La escuela del Levante cada vez está más presente en el panorama internacional. En los últimos tiempos, grandes proyectos de club como Nacho Pérez y Marc Santos se han estrenado con las inferiores de la Selección Española evidenciando que hay laterales de nivel top para aburrir en Buñol. Y ahora se han sumado otros tres chicos de la escuela en edades más pequeñas. Ellos son Unai Sáez, Alberto Barres y Diego Moyano que han sido citados por primera vez para jugar con el combinado nacional. Empezando por Unai (2011), el lateral del Cadete B ha sido convocado con la Sub15 para disputar dos amistosos contra Italia el próximo martes en Roma. Unai lleva toda la vida en el Levante y en el último año y medio se ha convertido en una de las promesas más interesantes. También parte de la Selección Valenciana Sub14 con la que anotó el gol de la victoria contra Murcia en la fase de clasificación para el CNSA de 2024. Fue convocado para la Fase Oro y posteriormente parte del equipo que cayó en semifinales ante Madrid el pasado mes de mayo. Un jugador que destaca por su rigor defensivo en el carril zurdo, aunque también puede actuar como central.
Desde los 6 años en el Levante siendo importante en todos los equipos por los que ha pasado. El año pasado sumó 24 titularidades en 28 encuentros con el Infantil A que acabó subcampeón. Distinto a Marc Santos en lo que es el apartado ofensivo ya que Unai es algo más conservador e inflexible. Su temporada en Cadete Preferente está siendo de alto nivel con 18 encuentros como titular y un gol. Su equipo no anda muy bien (7° clasificado), pero el valenciano está rindiendo de manera notable. Un premio importante que sigue demostrando que los laterales formados en el Levante son oro puro. Una categoría más abajo encontramos a otros dos levantinistas que se han estrenado también con La Roja. Alberto Barres y Diego Moyano que recientemente fueron campeones del CNSA 2026 con la Selección Valenciana Sub14 tras imponerse a Cataluña en la final disputada en Zaragoza. Por un lado, Alberto (Bonrepós, 2012) que tiene una pinta sensacional y es uno de los grandes proyectos de centrocampistas que tiene la escuela. Juega más de 6 (pivote) que de 8: distribuye bien el juego, es aguerrido en las disputas y el ritmo lo marca él. De perfil bajo, pero con mucho carácter y personalidad para llevar la batuta. Me sorprendió cuando lo vi por primera vez en el CNSA 2024 con la Valenciana. Por aquel entonces, Alberto era alevín de segundo año y logró el subcampeonato con los compañeros con los que ahora se ha proclamado campeón de España.

La adaptación al fútbol 11 ha sido fantástica y además siendo capitán de su Levante. Acumula 16 compromisos en Liga Autonómica y 3 goles en su octava temporada como granota. Tiene un contrato privado que firmó al inicio del curso y el Levante confía en que siga creciendo a ese ritmo. Su compañero en el Infantil A, Diego Moyano, también vivirá su primera convocatoria con la Selección Española Sub14. Un futbolista que ha llevado la misma trayectoria que Barres en el LUD: entró en 2018 siendo prebenjamín. Fue parte del conjunto valenciano Sub12 que perdió la final del CNSA 2024 ante Andalucía y hace unas semanas levantó el título con la Sub14. Diego ha ido mutando y evolucionando a lo largo de estos años. Empezó siendo lateral izquierdo con mucha tendencia ofensiva y hace un año y medio aproximadamente, se reubicó como central por sus características. Alto, espigado, rápido y con buena salida de balón. Es cierto que su velocidad le hacía ser un filón en la banda, pero a nivel interno en el Levante, decidieron que tenía que crecer como zaguero.
Le vino como anillo al dedo porque es el jugador con más minutos de la plantilla del Infantil Autonómico granota. No se ha perdido ni un solo encuentro de los 20 disputados hasta el momento. Jugando normalmente en el perfil derecho ha demostrado una capacidad espectacular para adaptarse a un contexto distinto al que estaba acostumbrado. Ya son muchos jugadores de la cantera granota que se exponen al mundo yendo con la Selección Española. Y no es casualidad. Es el fruto de un plato cocinado a fuego lento durante muchísimos años.
