Después de formarse durante más una década en Bunyol, Erika Rubio (2007) cumplió su sueño: debutar con el primer equipo del Levante Femenino. El pasado fin de semana, la guardameta se estrenó con las mayores ante el CP Cacereño como titular y logró cerrar el partido con portería a cero. Javier Aguado confío en ella para resguardar la portería, una decisión tan inesperada para el aficionado granota como para la propia portera, que en ningún momento se llegó a plantear la posibilidad de jugar de inicio y cuando se enteró no tardó en movilizar a familia y amigos para que compartieran con ella su felicidad.
La Erika que se puso de portera de casualidad (empezó de central) cuando era pequeña y acabó enamorándose de la posición había conseguido el hito personal que todo canterano de Bunyol busca: hacerse un hueco en el primer equipo y llegar a debutar. Su progresión en los dos últimos años ha sido meteórica -pasando de jugar en el C a estar en dinámica con las mayores- y ESPORTBASE Media ha podido hablar con una exultante Erika que, nerviosa por tener que afrontarse a su primera entrevista, ha compartido sus felicidad y su historia bajo palos.
ESPORTBASE: El fin de semana pasado por fin pudiste estrenarte con el primer equipo en competición oficial, pero cierto es que tu debut podría haber llegado el año pasado mismamente. Si no estoy equivocado, Erika, durante el curso pasado entraste en varias convocatorias en Liga F hasta en cuatro ocasiones. ¿Cómo viviste esa primera experiencia?
ERIKA RUBIO: «Aunque el curso pasado empecé con el filial, la lesión de Tarazona y la convocatoria de Ana Álvarez con la Selección Española me llevó a estar más con el primer equipo hasta que llegó la oportunidad de que me convocaran oficialmente. Recuerdo perfectamente que la primera vez que fui fue en octubre, ante el Sevilla aquí en casa y fui con la ilusión de que ojalá me llegara la oportunidad de entrar al campo. Lamentablemente, no pudo darse mi debut en la primera categoría, pero al menos sí que ha podido darse en Primera Federación Ibedrola»
EB: El Levante siempre ha sido un club que ha utilizado mucho la cantera y tu progresión hacía indicar que tarde o temprano iba a llegar tu oportunidad. Pero claro, no sé si coincides conmigo, que en tu posición no es sencillo sumar minutos.
ER: Sí, sí, sin ninguna duda. Es algo muy complicado. Aunque lleves años entrenando al máximo nivel, tienen que confiar mucho en ti para darte la oportunidad de debutar y encima saliendo de titular. A veces se puede dar por una lesión de una compañera y que solo estés tú, pero es algo realmente difícil. Además, ser portera es estar en una posición de campo en la que el mínimo error te puede penalizar.

EB: Pero en tu caso, y por eso estamos aquí, es que ese día sí que llegó, el día del debut. El fin de semana pasado te estrenaste con el primer equipo, en Bunyol, ante el CP Cacereño y encima partiendo de titular. Además de conocer cómo te sentiste tras el pitido inicial, ¿cuál fue tu reacción cuando te enteras que Javier Aguado te ha elegido a ti para defender la portería del Levante?
ER: «Si te soy sincera, no me lo esperaba para nada. Lo he comentado con mis compañeras después de producirse: para nada pensaba que iba a salir a jugar y encima en el once titular. Una vez me lo comunicó el míster avisé a todos mis seres queridos y amigos para que se animaran a verme porque lo televisaban. Es increíble debutar con el primer equipo, en Bunyol, con la gente que te ha visto crecer».
EB: Si todo eso fue antes de saltar al campo, ¿qué sintió o pensó Erika Rubio cuando se puso los guantes para salir con todas sus compañeras y ponerse manos a la obra?
ER: Cuando salí al campo y sonó el himno del Levante recordé rápidamente todos esos momentos en los que había estado viendo al primer equipo femenino desde fuera y no paraba de pensar que ojalá llegara mi día. Encima debuté, el equipo ganó y conseguimos mantener la portería a cero. Sin ninguna duda, no se puede pedir más. Todo jugador que debuta sueña con un escenario así».
EB: Y más para una jugadora que lleva más de 10 años defendiendo la portería del Levante. Has crecido poco a poco hasta debutar y para lograr cumplir un sueño como este seguro que has tenido que sacrificar muchas cosas. ¿Qué cosas has tenido que sacrificar y quiénes han sido las personas que más te han acompañado en el proceso?
ER: Durante los 11 años que he estado en el Levante he tenido que sacrificar muchas cosas como pasar menos tiempo con tu familia, amigos o decir que no a eventos que te hubiera gustado ir. Sin embargo, yo siempre digo: si lo que sacrificas te gusta menos de lo que estás haciendo, todo tiene sentido. Pero no solo he sacrificado yo cosas, sino también mis padres. Son los que han estado desde siempre, desde que les dije que me gustaba el fútbol y me apuntaron sin dudarlo pese a que fuera una escuela masculina. Ellos lo han dado todo por mí y al final todo ha tenido su recompensa».
EB: Detrás de todo debut siempre hay una figura, en tu caso la de Javier Aguado. El míster ha llegado este verano al Levante para hacerse cargo de la plantilla en su periplo en Primera Federación Iberdrola. ¿Cómo es Aguado como míster? ¿Sientes su confianza?
ER: Yo ya lo conocía por su anterior etapa en el Levante, pero desde el primer día que llegó me dio la total confianza de sentirme una más pese a tener ficha del filial. Siempre me ha tratado como una más del primer equipo y no tengo queja, todo ha ido muy bien.
EB: Tanto Javier Aguado como la plantilla comparten el mismo objetivo: ascender este mismo año. No lo digo yo, tanto el club como el míster ha comunicado en más de una ocasión que lograr el ascenso es una prioridad. ¿Confía el vestuario en lograrlo después del inicio de liga?
ER: El vestuario no puede estar más confiado. El equipo sigue enfocado en cumplir el objetivo, aunque sabemos que las cosas no van a ser sencillas. Pese a la derrota cosechada en la primera jornada, vamos a seguir trabajando cada día para conseguir el objetivo»
