Hace unas semanas informábamos en este medio que Ramón Montaña había dejado el Levante UD al no tener hueco en el Juvenil A y ya podemos decir que tiene nuevo equipo: el Patacona CF. El delantero valenciano regresa a la que fue su casa durante dos temporadas (23/24 y 24/25) mostrando un gran nivel. Su salida de Buñol atañe principalmente al overbooking que hay en la delantera con Andrei Roates, como 9 titular, Jorge Ros y Dani Saiz. Ros parece que ocupará la banda izquierda mientras que sus dos compañeros serán la punta de lanza. Entonces, al igual que ocurrió con Nezar Azibi y Saúl Castells, Montaña ha tenido que buscarse las habichuelas fuera del LUD. El Patacona de Fran Roca lo acoge subiendo el nivel de la delantera, que está ocupada por Aaron Sáez y José Vicente Valls (suman 4 goles entre los dos). La llegada de Ramón le ofrece una variante distinta porque tanto Aaron como Josvi son futbolistas que salen del área, combinan y actúan muchas veces como falso 9. Ramón es todo lo contrario: un delantero clásico de área. Al haber empezado con el Levante y haber jugado un partido oficial, la ficha con el Patacona no se podía tramitar hasta pasados 30 días, por lo que este próximo fin de semana (vs Real Murcia), Ramón ya podrá jugar con el equipo de Alboraya.
Llega libre tras haber rescindido su contrato con el equipo granota y en el Patacona confían en que pueda dar el nivel que dio en su última temporada como cadete (7 goles) en Liga Autonómica. Ese curso sumó 22 titularidades y en la 24/25 fue la referencia ofensiva del cuadro pataconero que logró el ascenso a División de Honor. Sus números mejoraron en su primera campaña en el Levante Juvenil B con 8 dianas, pero lo cierto es que no tuvo toda la regularidad que quería a pesar de sumar más de 1500 minutos. Montaña coincidirá con Raúl De La Fuente y Mario Botica, compañeros suyos el año pasado en Liga Nacional con el LUD.
Curiosamente, el ariete tuvo sus únicos minutos (hasta ahora) en la 26/27 contra el Patacona en la primera jornada y estuvo cerca de haber marcado el gol de la victoria saliendo desde el banquillo. Jugó poco, pero se peleó mucho con los centrales y propició alguna ocasión clara para sus compañeros que venían de la segunda línea. Ahora le llega un reto muy interesante para aprovechar su último año de juvenil.
