desde el pasado mes de marzo entre una quincena de escuelas y clubes de la provincia de Valencia, que están presentes, han estado en el pasado o aspiran a estar próximamente dentro del grupo de competición ‘de élite’ de la FFCV en fútbol-8. En dichos cónclaves se ha llevado a cabo una puesta en común de ideas, conceptos, posibles soluciones e incluso borradores de posibles formatos de competición para proponer a la FFCV una modificación del actual sistema.

Masteam Massamagrell ascendió a Superligas en abril de 2019 | Foto: Masteam Massamagrell

En los primeros días del mes de mayo de 2019, un grupo de representantes de estos clubes -principalmente, sus directores deportivos- visitaron la sede de la FFCV en Valencia para reunirse con representantes de su Comité Deportivo y exponerles a grandes rasgos sus ideas. El primer punto resultó ser curiosamente el mismo para ambos: tanto los clubes como la propia Federación coincidían en que lo ideal sería aplicar lo antes posible los cambios y que la temporada 2019-2020 arrancase con este nuevo formato.

Por desgracia, esa intención no se verá cumplida: un procedimiento de este calibre requiere una documentación, unos plazos para presentarla ante la Junta Directiva, que debe aprobarla o rechazarla; y, en caso de aprobación, se debe elevar a la Asamblea FFCV (que se reunirá de manera Ordinaria el próximo 28 de junio) para su votación a favor en contra. Por lo tanto, por una cuestión meramente formal y de plazos legales, la campaña 2019-2020 será la última en la que el actual formato de Superligas se mantenga; sólo a partir de verano de 2020, siempre y cuando la Asamblea vote a favor, se aplicarían los cambios.

Marcadores abultados, descensos, clubes conveniados…

El nuevo modelo de competición (que, según conocedores de las reuniones, tiene previsto sustituir el nombre de Superliga por otro “menos exclusivo y elitista”) tiene ante si el reto de devolver al fútbol-8 a cauces más formativos y menos exigentes para los jóvenes, sobre los que en muchas ocasiones recae la presión de llevar el futuro de la escuela sobre sus hombros en caso de terminar en una de las últimas 4 plazas (participan 16 equipos) de la categoría Alevín Segundo Año y descender. Hay escuelas y clubes cuyo número de altas cada verano fluctúa de manera notable dependiendo de si están o no disputando la Superliga. Esa presión y exigencia se traslada de los padres al club (y viceversa), de ahí a los entrenadores y, por último, a los jugadores. Niños de 10 y 11 años que se juegan el futuro económico y deportivo de su equipo. Una situación absolutamente irresponsable.

El nuevo formato deberá también buscar soluciones a la gran presencia de clubes conveniados en los niveles deportivos más altos. En la campaña 2018-2019 que acaba de finalizar, 12 de los 16 clubes que disputaban Superliga tenían vínculos entre si debido a los convenios de colaboración. Sólo CD Malilla, Sedaví, CDB Massanassa y Torre Levante iban ‘por libre’. De esos tres, sólo Torre Levante y Sedaví han logrado salvar la categoría y seguirán disputando la competición el año que viene. De las cuatro escuelas ascendidas este año, Inter San José mantiene vínculos con Sporting Benissanó y Valencia CF; mientras que Masteam Massamagrell, Avant Aldaia y Silla CF, en principio, no tienen acuerdos con ninguno de los otros clubes presentes en Superligas.

Silla CF, escuela recién ascendida a Superliga | Foto: Silla CF

La futura competición de referencia del fútbol-8 de la FFCV tendrá que buscar soluciones al problema de los marcadores abultados, a las grandes diferencias de nivel e intentar eliminar el concepto de ‘descenso’ en una competición anual, que es lo que verdaderamente ejerce presión sobre los deportistas en formación. Premiar el buen trabajo y recompensar con títulos a los mejores, pero centrarse en la formación como finalidad más destacada sin renunciar a la competitividad. Un equilibrio complejo de conseguir cuya ecuación los implicados llevan meses intentando resolver.

De entre todas las ideas y propuestas de formato que la FFCV está recibiendo, teniendo en cuenta a todos los clubes de Valencia, Alicante y Castellón, el Comité Deportivo (elegido democráticamente por los propios clubes) y el Comité de Valores consensuarán un borrador definitivo a lo largo de los próximos meses para su tramitación y aplicación a partir de verano de 2020.

Escucha el análisis del futuro de las Superligas (a partir del min. 15:45)

2 Comentarios

  • Jose dice:

    Las superliga o la antigualiga grupo 1 hace que un gran grupo de niños sean muy buenos y competitivos. Sienpre hay cambios cuando se cambian presidentes de federacion. Yo jugue desde prebenjamin en la superliga y para mi era un premio ir a jugar contra esos grandes equipos que pena que se pierda.

  • Jose dice:

    Como padre veo presión en cualquier partido da igual que los niños tengan 7 o 12 años….el entrenador les grita y corrige a cada momento. Veo a niños de 8 años llorar por fallar un penalti en cualquier partido sin ser superliga. Acaba el partido y los veo tan felices, con ganas de volver a entrenar. No soy psicologo y si el cambio ayuda a algo bienvenido sea.
    Cuando pasan a futbol 11 niños de 12 o 13 años y estan en autonomico no hay presión? O es que ya son hombres?
    Y tema aparte a ver si solucionan que se deje de fumar en las gradas, los niños y mayores se merecen espacios sin humos. Es una verguenza la falta de respeto hacia los demás.

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