Quizás, a rasgos generales y desde cierto enfoque de funcionamiento, se podría decir que hay dos tipos de entrenadores: los que buscan minimizar el error, y los que quieren que sus deportistas hagan muchas cosas bien, y por ello se centran fundamentalmente en mejorar las cualidades de sus deportistas.
Los primeros, los de los errores, cuando un deportista falla, le recriminan esa acción y quizás le critican, le reprenden e insisten mucho sobre el error. Cuando preparan los partidos, centran su mensaje en evitar errores y sus deportistas tienen la sensación de que cualquier pequeño fallo puede ser determinante en la evaluación que tiene el entrenador sobre su rendimiento como deportista.
En cambio, los segundos, aquéllos que se centran en potenciar las cualidades buscando que sus deportistas hagan cada vez más aciertos, son capaces de decir a cada jugador qué espera de él y qué cosas puede mejorar para ser cada vez mejor. Cuando preparan los partidos se focalizan mucho más en aquello que se espera que hagan sus deportistas y fomenta en ellos la sensación de que pueden conseguir logros interesantes para todos.
Los entrenadores que piensan (y actúan) que el deporte es un juego de errores, suelen “asegurarse” de que todo está controlado, y confían sobre todo en aquellos jugadores que, por “prestigio” o trayectoria o lo que sea, son mejores para “evitar los errores”. Sus deportistas no son valorados tanto por la creatividad, sino por la capacidad de ceñirse a un guión que él establece en base a ese control que ¿evitará? que se cometan errores. Eso también provoca que haga pocos cambios (o tarde), rotaciones mínimas (si las hay), porque necesita que estén los que considera mejores o que le ayudan a evitar esas opciones de fallos, según su criterio.
En cambio, los entrenadores que fomentan que cada vez ocurren más aciertos, piensan que cada jugador tiene su potencial y buscan la manera de que cada vez sean mejores. Si alguien falla, le animan y le premian por el esfuerzo y por intentarlo. Confían en todos, en que cada cuál tiene su aportación para el equipo y buscan que cada uno tenga su espacio. Realiza más rotaciones repartiendo mejor los minutos tanto en la temporada en general como en los partidos en particular; porque confía en que se hagan las cosas según un plan, y que el juego, en el que participan todos los componentes del equipo, tiene un componente creativo que se potencia con la aportación de todos, según su criterio.
Los entrenadores que se centran en los errores, suelen poner el resultado deportivo por encima de todo, más que por el juego realizado; mientras que los entrenadores que se centran en los aciertos, hablan del proceso, del juego, de la aportación de todos, y de la mejora que se ha notado de manera individual y colectiva; y eso lo relacionan con el resultado.
¿Qué es mejor? ¿Centrarse en los errores o en los aciertos? Obviamente, en el deporte de base lo ideal sería que todos los entrenadores se centraran sobre todo en potenciar los aciertos y que cada deportista sea cada vez mejor.
Ciertamente, el resultado es un factor que está ahí y hay que tener en cuenta; aunque centrarse en el resultado y en aquello que se hace mal, únicamente, no es lo mejor en el deporte de base. Es mucho más adecuado buscar la manera de hacer que las cosas funcionen mejor, centrándose en aquello que se puede hacer bien. Eso genera una mayor libertad en los deportistas, un enfoque orientado en la mentalidad de crecimiento y en la creatividad de cada deportista.
Es obvio que se puede corregir, hablar de errores, de cosas que se han hecho mal; pero una cosa es hablar de ello, y otra cosa es que el estilo de funcionamiento del entrenador se enfoque mayoritariamente en ello.
Pensemos en lo que se puede hacer bien, en el éxito, en lo que se puede mejorar, y nuestros deportistas serán cada vez mejores, y eso aumentará las posibilidades de que se den los resultados deportivos. Porque el deporte es un juego de aciertos, sobre todo en el deporte de base.
David Peris Delcampo (@dperisd)
Presidente Federación Española de Psicología del Deporte
PresidenteAssociació de Psicología de l’Esport de la Comunitat Valenciana (APECVA)
Entrenador N3 TDS de Fútbol y Futsal
Psicólogo Experto en Psicología del Deporte
