Carmen Carbonell, el rostro de la felicidad en un Villarreal en racha

Toda historia tiene su inicio y los culpables de que Carmen Carbonell (Valencia, 1999) acabase siendo portera fueron los Reyes Magos. Unas navidades apareció una portería bajo el árbol y desde entonces su vida deportiva siempre ha estado bajo los palos. La niña que empezó a jugar al fútbol con tan solo 5 años en San Antonio de Benagéber se ha convertido en la portera titular de un Villarreal CF que busca seguir con las buenas sensaciones de las últimas jornadas en la Liga F.

Carmen ha encontrado su hogar en Villarreal, pero antes de recalar en el conjunto groguet se curtió en Cracks y en las categorías inferiores de un Valencia CF que empezaba a dar sus primeros pasos en la sección femenina. En aquellos momentos, el fútbol femenino en edades formativas era muy distinto al actual y podías notar ciertas deficiencias que a día de hoy prácticamente no existen: «Las niñas de hoy en día aprenden conceptos que yo no he escuchado hasta que he sido mayor, tienen un aprendizaje más completo. En mi época, jugar con los chicos te daba como ese plus que se notaba cuando jugabas con ellas. Se te notaba un poco más curtida, que habías aprendido a jugar a otro ritmo».

En el fútbol, y más cuando pretendes dedicarte a ello, se debe ser consciente de que las oportunidades hay que fabricarlas y que pocas veces se te presentan, pero que si aparecen hay que aprovecharlas como hizo Carmen cuando pudo probar suerte en el fútbol de Estados Unidos a la vez que lo compaginaba con sus estudios. Sin embargo, nadie podía imaginar que llegaría una pandemia que cambiaría el mundo de un momento a otro, obligando a Carmen a volver a casa, terminar la carrera vía online y encontrándose en un limbo deportivo.

«No voy a tener equipo nunca más. Todo era horroroso», pensaba Carmen en esos momentos, pero de un día para otro, el Villarreal apareció y le devolvió la alegría. Fichó por el submarino amarillo cuando estaba en Primera RFEF y poco a poco ha ido convirtiéndose en la guardameta titular del conjunto de Sara Monforte de manera orgánica. Al principio tuvo que aceptar -a regañadientes- tener dinámica de primer equipo y jugar con el filial; sin embargo, en perspectiva, reconoce que ese pasito atrás fue «el favor más grande que le pudieron haber hecho» porque le ayudó a crecer futbolística y personalmente.

Tras conseguir tres victorias consecutivas en liga y rascar un empate a domicilio ante la Real Sociedad en la última jornada de Liga, el Villarreal está en un gran estado de forma que se refleja en la clasificación. ¿El porqué de este cambio tras Navidad? La confianza y el orgullo del vestuario. Han terminado de creer en ellas. «La charla previa al partido ante el Valencia fue un punto de inflexión. Nos dimos cuenta de que la tónica de nuestro cambio ha estado en la ambición, en creer que podemos ganar a cualquiera y en generar ese respeto en el rival».

En Villarreal se espera que esta temporada sea la campaña que sirva para afianzarse en la Liga F y Carmen Carbonell no puede ser más feliz. Renovada recientemente hasta 2025 solo ve su futuro con la camiseta grogueta. El tiempo dirá, pero hasta entonces seguirá defendiendo la portería del equipo que le salvó cuando creía que ya se habían acabado las oportunidades.

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Redactor jefe de ESPORTBASE Media. Periodista. Dando voz a aquellos que siempre han silenciado. Desde el fútbol femenino al fútbol regional.

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