El Levante Femenino ratifica su abandono y consuma el primer descenso a Segunda de su historia

Foto: Liga F

El Levante UD Femenino consumó este miércoles su descenso a Segunda División, ahora denominada Primera RFEF, por primera vez en su historia tras la contundente derrota contra el FC Barcelona por 5-0 en el Estadio Johan Cruyff.

Un partido en el que las de Andrés París no tuvieron opción ante las ya campeonas: tras el pasillo de honor de rigor en lo prolegómenos, las flamantes finalistas de la Champions liquidaron el duelo por la via rápida con goles de Vicky López y Claudia Pina en la primera media hora. Tras el descanso, Pina de nuevo, Carla Juliá y Sydney redondearon el marcador en un duelo que pudo haber acabado con un marcador aún más abultado de no ser por la guardameta granota Anna Álvarez.

Tras el pitido final, el drama y el golpe de realidad. Presente brillante contra presente desolador. La fotografía no podía ser más elocuente: mientras unas celebraban su séptima liga consecutiva, las otras se retiraban a vestuarios cabizbajas, afectadas y tras haber protagonizado el primer descenso de la historia de la sección. Un histórico del fútbol femenino español con cuatro Ligas, seis Copas de la Reina y dos Supercopas de España en su haber, y que se quedó este miércoles sin opciones matemáticas de permanencia en Liga F al sumar su novena derrota consecutiva.

El equipo de Andrés París debía empatar como mínimo en su visita al Johan Cruyff para seguir vivo en la lucha por la salvación a falta de tres jornadas para el final de competición, aunque, en ese escenario, debía ganar todo y esperar a los resultados de sus rivales. La carambola parecía imposible y se confirmó como tal.

El fin de una era

En una campaña en la que el descenso estuvo inusualmente ‘barato’ y en la que tres equipos (el propio Levante, Alhama de Murcia y el DUX Logroño) parecían predestinados a jugarse la salvación a una carta, el Levante se confirmó ya desde el principio como el peor equipo de la categoría. Y eso que el ‘aviso’ estaba vigente desde el año anterior, cuando la salvación llegó en la última jornada. Una temporada torcida desde el inicio, con la arriesgadísima apuesta de la responsable deportiva Ruth García por la preparadora brasileña Emily Lima, que llegó a Valencia con la pretemporada ya en marcha tras entrenar a Perú en la Copa America

Foto: Levante UD

Su experiencia como seleccionadora en una gran cita internacional no se vio reflejada sobre el césped: el arranque de Liga F 25-26 para el Levante fue desastroso, con un empate y cinco derrotas en las primeras seis jornadas que llevaron al club a destituir a la brasileña, que había venido al Levante con parte de su ‘staff’ de confianza y un par de fichajes avalados por ella que en ningún momento demostraron tener nivel para la competición.

En lugar de buscar un técnico contrastado para intentar revertir la situación, de nuevo los responsables granotas arriesgaron con la designación de otro debutante en Liga F y fútbol femenino, Andrés París, como nuevo entrenador, con Edgar Sornosa -hombre de la casa- como segundo. Pese a una ligera mejoría a nivel de imagen, las victorias no llegaron en ningún momento: apenas dos triunfos y un empate en veintidós partidos, incluyendo una triste eliminación en Copa de la Reina ante el Alavés Femenino, de segunda división.

Crónica de una muerte anunciada

El descenso se ratifica tras el ‘aviso’ de la temporada 24-25 y tras muchas acciones, a nivel club, que confirmaban un progresivo desapego hacia la sección femenina. José Danvila no ocultó sus intenciones desde el primer momento y los recortes se fueron sucediendo, a nivel presupuestario pero también a nivel de personal dentro de la entidad. Sólo hay que ver la presencia en redes sociales del Levante Femenino en las últimas dos campañas, prácticamente inexistente y limitada a cumplir con lo mínimo exigible a nivel informativo.

El abandono al que la junta directiva presidida por Danvila ha sometido en las últimas dos temporadas, con salidas de las mejores jugadoras del club y escasa inversión en reforzar la plantilla, ni siquiera cobra sentido a medio plazo ante la idea que el club tenía de buscar un apoyo económico que se hiciera cargo de la sección femenina para aliviar la carga financiera del club. Durante muchos meses se especuló con un fuerte interés de la empresaria Michele Kang, que ya es propietaria de clubes como el London City Lionesses inglés o el Olympique de Lyon francés, pero nunca llegó a cristalizar.

Y así se llegó a este 6 de mayo de 2026, donde se puso punto y final a casi tres décadas de periplo granota en la élite del fútbol femenino. Tras absorber al San Vicente Valencia en 1998, el Levante se convirtió en el gran referente del futfem en nuestro país en el arranque de los años 2000, siendo el primer equipo español en disputar la Women Champions League y conquistando cuatro Ligas, seis Copas de la Reina y dos Supercopas de España. Pero del pasado no se vive, y esta temporada la gestión dentro y fuera del césped no estuvieron a la altura en una club que no era -ni mucho menos- el presupuesto más bajo de Liga F. El año que viene, las granotas estarán en el segundo escalón nacional (Primera RFEF) por primera vez en su historia.

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Fundador y director de ESPORTBASE Media desde 2015. Periodista, educador y deportista. Tras una década con los 'mayores', descubrí lo satisfactorio que es inculcar valores deportivos y personales a los niños. Mi padre fue mi héroe.

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