La vida de Nizar El Jmili (Vila-real, 2004) cambió en verano de 2025 cuando el Villarreal CF lo fichó para el segundo filial. Venía de salirse con el CD Roda y ya conocía Tercera RFEF, por lo que apenas duró 4 meses en la categoría porque David Albelda lo reclutó en enero para reforzar al filial. Más de 9 meses después de su debut en Primera RFEF, ha llegado su estreno en La Liga y no en un escenario cualquiera; en el Santiago Bernabéu frente al Real Madrid. Nizar ya puede decir que ha jugado en Primera División cuando hace 10 meses estaba jugando en Tercera RFEF con el C. Fue una de las sorpresas de la convocatoria del equipo amarillo junto a Joselillo sabiendo que ni Pépé ni Buchanan estaban disponibles. Era difícil pensar que podían tener minutos, pero Íñigo Pérez mandó a calentar a El Jmili en el 75′ y debutó en el minuto 86 entrando por Alberto Moleiro. Como dato, el extremo se convirtió en el noveno jugador de Vila-real en debutar con el Villarreal en Primera tras Héctor Font, César Arzo, Pau Torres y Carlo Adriano entre otros.

Su debut fue en un contexto propicio para pensar que tendría participación en el juego: el Madrid con 10 y el Villarreal volcado en busca del tanto del empate. Y lo cierto es que tocó muchos balones emparejándose con Cucurella. Quizá le falto algo de acierto, pero no se arrugó, pidió la pelota y bajó a defender cuando Vinicius amenazaba la banda de Freeman. Nizar se convierte en el primer jugador del B en debutar con la primera plantilla en el presente curso (Maciá y Diatta no cuentan al tener ficha con primer equipo) y se espera que vaya apareciendo con más asiduidad. Su debut en la élite llega 5 días después de que renovase por cinco temporadas con el Villarreal y se haya convertido en uno de los pilares del minisubmarino. Albelda sabe que es uno de sus principales filones y el B le necesita para poder aspirar a un posible ascenso. Y es que solo hay que verle su inicio de campeonato: 3 pases de gol superando los dos que consiguió con el B en la 25/26.
Un jugador que cuando llegó, se esperaba que fuese relevante en el C tras romperla en el Roda, pero ni de lejos nadie imaginaba que alcanzase estas cuotas. Desequilibrante, enérgico, dinámico, talentoso y muy trabajador. Así se puede describir al bueno de Nizar, que está viviendo un sueño con el equipo de su pueblo.
