Solo el Elche pudo frenar el vendaval amarillo que está arrasando en este inicio de campeonato. Un traspié que ocurrió hace dos semanas que empañaba un poco las tres victorias consecutivas, pero que simplemente fue un bache. Venció en Mallorca contra el San Francisco (1-2) con un tanto de Yurii Kisak en el descuento y también se ha llevado el derbi superando al Castellón para ponerse líder del grupo 7. Sí, sí. Líder. Los pupilos de Pepe Reina aprovecharon el pinchazo del Elche contra el Roda para asaltar la cima de la clasificación. Ha tenido poca oposición ante un Castellón errático, que ha concedido mucho y que no ha estado nada cómodo durante los 90′. Muy pronto iba a golpear el equipo local con un buen tanto de Fode Minite tras una jugada grupal ejecutada a la perfección: Toni Falcó (que ha hecho un partidazo) jugaba en largo sobre Rubén Luengo, que al entrar al área, ponía un buen pase al punto de penalti. Allí apareció Jorge Carrasco para rematar de primeras, pero su disparo lo rechazaba Luis Romero por puros reflejos, dejándole el gol a bocajarro a Minite.

El cuadro de Luis Cubedo estaba bien plantado, pero no tenía la pelota y sufría. Aún así, pudo haber empatado en una ocasión clarísima que tuvo Marcos Fernández. Un envío en largo propició el error de Juanma Borrero, que midió mal, y Marcos encaró completamente solo la portería de Ursu. Sin ser egoísta, vio que llegaba Raúl Ruiz por la izquierda y se la entregó con Ursu vencido, pero apareció Rubén Luengo para dejarse el alma y barrer esa pelota evitando que Ruiz marcase a placer. Fue la mejor oportunidad del Castellón en todo el primer acto ante un Villarreal que tenía el control y trataba de abrir el juego con Vivó y Minite en los costados, acompañando a Carrasco que ejercía de mediapunta.
Moussa Koné tuvo el 2-0 cuando se animó a ir al ataque, Vivó detectó su desmarque, pero el maliense no encontró rematador a su asistencia al segundo palo. Poco después, Carrasco pudo haber ampliado la ventaja al aprovecharse de un error en salida de Luis Romero, que no atinó a despejar la pelota. El 11 del Villarreal se llevó el balón, pero la defensa castellonense ya estaba protegiendo la portería y su disparo fue repelido. Estaba siendo superior el cuadro vila-realense que puso el segundo con un remate de primeras de Raúl García, pero el asistente anuló el tanto por fuera de juego. En la segunda parte todo cambió.

El Villarreal encontró el acierto que no tuvo en el primer acto y en el 60′ marcó el segundo desde los once metros. Raúl García, el capitán, se encargó de batir a Luis Romero justo cuando el Castellón mejor estaba. Porque antes del tanto, Marcos Fernández tuvo el 1-1 en un mano a mano con Ursu, donde su disparo cruzado se marchó rozando el palo izquierdo. Ahí estuvo el empate, pero cuando le perdonas la vida a un lobo, te acaba matando. Y se desató el Villarreal. Tras el gol de García, Moussa Koné (otro de los destacados) remató con la testa un córner de Ioan Precup y así dejar sentenciado el choque. Eso parecía, pero el rival provincial no quería morir tan pronto y Marcos Fernández le puso algo de interés a los 20′ restantes con un golazo desde la frontal.
Fueron cosquillas para un Vila hambriento, que quiso más y se llevó un póker gracias a un buen gol de un Yurii Kisak que está ‘on fire’ al sumar su quinta diana en cinco partidos de liga. Remató un buen envío al área de Sergio Serrano con un disparo a media altura. Destacar también la buena actuación de Sergio Serrano y Alejandro Chavero, que dieron otro aire al Villarreal desde el banquillo. Al final, un triunfo cómodo y contundente que reafirma la candidatura del conjunto amarillo al título liguero.
