Salva Pons: «El Patacona ni se ha vendido ni está en venta, queremos ser cantera de canteras»

Foto: ESPORTBASE Media

El año 2025 del Patacona CF ha traído consigo éxitos incuestionables -como el regreso a la División de Honor Juvenil o más de una decena de marchas de jugadores rumbos a canteras de élite- pero también un golpe duro tras el descenso de su primer equipo desde Tercera RFEF a Lliga Comunitat. Pese a haber perdido la vitola de ser el tercer equipo de la ciudad de Valencia y alrededores en competir en categoría nacional, el club pataconero afronta con optimismo en un arranque de curso que le acerca inexorablemente a su vigésimo aniversario, que se cumplirá en 2028.

Y, desde el principio, Salva Pons ha sido el mascarón de proa del proyecto en su rol como presidente. ESPORTBASE Media quiso conocer sus impresiones en el arranque de la temporada 2025-2026 desde su oficina en las instalaciones del club, a poquitos metros del mar Mediterráneo.

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ESPORTBASE: Llevamos ya unas semanas en marcha de la temporada 2025-2026. ¿Qué balance hace del año anterior y con qué mentalidad afrontó el Patacona CF el arranque del nuevo curso?

SALVA PONS: El balance que hacemos de la temporada pasada debe ser positivo, a pesar de haber sufrido un descenso del primer equipo desde Tercera RFEF. Puede parecer contradictorio, pero la estrategia del club y la escuela siempre ha sido cultivar la base: la formación de jugadores, la presencia en categorías importantes del fútbol-11, competir al máximo en todo nuestro fútbol-8… Por lo tanto, el espíritu del Patacona sí ha logrado todos sus objetivos: ascenso del Juvenil ‘A’ a División de Honor, el Juvenil ‘B’ ha subido a la nueva Lliga Comunitat Juvenil, y los Cadetes e Infantiles se han mantenido en sus categorías de referencia. Aquellos retos vinculados al estatus de la escuela, que nos hacen ser referencia al margen de la categoría en la que milite el primer equipo, sí que se cumplieron de manera satisfactoria.

EB: Ha hablado del primer equipo, que se mantuvo entre ‘transatlánticos’ en Tercera durante cuatro años. ¿Se valorará más con el paso del tiempo?

El fútbol no tiene memoria. La memoria es corta y el fútbol se construye año a año. Debería tener ese reconocimiento, sí: un barrio de un pueblo de la provincia de Valencia ha tenido tres temporadas un equipo en categoría nacional compitiendo contra ciudades como Alzira, Sagunto, Utiel, Torrent, Benidorm…; y contra equipos profesionales de grandes canteras. Han sido años muy bonitos, que han enseñado al Patacona a competir con las herramientas que tenía y apostar por gente joven. Lo más satisfactorio ha sido poder dar a todos esos chavales sub23 la oportunidad, tras caer en el ‘abismo’ tras la etapa juvenil y no llegar a filiales, de poder competir en una categoría de la RFEF gracias al Patacona. No todos tienen esa posibilidad, y ahora intentamos darles esa oportunidad en Lliga Comunitat. Quien sabe: algún día lo podemos volver a intentar, pero si lo hacemos será para llegar a Segunda RFEF (risas).

Foto: Patacona CF

EB: ¿Le hubiera gustado algo más de ayuda institucional para poder competir con mejores herramientas en esas cuatro temporadas?

Sí, porque en todo ese tiempo el Patacona compitió ‘a pulmón’ en la categoría. El que diga lo contrario es que no conoce nuestra realidad. Es cierto que, en lo deportivo, al principio (primera temporada en Tercera) contamos algún jugador cedido desde el Levante UD. A nivel institucional, tenemos la ayuda que el Ajuntament d’Alboraia nos ha querido dar, y nosotros se lo agradecemos enormemente. Hay otros pueblos y ciudades que entienden el fútbol de otra manera, como un escaparate para el pueblo: de hecho, en algunos casos esas localidades o no tienen escuela o tienen una escuela pequeña y centran recursos en ese primer equipo, por motivos de visibilidad. Muchas veces las administraciones no son conscientes de lo que mueve el fútbol: en el caso de la zona de la Patacona, cada fin de semana nos visitan una media de mil personas que son acompañantes o familiares de los jugadores de los equipos contrarios que vienen a jugar, y muchos de ellos luego se van a comer a la playa o compran en los negocios de la zona. El Patacona ha intentado mantener la potencia de su escuela junto a un equipo competitivo en Tercera RFEF, y te das cuenta de que eso es imposible si no tienes la ayuda de una institución o grandes patrocinadores. Llegamos hasta donde llegamos.

Siempre digo una frase: soñar es bonito en el mundo del fútbol, y yo tengo la suerte de haber visto cumplir la mayoría de mis sueños. Pero muchas veces hay que saber controlar tus sueños, porque perseguirlos sin cabeza te puede llevar a desaparecer. Los sueños son como una hipoteca: una vez los consigues y se convierten en realidad hay que seguir pagando para mantenerlos vivos, y eso en los primeros sueños nadie te lo cuenta. Si hubiéramos apostado todo al primer equipo, el Patacona hubiese desaparecido. Lo de mantener una escuela potente a la vez que un primer equipo potente que hubiese luchado por objetivos superiores o por ascender a Segunda RFEF… Ni tenemos infraestructura, ni medios económicos para poder hacerlo. Sólo teníamos el talento de los técnicos y de los jugadores, muchos de ellos sub23.

No podemos hipotecar el club por estar en categoría nacional con sueldos de categoría nacional, que otros clubes o localidades sí pueden permitirse porque no tienen otras áreas de las que hacerse cargo o tiene subvenciones potentes o grandes patrocinadores. Yo he intentado traer muchos patrocinadores; de hecho, creo que somos el club de fútbol base con más patrocinadores que he visto, pero ni siquiera eso es suficiente. Es una estrategia que respeto, claro: también yo he tenido ventaja al estar cerca de Valencia y poder acceder a más jugadores que otros clubes por su ubicación. Son diferentes estrategias. Y la nuestra es centrarnos en la escuela, formar jugadores, poder decir que algunos de ellos juegan en el Valencia, en el Levante, en el Villarreal, en el Real Madrid o que incluso han llegado a la selección.

EB: Ha comentado antes que algunos jugadores del Levante estuvieron cedidos en el Patacona en Tercera RFEF. Hay quien les sigue considerando club conveniado con ellos, cuando la realidad objetiva es que, desde hace más de dos temporadas, esa vinculación ya no existe.

Sí, y quizá sea buen momento de explicarlo. Cuando fundamos el Patacona en 2008, el espíritu era formar jugadores y ofrecer una actividad sana a los jóvenes del barrio. Nunca imaginamos poder llegar a jugar en Tercera y en estadios como el Ciutat de Valéncia, Castalia, Luis Suñer Picó o en el Antonio Puchades de Paterna. Eso llegó con la inercia natural del paso de los años, de querer dar salida a los jugadores que acababan su etapa juvenil. Y se logró de manera orgánica y sin ayuda de nadie desde Segunda Regional, luego en Primera, luego en Preferente y, tras una promoción, el ascenso a Tercera.

Ese crecimiento a nivel global no se debe al Levante: curiosamente, creo que el club se lo debe al Alboraya UD, nuestro ‘rival’ por proximidad y localidad. Porque en aquellos años, cuando fundé el Patacona, el Alboraya era –y sigue siendo- una gran escuela de fútbol base, que nos obligó a estar en máxima alerta y maximizar todas nuestras herramientas y posibilidades. Puro Darwin, selección natural. Tuvimos que tirar de imaginación, y para subsistir en 2011 le propuse al Levante un convenio justamente por esa necesidad de crecer. Fue entonces cuando empezamos a colaborar. Habrá pocos casos en España, por no decir ninguno, de una escuela como la nuestra que haya crecido a la sombra de otra tan potente y tan consolidada hasta tener dos escuelas de fútbol base de este calibre. Y eso debería llenar al pueblo de Alboraya en su conjunto de orgullo. ¿Conoces algún pueblo que tenga dos equipos en División de Honor, dos equipos en Ligas Autonómicas infantiles y cadetes? Se lo he dicho muchas veces a Miguel Chavarría, el alcalde de Alboraya, que debería aprovechar esto, publicarlo y darle visibilidad. Yo me siento orgulloso de lo que hemos conseguido en el Patacona: cuando fundamos el club nadie conocía la zona de la Patacona, de hecho la gente me llamaba y me decía: «¿Oye, La Patacona donde está?». Hoy en día, entre el Patacona CF y evidentemente nuestra magnifica playa y entorno, nos conoce mucha más gente.

Y sí, el Levante ha tenido cierta influencia en nuestro crecimiento inicial, pero igual que lo ha tenido después el Valencia y otros clubes profesionales con alguna cesión de jugadores. Nosotros aprendimos mucho del Levante para aplicar metodología y la forma de trabajar de una escuela profesional, y ahora muchos clubes confían en nosotros para que ayudemos a formar a sus jugadores. Hay gente que tenía un concepto del Patacona como ‘filial’, y nosotros nunca hemos sido un filial del Levante: teníamos un convenio, como lo puede tener el Alzira o el Kelme con el Valencia y otras muchas escuelas con otros clubes de Primera. Como club hemos tratado de sacar el máximo provecho de ese convenio, pero desde hace ya tres temporadas que con el Levante realmente no tenemos nada. Hace dos años había un equipo Infantil con algún jugador cedidos por ellos, pero llevamos ya tiempo siendo autónomos.

Foto: ESPORTBASE Media

EB: Nos consta que les gustaría matizar las declaraciones del máximo accionista granota José Danvila en marzo de 2024, cuando habló de “ahorro de 100.000 euros” tras dar por finalizado el convenio con el Patacona.

Sí, hay que explicarlo. Hubo una ayuda en los años de Tercera División bajo una premisa: nos cedía jugadores, les pagábamos nosotros su salario y a final de temporada hacíamos cuentas, porque la ley había cambiado y eran los clubes donde estaban inscritos los que debían hacerse cargo de sus fichas. Es simple: dos o tres jugadores del Levante, con contratos del Levante, cobran mucho dinero para un club como el Patacona. Y evidentemente el Patacona no iba a pagar los salarios de contratos del Levante, ni los desplazamientos, ni la ropa, etc., por lo cual entiendo que, cuando Danvila hablaba de que el convenio con el Patacona le costaba al Levante cien mil euros, se refería a eso. Porque a nosotros el Levante no nos dio ni un duro.

Pese a lo que se dijo, que ‘sonó’ de otra forma a la realidad de aquella época, reitero el agradecimiento del Patacona hacia el Levante y hacia cualquier club que nos haya ayudado en estos años, porque esas ayudas a quienes benefician realmente son a los jugadores, muchos en edad de formación y que, por cierto, le han generado al Levante mucho más de 100.000 euros en concepto de traspasos. De todo ese dinero el Patacona ha visto cero euros.

Hemos sido siempre un club transversal, a pesar de que se nos haya asociado durante unos años con el Levante por la relación ‘quid pro quo’ que teníamos con ellos. El espíritu siempre ha sido transversal, ser una cantera de canteras. De hecho, cada fin de semana aquí en el campo hay unos señores que vienen habitualmente y que son ojeadores de todos los grandes clubes: scouts del Valencia, Villarreal, Levante, Real Madrid, Atlético, Elche, Castellón… Y los beneficiados son ellos, porque aquí vienen a pescar talento. El Patacona está diseñado para ser un trampolín y que los jugadores estén preparados para, si les llega la ocasión, dar el gran salto a los clubes profesionales. Y el éxito se demuestra con los siete futbolistas que, hasta el momento y tras haber pasado por aquí, han acabado llegando a jugar en la selección española en diferentes categorías formativas. Los equipos profesionales de la Comunitat necesitan un Patacona igual que el Barça o Espanyol necesitan un CF Damm o un CE Europa en la ciudad condal. Si no existiesen, ¿de dónde sacarían jugadores competitivos? ‘Robárselos’ entre ellos no es suficiente, siguen necesitando ir a las escuelas no profesionales a ‘pescar’.

El Levante atravesó unos meses muy duros y fue claro: nos dijo que no podían mantener ese acuerdo de colaboración y se decidió resolverlo debido a su situación económica. A mi juicio ellos eran los que salían perdiendo, ya que no podrían forjar a sus jugadores de primer año en categorías ‘top’. Y ya está. Este pasado verano hemos tenido el Campus en Patacona en colaboración con el Valencia, con metodología y coordinadores suyos. A fecha de hoy, el club no está conveniado con nadie y seguirá así, a menos que venga alguien a sentarse con nosotros y nos convenza, lo cual va a ser complicado: la identidad actual del Patacona será protegida al máximo, siempre y cuando pueda garantizarse nuestra supervivencia.

EB: ¿Firmaría un convenio con un Valencia o un Villarreal?

Nosotros queremos ser cantera de canteras. A no ser que llegase una propuesta muy interesante para los chavales del Patacona y con ella se mejorase en mucho el servicio, medios e infraestructura que el club puede dar ahora mismo de forma autónoma… ahora mismo no está en nuestros planes. Queremos formar a la gente para que llegue a esos clubes y crezcan lo máximo posible, sin atarnos o vincularnos a ningún escudo profesional al menos en España. Considero que hemos sido partícipes de la prostitución de la élite, donde las escuelas profesionales han competido y siguen compitiendo para imponerse. Entiendo que también es una cuestión de supervivencia entre ellos, aquí no hay buenos ni malos. Valencia, Levante, Villarreal, Castellón, Elche, Murcia… todos quieren tener a parte de sus propios equipos filiales en categorías ‘top’ y además completarlas con sus satélites. La realidad es que no sé cuánto tiempo podremos estar ahí entre ellos, pero vamos a internarlo como lo hemos hecho en Tercera: el día que no podamos aguantar, bajaremos de categorías pero no de nivel. El nivel y la exigencia en el Patacona no se negocian.

Foto: valenciacf.com

EB: Tras dos años en Liga Nacional, han regresado por la puerta grande a División de Honor con su Juvenil ‘A’. ¿Qué supone ese ascenso para ustedes?

Un esfuerzo muy grande. Y mira, aprovechando la pregunta, también habrá que abrir el melón de los cambios que quiere implementar la RFEF en esta categoría: lo de implementar el formato de Primera RFEF, Segunda RFEF, Tercera RFEF en juveniles, con ascensos y descensos… Me parece un error. A mi juicio, es una Superliga encubierta y soy contrario a ellas. De hecho, yo fui el que más trabajó para eliminar el formato de Superliga en fútbol-8 en mi etapa de directivo en FFCV, puesto que me parecía extremo y contraproducente someter a niños de 12 años de tal presión. ¿Sabes lo mucho que se critica al Madrid y Barcelona con su cruzada para impulsar la Superliga en Europa? Para mí, esto que quieren hacer en la RFEF supondría trasladar ese mismo modelo al fútbol juvenil español. Dejaría de existir la meritocracia: juveniles de Patacona, Alboraya, Jove Español, Talavera de la Reina, Pinatar. o de otros muchos equipos valencianos con tradición… no podrían llegar a competir con los ‘grandes’ porque sus clubes no lo son.

Si se apuesta por esta endogamia manifiesta entre clubes profesionales (que de forma encubierta ya se está produciendo a través de filialidades o acuerdos, de los cuales el Patacona en su momento también fue partícipe)… ¿de dónde captarán jugadores? Modelos como este harían desaparecer a las escuelas de base: es un formato que eliminaría la meritocracia. Lo fácil es fichar: lo difícil es formar. Nosotros intentamos formar para que los demás fichen. Si eso lo haces desaparecer, rompes las reglas del juego. El valor de clubes como el Patacona está ahí: “Muy bien, fútbol profesional: te vas a llevar de mi escuela este verano a quince jugadores a clubes de élite. Ahora me toca formar otros nuevos”. Y lo hacemos orgullosos, porque es a lo que dedicamos nuestro esfuerzo. Pero no recibimos nada más que eso, más allá de algún residual en derechos de formación si el jugador en cuestión llega a la élite y lo traspasan internacionalmente. Pero sí tenemos el orgullo de ver competir a gente como César Tárrega y muchos otros.

EB: Tárrega pasó por aquí, ¿cierto?

Lo tuvimos aquí en etapa Cadete, y también pasó por el Don Bosco de pequeño. Estaba en el Levante con contrato y aquel año en el Patacona la ‘rompió’: de hecho, el Valencia lo ficha después de un partido que disputan contra el Patacona. Justo por casos como el César las escuelas de fútbol base deben sobrevivir y tener más apoyos incluso de FFCV, LaLiga, RFEF o directamente de los clubes profesionales. En este caso concreto de Tárrega, Don Bosco en etapas de fútbol-8 y el Patacona en fútbol-11 fueron cómplices necesarios para que, hoy en día, en el Valencia CF tengamos a uno de los centrales con más proyección del fútbol español. Ese es el orgullo de nuestra escuela, este es nuestro sentido: ni el club, ni el presidente, ni los entrenadores que los forman ganan dinero con ello, pero ese esfuerzo sí me gusta que se reconozca. Mucho más que estar cuatro años en Tercera: eso ha sido coyuntural, un premio muchas veces para jugadores sub23 que competían en categoría nacional, pero lo estructural es nuestro empeño en la formación de futbolistas.

Tárrega, cuarto por la izquierda | Foto: Patacona CF

EB: El presidente no gana un duro con su labor, pero eso no quita a que cada cierto tiempo –como ocurre con otras escuelas de fútbol conocidas- surjan rumores sobre cambios de manos y ventas a otros gestores.

El Patacona ni se ha vendido ni está en venta. Esas informaciones salen porque ha habido compañeros de la directiva, que han estado conmigo desde el principio en 2008, que por situaciones de la vida ya no disponen de tanto tiempo y vamos regenerando los cargos, incorporando gente con nuevas energías para sustituir a estos compañeros que lo han dado absolutamente todo por el club y que son parte de él. Por ejemplo, con la incorporación hace un tiempo de Javi Vich, con quien coincidí a nivel profesional durante varios años y tiene a su hijo en el club desde casi querubines: un profesional con mucha experiencia y ganas de ayudar. ¿Hemos recibido ofertas para vender el club? Sí, diría que cada trimestre. Y con cifras muy altas. Pero el club no se vende porque lo fundé yo junto con la ayuda de los compañeros de directiva hasta hace poco, y porque esto no es una empresa. El día que me ponga un sueldo como presidente, ese día escucharé ofertas. Pero esto es un sueño compartido con mucha gente, y mientras siga siendo un sueño nunca se va a vender. No significa que algún día ocurra, eso es imposible saberlo. Pero ni está en venta ni lo estará a corto y medio plazo.

EB: ¿Y cómo se mantiene vivo ese sueño, 17 años después?

Como he dicho antes: trabajar, introducir gente nueva que aporte energía e ideas, llegar a convenios como el que hemos firmado con la empresa Global Football Total, muy vinculada a la expansión internacional del Levante pero que nos está ayudando a desarrollar y exportar el éxito de nuestra escuela a nivel internacional… Nuevos compañeros de viaje que estratégicamente nos ayudan a exportar el ‘know how’ de la escuela a otros países. Pero nada de vender el club ni nada parecido: Es normal que se hable mucho porque cada vez te haces más grande y te conocen más. Además, mi presencia física en el club es cada vez menor: yo tengo mi trabajo ‘real’ en otro sector del cual cobro una nómina para poder pagar la compra semanal y tener comida en la nevera de casa. Por tanto, hace tiempo que no puedo estar en el campo de los sueños de la Patacona tanto como me gustaría. Mi asistencia se circunscribe a reuniones importantes, el resto se gestiona en remoto. Afortunadamente sobre el terreno tenemos un equipo muy preparado, liderado por Fran Roca, que funcionan muy bien; además hemos incorporado a «Los Álvaros», como yo les llamo, que conforman un tándem joven pero sobradamente preparado. Pero, ¿venta del club? Nada de nada. Cuando aparezca un un Ferrari naranja y negro en el parking, quizá ese día sí haya algo que contar… (risas).

EB: ¿Qué le parece la trayectoria de su anterior manager deportivo, Alberto Fito, ganando la liga 24-25 con el Juvenil ‘C’ del Madrid y ahora en el División de Honor del CD Roda?

Fito, como mucha gente sabe, es mi hijo deportivo. Así de orgulloso me siento de él. Es uno de los mejores entrenadores que he visto y, si Dios quiere, tendrá las oportunidades que se merece. Tengo tal confianza en él, hasta el punto de que lo nombré director deportivo del Patacona cuando sólo tenía 16 años, que sé que su llegada a banquillos importantes es cuestión de tiempo.

Foto: valenciacf.com

EB: El Patacona se ha revelado también como una gran cantera de entrenadores y técnicos deportivos desde su fundación.

Ellos son los cocineros de nuestra receta, los que crean, los chefs del fútbol base. El Valencia nos ha fichado entrenadores e incluso algún talento para su área de captación: por ejemplo, el entrenador incorporado este año por Corberán como nuevo miembro de su cuerpo técnico en el Valencia CF empezó como entrenador en el Patacona. El Villarreal también se lleva varios entrenadores cada año, el Levante este mismo verano ha fichado a nuestro ex director deportivo… Y cabe destacar que, este año, uno de nuestros técnicos del Infantil ‘C’ 24-25 ha sido fichado por el Cholo para acompañarle en el staff del primer equipo del Atlético de Madrid.

Sin duda, estoy muy orgulloso de ello, puesto que allá donde vayan siempre tendrán un gran recuerdo del Patacona y dejarán nuestro nombre en lo más alto. Pero, a la vez, admito que cada vez es más difícil. El trabajo que ha hecho Jorge Calvo estos años ha sido muy bueno, y tuvimos la inmensa fortuna de acertar con Fran Roca tras una enorme labor realizada en Club Colegio Salgui. Fran es un luchador y ha entrado aquí como si tuviese el ADN del Patacona desde su fundación, es uno de los grandes fichajes de los últimos años.

EB: Vamos acabando. ¿Cuáles son los objetivos para la presente temporada 25-26?

Intentar trasladar el éxito que tuvimos en Tercera con el Amateur formado por jugadores sub23 a la Lliga Comunitat, que ya avanzo va a ser muy difícil porque es una competición de altísimo nivel, muchas veces a muy poca diferencia de Tercera RFEF. Pero no queremos renunciar a la filosofía de la escuela, no sería coherente. También afianzar al Juvenil ‘A’ en División de Honor, otro reto mayúsculo compitiendo contra escuelas profesionales en casi todos los casos, por ejemplo en las dos primeras jornadas de esta temporada nos hemos enfrentado al Levante y al Valencia y la gente de fútbol es plenamente consciente de lo difícil que es competirle al Levante (aunque sea en nuestra casa) y perder por la mínima. También lo de ir al Antonio Puchades de la Ciudad Deportiva del Valencia y ver como un club de ese calibre te gana ‘sólo’ por un gol. De hecho, es sorprendente ver a Levante y Valencia celebrar a lo grande ganarle al Patacona, pero nos lo tomamos como algo positivo: nos honra ver cómo lo celebran, porque significa que les hemos dado faena… (risas).

Pero lo que importa es seguir creciendo con todos los equipos juveniles, todos son importantes para confeccionar la escalera de progreso como nosotros queremos. Intentar mantenernos y competir bien en Cadete Autonómico. Y en el resto de fútbol-11 y fútbol-8, seguir la filosofía de intentar conjugar competitividad con formación y diversión, lo cual cada vez es más complicado. La realidad es que el fútbol, al igual que casi todo en la sociedad actual, se está complicando demasiado… pero eso es una película de la que podríamos hablar otro día.

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Fundador y director de ESPORTBASE Media desde 2015. Periodista, educador y deportista. Tras una década con los 'mayores', descubrí lo satisfactorio que es inculcar valores deportivos y personales a los niños. Mi padre fue mi héroe.

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