La temporada 24-25 en la UD Alzira pasa a ser, por méritos propios, una de las más duras y complicadas de la última década. El club de la Ribera Alta ha enlazado dos resultados muy dolorosos en sus equipos de referencia: un descenso de su Juvenil ‘A’ a Liga Nacional y, sobre todo, el descenso desde Segunda RFEF a Tercera RFEF de su primer equipo, que fue matemático hace tres semanas. Hoy miércoles, los blaugranas anunciaron la marcha de su director deportivo José Alemany y de su entrenador David Porras.
A través de un comunicado oficial, la UD Alzira anunció esta mañana que «David Porras, entrenador del primer equipo, y José Alemany, director deportivo, no continuarán en el club la próxima temporada». «Queremos agradecerles su trabajo, compromiso y profesionalidad, y desearles lo mejor en sus futuros proyectos. Gracias por todo», concluye la nota.
El conjunto blaugrana tiene por delante un largo verano y muchas decisiones que tomar para adecuar su estructura deportiva e institucional al descenso de categoría. Tras su ascenso desde Tercera RFEF en verano de 2021, el Alzira ha pasado cuatro temporadas en la cuarta categoría del fútbol español codeándose contra algunos de los equipos más potentes de la Comunitat Valenciana, de Cataluña y de Islas Baleares. Pese a haber sufrido mucho para obtener la permanencia en esas campañas, durante tres años pudo aferrarse a la permanencia y consolidar su lugar en la categoría.
En la presente temporada, no obstante, las cosas parecían diferentes: un gran arranque de año llevó incluso al equipo a ocupar puestos de playoff de ascenso durante las semanas previas a Navidad. Una victoria por 0-1 ante la Penya Deportiva a mediados de diciembre hizo que el Alzira pasase una semana entre los mejores. Pero luego vino una derrota justo antes del ‘parón’ y la peor pesadilla de cualquier aficionado: todo un 2025 sin victorias que llevarse a la boca.
La cifra es espeluznante: 3 puntos de los últimos 54 en juego correspondientes a los últimos 18 partidos disputados. Una racha que se achaca a una plaga de lesiones entre enero y febrero, que fuentes del club apuntan como punto de inflexión de la temporada. Eso, unido a la ausencia de refuerzos de garantías en el mercado de invierno, acabó siendo decisivo en el desarrollo de la campaña.
Ni siquiera el fichaje de David Porras a mediados de marzo fue capaz de revertir una dinámica que llevó al club desde los puestos de playoff a la antepenúltima posición. Una derrota en el Luis Suñer por 0-3 ante el Mallorca ‘B’ confirmó lo inevitable el 13 de abril: el descenso a Tercera RFEF. Todo pese a que en el club destacan la gran calidad humana del míster y apuntan que agotó todas las vías para dar vuelta a la situación, sin fortuna.
Como se anunció hoy, Porras no seguirá y tampoco José Alemany, que apenas llevaba un año en el cargo de director deportivo desde que, a mediados de 2024, los socios renovasen la confianza en la directiva encabezada por Juan Antonio Sanjuán. Desde el club también elogian el trabajo de Alemany y aseguran que la decisión ha sido muy dolorosa de tomar. Ahora, el Alzira deberá ponerse manos a la obra para confeccionar un proyecto de garantías para intentar regresar a la categoría el año que viene. La idea es volver a los orígenes, y tienen previsto anunciar novedades a partir de la próxima semana.
