De la euforia al llanto: el Villarreal B perdona y el Zaragoza firma un empate a la épica (2-2)

Foto: Cantera Grogueta

Unos 20 minutos estremecedores y un empate a 2 entre los dos mejores equipos de Primera RFEF. No defraudó esta batalla campal entre Zaragoza y Villarreal B que se dieron con todo lo que tenían y pusieron toda la carne en el asador: goles anulados, una expulsión, tantos al contragolpe y un chicharro en el descuento para armar la mundial. El filial fue mejor en la segunda parte con dos goles casi seguidos (Albert y Álvaro García), pero el tesón y empuje zaragozano se impuso para lograr el empate en el añadido con Yakiv Kinareykin como gran protagonista salvando varias acciones y deteniendo un penalti.

A pesar de la caldera que era el Ibercaja Estadio y la experiencia de todo un perro viejo como es el Real Zaragoza, los pupilos de David Albelda salieron sin miedo y con valentía intentando no ceder metros y manteniendo la pelota en la medida de lo posible. Con Ander Herrera y Ademo enfrente era tarea complicada para el minisubmarino que entendió que debía hacer daño al contragolpe con Barattucci, Joselillo y compañía. Avisaría el argentino primero con una falta directa que rozó la portería de Westerveld. El buen inicio visitante lo neutralizó Rubo Iranzo con un testarazo que quedó muerto en el área pequeña al que no llegó Diego González. Estaba cómodo el filial haciendo muchísimo daño en transiciones y con Albert García relamiéndose. El equipo de Ibai Gómez se quitó la presión de encima con la mejor ocasión del primer tiempo: saque de esquina desde la derecha y remate de Iranzo que escupió el larguero. Se estaba igualando la contienda y el Zaragoza quería aprovechar la inercia positiva cuando Jaume Jardí y Ademo tuvieron el 1-0 con un doble remate a bocajarro que desbarató Kinareykin, clave para sostener al B.

Nico Barattucci. Foto: Cantera Grogueta

Al descanso mejor había terminado el cuadro maño que tuvo dos oportunidades claras a la vez y un cabezazo al larguero de Rubo. El filial esperó replegado, ordenado y con Barattucci y Gaitán con el cuchillo entre los dientes. Le faltó algo de claridad en 3/4, pero tuvo momentos de control y acercamientos. La segunda mitad dio un giro de 180° porque el Villarreal se soltó la melena jugando como sabe. Joselillo, sin nervios, empezó a recibir con espacio en la izquierda y en sus botas estuvo el primer tanto del partido con un disparo que bloqueó Diego González; y el rechace de Barattucci también lo taponó el central vila-realense. Ibai Gómez movió el banquillo con un triple cambio sabiendo que el filial estaba comenzando a oler la sangre. De hecho hincó el diente con un gol de Joselillo que el árbitro anuló por fuera de juego. Eran los mejores momentos amarillos y en el 63′ se haría justicia: una conducción de Joselillo por la izquierda se transformó en una asistencia espectacular a Albert García, que en el mano a mano batió a Westerveld.

Un 0-1 que abrió la veda de unos últimos 20 minutos de puro infarto. El Villarreal estaba muy cómodo contraatacando y el segundo no tardó en llegar cuando el Zaragoza intentaba salir del bloque bajo. Eneko recibió en la izquierda y puso un centro melódico al pie de Álvaro García que solo tuvo que poner el interior de la bota para marcar. En cuestión de 5′ el B estaba superando al Real Zaragoza destrozándolo en el juego directo. Pero por algo el lema «Sin reblar» es de origen aragonés y propio del club del león. Se fue de cabeza en busca de remontar y primero tuvo que recibir un ‘no’ a una revisión de un posible penalti por mano de Álvaro García, que no era ni discutible. A partir de ahí, el equipo aragonés se vino arriba y creyó en el empate. Ahora sí le beneficiaría el VAR por un penalti de Eze sobre Saidu que el colegiado ratificó. Jaume Jardí, no a la primera, pero sí a la segunda marcó tras una buena parada de Yakiv. Albelda había sacado en el 80′ a Bonafé y Fofana en busca de la puntilla y de hecho Douga marcó, pero en outside.

Los últimos cambios fueron Alcaide y Ayman por Pablo Pascual y Albert García que se marcaron un partidazo. Casi a la desesperada, un centro desde la izquierda provocó la mala salida del guardameta ucraniano (solo tuvo ese error en el partido) que no llegó a cubrir el remate de Diego González, que hizo desatar la locura en el Ibercaja Estadio. Se cayó el feudo zaragocista con ese 2-2 sobre la bocina para rescatar un puntazo. El Zaragoza acabó con 10 por la expulsión de Tobajas mientras el Villarreal intentó buscar el 2-3 hasta el final. Partidazo para mantener la igualdad en lo más alto del grupo 2.

Autor / 1597 publicaciones

Área Villarreal CF y Levante UD. Periodista deportivo. Cubriendo al fútbol base, al bonito, al de verdad. Me leeréis por aquí con todo lo relacionado con la cantera del Villarreal, Levante y Castellón desde el filial hasta los juveniles y más.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *