Una actuación soberbia del Villarreal ante el PSG volvió a demostrar porque es candidato a llegar muy lejos en la competición europea. Traoré en el segundo 20 inició el camino de la victoria, pero el PSG lo puso difícil con tres oportunidades clarísimas en 15′. Pau Polo lo evitó antes de que Saúl marcase justo antes del descanso. El Villarreal se defendió bien en ese 4-4-2 y puso la puntilla con otro gol de Saúl Rodríguez casi al final.
La condición de local surgió efecto desde el inicio porque en el segundo 20 los amarillos ya se habían puesto por delante en el marcador. El PSG presionó muy alto y eso lo aprovechó Saúl Rodríguez para filtrar un exquisito balón al espacio para la carrera de Moussa Traoré que definió abajo ante la salida de Arthur Vignaud. El gol fue espectacular, sobre todo por la capacidad supersónica del Villarreal de jugar rápido y desarbolar al conjunto francés que se vio sorprendido en la primera jugada del encuentro. Pepe Reina entendió que debía igualar la fortaleza física parisina trazando un cuadrado en la medular: Álvaro Alcaide y Serigne Ndiaye como pivotes y por delante, Moussa Traoré y Saúl Rodríguez, colapsando la creación del Paris. Traoré hacía prácticamente de enganche y Saúl caía a la banda izquierda en fase ofensiva. El gol recibido activó a los galos que tuvieron hasta dos ocasiones clarísimas en cuestión de 10′.

Primero, un envío a la cruceta de Edem Ghalleb que hizo temblar a la grada del Mini Estadi. Meïté, Noha Tiehi, Younes Idder… Muchísimo talento del centro del campo hacia arriba que puso en aprietos al Vila. Tiehi tuvo el empate después de recibir un balón dentro del área de su compañero, Biyik, pero el disparo cruzado pegó en el poste y se marchó fuera. Llegaba el PSG con peligro, asfixiando al Villarreal en salida de balón y obligándole a jugar en largo sobre Raúl García y Adrián Vivó. Pau Polo intervino a un disparo de Biyik en los mejores momentos de los visitantes, que rozaban el 1-1 con mucho ahínco. El conjunto de La Plana se deshizo del sometimiento francés y comenzó a tocar área rival de manera intermitente con Saúl Rodríguez y Moussa haciendo de ‘box to box’ (a la postre serían los MVP del partido). La balanza comenzaba a inclinarse cuando Mauro Roca cayó lesionado por un pinchazo en el gemelo y Jorge Carrasco entró en su lugar para ocupar el carril izquierdo.

La entrada del ilicitano no trastocó los planes y justo antes del descanso llegó el segundo gol. Una jugada explosiva de Moussa Traoré, que le ganó la pugna a Koukaba, concebió el disparo del 8 y la posterior parada de Vignaud, que dejó el balón muerto para que Saúl Rodríguez la empujase. Un 2-0 al descanso que daba mucho oxígeno al cuadro valenciano, sometido por el PSG a partir del tanto de Traoré. Tuvo hasta tres ocasiones claras que Pau Polo y la madera impidieron. La pausa ayudó a los de Reina a calmar los nervios y jugar más tranquilos; en la segunda parte fue todo diferente. Yurii Kisak entró por Raúl García, algo cansado por haber jugado también el sábado en Buñol. El Paris Saint-Germain salió algo desubicado y el Villarreal comenzó a hacer circular la pelota con tranquilidad y sosiego. Llevaba dos goles de ventaja y era el rival el que tenía que correr. Con Alcaide en la sala de mandos, el conjunto local no sufría y encontraba espacios para que el tiempo pasara, a la vez que el PSG solo podía meter miedo a pelota parada. Fanne Drame ejecutó una falta casi en la media luna haciendo que Pau Polo volase. Se animó el partido, pero el Villarreal decidió finiquitar el asunto en el 83′ cuando Álvaro Alcaide robó en la esquina izquierda del área y asistió a Saúl Rodríguez que, de primeras, batió al portero rival desde el punto de penalti.

Un triunfo que deja líder al equipo groguet con 10 puntos y una racha de imbatibilidad (4 partidos sin perder). El PSG era el gran hueso de esta liguilla y se ha superado el escollo de la mejor manera posible: con buen fútbol y puntería. Sufrió a partir del 1-0, pero mantuvo la compostura, defendió bien y tuvo la paciencia necesaria como para consumir al PSG. Saúl Rodríguez, con dos goles, fue el gran hombre del partido dando la asistencia a Moussa en el 1-0. Y sin pasar por alto la actuación de Alcaide, que estuvo en todos lados dirigiendo a su equipo.
