Era una oportunidad para que el Levante se enganchase al tren del título liguero, pero no le dio. Tenía un huesazo delante como es el Villarreal, que oposita a ganar la liga habiendo perdido tan solo un partido (vs Elche). No era el rival idóneo para coger una buena dinámica, pero el LUD jugaba en casa y venía de ganar al San Francisco con solvencia. Un punto que sabe a poco para el Levante y en parte para el Villarreal que tuvo varias oportunidades para haber hecho un par de goles en la primera parte. Los de Chechu Bernal se rehicieron bien del tanto de Edu González y antes del descanso empataron por medio de Juan Párraga. A falta de 7 jornadas para la primera vuelta, la parte de arriba está compacta, pero al Levante le sigue faltando mucho gol. Ningún delantero, desafortunadamente, tiene colmillo y eso está siendo una quimera. Lo sufrió en los primeros 30′ con un Villarreal disparado y que poco se guardó para el duelo de Youth League del martes contra el PSG. Ese doble pivote Moussa Koné-Jairo Trujillo hizo maravillas, sirviendo balones a Edu González, Carrasco y Raúl García.

Por las bandas, los chavales de Pepe Reina hicieron mucho daño porque con pocos toques rompían la medular granota y tenían un pasillo enorme por delante. De hecho, así llegó el gol: Koné robó, jugó a la derecha con Vivó que centró al área; el balón tocó la coronilla de Raúl García y cayó al segundo palo donde estaba completamente solo Edu González para marcar a placer. No estaba cómodo el conjunto de Chechu Bernal que sufría en la presión mientras el Villarreal le hacía girar rápidamente. Con Borrero y Falcó en el eje, los amarillos estaban cómodos y apenas sufrieron en la primera parte. De hecho, estuvo más cerca el 0-2 en el 30′ que el empate cuando un centro de Jorge Carrasco desde la izquierda lo remató en boca de gol Raúl García, pero el disparo pasó rozando el palo derecho. La mejor ocasión visitante para haber cogido ventaja.
Poco después, otro envío desde la izquierda encontró la cabeza del killer madrileño que hizo trabajar a Ihor Galdin. Estaba mejor el Villarreal, sobre todo, en las jugadas por banda, pero el Levante prácticamente en la única oportunidad de la que dispuso en la primera mitad, logró empatar. Una buena jugada de Biel Gutiérrez, que se zafó de dos rivales, acabó con un disparo que rechazó Ursu para que Juan Párraga, desde segunda línea, empalase el balón a la perfección y anotase. Ese gol animó al LUD justo antes del entretiempo para afrontar la segunda parte con más fuerza.

Y así fue porque el equipo granota salió al partido con valentía y creyéndose que podía remontar. Pudo haberlo hecho tras una buena acción por la derecha de Cano que no resolvió Andrei Roates en el punto de penalti. Su disparo fue directo al cuerpo de Ursu en la que fue la mejor opción del segundo tiempo. El Levante tuvo unos primeros 20′ de mucho nivel con control, intensidad y llegadas, pero como le viene pasando, no tiene colmillo ni efectividad. Tuvo algún acercamiento más cuando entraron Biladi y Ros, pero la defensa amarilla se impuso. A partir del minuto 70, la tendencia cambió con los movimientos del Villarreal: Serrano, Chavero y Yurii Kisak dentro para tener más control y fortaleza en área rival. El LUD se hundió y ya defendía con la poca energía que tenía. Por ello, entraron Laroche y Joan Gimeno para tratar de sostener a un Villarreal, decidido a buscar la victoria. Y lo rozó en un golpeo desde la frontal de Chavero que no cogió puerta por muy poco. Al poco, Kisak la tuvo a bocajarro, pero Avellaneda se tiró con todo para bloquear el disparo. Un punto que no ayuda al Levante y que deja al Villarreal con la sensación de haber podido ganar tanto en la primera como en la segunda parte.
