Un susto grande se llevó el filial del Levante en el partido de vuelta de la primera ronda del playoff. Lo tenía todo de cara tras un 1-3 contundente en Miralcamp ante el Villarreal C, pero los chicos de David Cifuentes creyeron en la remontada y casi al final lo consiguieron antes del gol de Calatrava, que daba la clasificación al Atlético Levante. El fútbol es así y el conjunto de Álvaro del Moral se enfrentó a su partido más duro de la temporada viendo cómo le volteaban una ventaja amplia. No podía ser otro que el capitán del filial, Alberto Calatrava, el que evitara el hundimiento con un golazo marcado con el alma casi en el descuento. La hazaña parecía imposible, pero los groguets pronto avivaron la esperanza con un zurdazo de Mario Cervera, que dirigió de maravilla un contragolpe en solitario ante el retroceso de la zaga levantinista.
Se había hecho lo más complicado: marcar pronto y meter el miedo en el cuerpo al Levante, que se encontró con un escenario inesperado. Al C no le valía otra cosa que ser valiente y lo estaba siendo con Fofana y Nico Sánchez como principales novedades en el XI. El 0-1 insufló energía al cuadro castellonense que tuvo una gran oportunidad poco después con remate de primeras de Barattucci, tras centro de Mauro Roca, que sacó de puro reflejos Asier Herrera. Mejor los visitantes ante un Atlético Levante ojiplático que intentó estirarse a raíz del gol con una buena jugada de Aitor Manzanedo que despejó Yago Moreira. El Villarreal, al contragolpe estaba siendo mortífero, pero el resultado se mantuvo hasta así al descanso. La reanudación sirvió a los granotas quitarse la presión y adelantar líneas: Cervera tuvo algún acercamiento interesante y Sesé lo intentó por la izquierda frente a un Seydou Llopis correoso. Del Moral vio que su equipo necesitaba chispa y metió a Luismi Pérez en la derecha por Álvaro Moreno. Ahí, el Levante empezó a estar más cómodo, pero cada contraataque del Villarreal era veneno puro.

Kevin Henry, Cantero y Unai Rodríguez entraron en un triple cambio lleno de intenciones y Llopis pasó a jugar a la izquierda y Cantero, en la derecha. Cifu quemaba todas sus naves, aunque le quedaba un cambio a falta de 15′. Sus chavales estaban bien y creían en poder igualar la eliminatoria ante un Levante algo dubitativo que estuvo bien durante los primeros 20′ del segundo acto, pero poco a poco fue echándose atrás. En una de esas, Cantero (que revolucionó el partido) atacó por su banda y su centro lo recogió Llopis en el otro lado. Sin poder salir ante un cúmulo de camisetas azulgranas, jugó con Unai que quiso disparar a puerta, pero le salió una asistenta perfecta a Dani Cantero, que estaba completamente solo en una esquina del área. De primeras, con la zurda, para dentro y explosión total de felicidad en el campo 4 de la Ciudad Deportiva de Buñol. El Villarreal C había logrado levantar la eliminatoria y en ese momento el encuentro se marchaba a la prórroga con un 3-3 espectacular. El C consiguió realizar algo casi imposible y estaba dispuesto a rematar la faena sin llevar el partido al tiempo extra, pero apareció el Ángel de la guarda del Levante: Alberto Calatrava.
El 6, con su puro ADN granota, aprovechó un rechace de Yago en un saque de esquina para marcar el tanto que revivía a su equipo y lo metía en la semifinal del playoff tras un partido agónico donde estuvo al borde del precipicio. Estalló en júbilo y se señaló el escudo en la celebración porque él es granota de cuna. Lleva 8 temporadas en la cantera y su futuro es incierto porque la oferta de renovación que le hizo el club fue rechazada al no estar a la altura de sus pretensiones. Un futbolista comprometido, profesional y querido por todos que no ha tenido siquiera una oportunidad con el primer equipo y muchos clubes potentes ya le están tentando. El Levante intentará retenerlo, pero parece que no está poniendo toda la carne en el asador para hacerlo. Su gol ante el Villarreal C es el ejemplo perfecto de que, ante todo, él es levantinista.

El partido más duro de la temporada acabó con un final feliz y un pase a la final autonómica que será contra La Nucía. Era el rival más complicado y ya está fuera del camino; ahora el Levante quiere seguir construyendo el sendero y pelear por un sueño que es más real que nunca. Quedan dos escalones por subir, aunque son empinados y estrechos. El equipo está confiado en sacarlo adelante.
