Mientras el Atlético Levante sucumbía en La Nucía tras ir 0-2 ganando, el Villarreal C lograba su billete para el playoff después de 5 años sin jugarlo. Ha superado al Atzeneta con un golazo de Mario Cervera (que suma 5 goles en 3 partidos consecutivos) y se coloca en cuarta posición a falta de dos partidos para que termine la fase regular. El objetivo era clasificarse para el playoff, tal y como ha revelado Yago Moreira en los micrófonos del club. Y en efecto, así ha sido. Un equipo atractivo, voraz, divertido de ver y con una juventud que hacía tiempo que no se veía en el segundo filial groguet mezclando amateurs de primer año con muchos juveniles. La apuesta por David Cifuentes como capitán del barco fue un 100 en la diana. No había mejor entrenador que él para un C que tenía todos los ingredientes para hacer un gran año, a falta de jugar las eliminatorias. Quitando una racha de tres derrotas seguidas (Ontinyent, Castellonense y Atzeneta) entre noviembre y diciembre, el equipo de Cifu ha sido muy regular marcando muchísimos goles y compitiendo realmente bien, sobre todo fuera de casa. Es el segundo mejor equipo a domicilio con 8 victorias en 16 partidos y en casa ha flojeado un pelín más sorprendentemente a pesar de ganar a equipos como Castellonense (3-0) y haber empatado contra Atlético Levante y Saguntino.

Precisamente el objetivo ahora es cazar al cuadro romano para estar mejor posicionado en las eliminatorias. El 2° jugará contra el quinto y el tercero lo hará con el 4°, por lo que Villarreal C y Saguntino se verían las caras de terminar así. Un C que jugó su último playoff en la 20/21 con los Iker Álvarez, Pacheco, Aitor Geraldo, Álex Forés, Jorge Pascual y cayó en las semis ante el Intercity. El reto es importante sabiendo que lo que no juega a favor del Vila es la experiencia: ninguno supera los 20 años menos Adrián Ruiz y Gastón Iñigo. El fondo de armario y la motivación de los chicos es el gran punto fuerte; el que juega, da el callo y todos tienen relevancia. Barattucci, Nizar (ahora con el filial), Cantero, Kevin Henry, Cervera… Todos los fichajes están funcionando y eso sumado a la columna vertebral que ha subido desde el Juvenil A (Yago Moreira, Pedro Luque, Palomares, Unai Rodríguez e Iker Adelantado) y al líder y veterano, Adrián Ruiz, se te queda un equipo finísimo.

Juveniles para parar un tren
El filial está tirando mano del C en muchas ocasiones dándole protagonismo a Bonafé, Nizar, Barattucci y Adrián Ruiz, lo que provoca que el equipo de Cifu tenga que subir chicos del Juvenil A y eso no ha causado ningún impedimento. Dándole naturalidad siendo algo normal, han debutado hasta 8 juveniles en Tercera RFEF. Con distinto rango de importancia, pero siendo apuestas personales del técnico de Almazora sin importarle la edad. Pau Polo, portero y capitán del DH, debutó ante el Jove Español y en la línea defensiva, Bilal Errahaly, Max Petersson y Diallo también tuvieron sus primeros minutos en la categoría. En la medular, el estreno de Álvaro Alcaide (Burriana, 2008) fue espectacular y Moussa Traoré lleva ya 18 partidos con el C siendo juvenil de segundo año. Empezó en División de Honor y en diciembre subió con Cifuentes convirtiéndose en un jugador casi inamovible por sus condiciones físicas. Y las últimas apariciones estelares han sido las de Seydou Llopis (2007) y Mauro Roca (2008) con 5 y 6 titularidades respectivamente. Se les estaba quedando pequeña DH y David no dudó en sumarlos al carro. Seydou jugando como falso extremo izquierdo y Mauro actuando como carrilero zurdo cuando, de siempre, ha sido un jugador ofensivo.
