Triple tragedia en el VCF Femenino 24-25: dos descensos… e imposibilidad de subir sus filiales

Un final de temporada durísimo | Foto: valenciacf.com

Esta será una de esas columnas que sentarán mal a quienes suelen sentar mal, pero que surge producto de la tristeza por una deriva que hemos presenciado semana a semana no durante los últimos meses, sino desde hace ya bastantes años. La sección femenina del Valencia CF, antaño uno de los focos de crecimiento y expansión más interesantes y estimulantes del club, flota a la deriva a la espera de una muerte por inanición que ya empieza a cobrarse víctimas. Todo ha alcanzado un punto de no retorno en esta temporada 2024-2025, con una triple tragedia para el VCF Femenino en forma de descenso ya oficial del filial a Tercera RFEF, el inminente descenso del primer equipo tras 16 años en la máxima categoría y, de rebote, la imposibilidad de que los equipos ‘C’ y ‘D’ puedan celebrar ascensos en la presente campaña. Un drama.

Piensen en la metáfora del malabarista que, en un exceso de confianza o de arrogancia, añade más y más dificultad sin calibrar las consecuencias: ahora hago malabares con una pelota, ahora dos, ahora cuatro, ahora un par de espadas, ahora otro par, ahora le prendo fuego a todo… y siguen los malabares cada vez más complicados hasta que, en algún momento, un fallo fatal desencadena la catástrofe.

El malabarismo del VCF Femenino con su primera plantilla en las últimas temporadas llegará a su fin entre abril y mayo de 2025. Primero fue la ‘congelación’ de las ambiciones como club tras la etapa de Cristian Toro, luego llegaron las marchas de jugadoras emblemáticas, la ausencia de inversión, los recortes a nivel presupuestario, la apuesta forzosa por la cantera ante las limitaciones económicas… Y así pasaron los años en un primer equipo que, desde aquella 16-17 en la que finalizó tercero en liga, no ha hecho más que perder potencial y lustre, además de obtener puestos en la tabla cada vez más bajos.

Las últimas derrotas dejan el descenso a un paso | Foto: valenciacf.com

El dato es demoledor: hace ocho años, el VCF Femenino de Cristian Toro perdió dos partidos de treinta disputados; en la presente campaña, a falta de cuatro jornadas y con el mismo entrenador… ha ganado tres. Nada que reprochar a un técnico al que le movió el corazón más que la cabeza cuando dio el OK a regresar a su casa el pasado mes de noviembre, tras un inicio de campaña con marcadores tan duros a las órdenes de José Luis Bravo que la reacción posterior ha sido imposible: esos 2 puntos de 24 en juego en los primeros ocho partidos han sido un lastre muy pesado. El paralelismo con el Real Valladolid en Primera División masculina -a rebufo de los rivales durante gran parte del año- viene enseguida a la mente.

Los números de Toro –13 puntos desde que cogió las riendas-, sin ser los que le gustarían al técnico argentino, sí podrían llegar a arrojar un promedio para intentar luchar por la permanencia hasta el final. Pero ni la confección de plantilla en verano, ni la elección de un entrenador con gran bagaje de cantera pero sin experiencia en futfem, ni los fichajes de enero -la mayoría sin impacto inmediato en el rendimiento del equipo- ni la fortuna con las lesiones han ayudado apenas: sólo en el tramo final de liga, cuando apenas hay margen de error, el VCF Femenino empieza a recuperar a delanteras titulares y jugadoras clave como Anita Marcos, Asun Martínez o Kerlly Real. Demasiado tarde.

Todo eso lleva a un final escrito: salvo milagro histórico y nunca visto en el fútbol mundial, el equipo descenderá a Primera RFEF en las próximas semanas. Si no sucede en su visita a la Real Sociedad en la jornada 27, ocurrirá la semana siguiente en casa ante la SD Eibar. O en las dos últimas en Badalona o contra el Real Madrid. Será la primera vez que el club deje de estar en la élite desde su fundación en 2009, cuando todavía se denominaba Superliga Femenina y el Colegio Alemán pasó a llamarse Valencia CF Femenino. Crónica de una muerte anunciada, desgraciadamente.

Cristian Toro regresó buscando el milagro | Foto: valenciacf.com

El descenso del ‘B’ tapona al resto de líneas en el peor momento

Carlos Grafiada es, desde diciembre de 2022, director general del VCF Femenino. A la espera de que ESPORTBASE Media pueda entrevistarle para hablar sobre la sección, sólo podemos emplear referencias de sus declaraciones en entrevistas como la concedida en abril de 2024 a la Agencia EFE: «El objetivo a medio-largo plazo es afianzarnos en esas ocho o seis primeras clasificadas, que creo que es dónde el club debe estar (…) Cuando tienes una estructura firme y consolidada, tienes una buena base y eres capaz de desarrollar la Academia cómo lo estamos haciendo, es mucho más fácil conseguir a medio-largo plazo ser sostenible por sí mismo«.

Más allá de recalcar quizá la escasa estructura deportiva de la sección femenina -con el propio Grafiada, Jesús Oliva como director deportivo y la mano ‘invisible’ de Salvador Belda siempre presente en calidad de presidente del club-, algo que también afecta al primer equipo masculino, la realidad es que el doble descenso que se va a producir este año del VCF Femenino y de su equipo filial llega en el peor momento posible a nivel administrativo. La caída del VCF Femenino ‘B’ de Naser Kayani desde Segunda RFEF a Tercera RFEF se produce justo en el verano en que la normativa de las categorías del futfem nacional va a cambiar. Y eso son las peores noticias posibles para los equipos ‘C’ y ‘D’ de la sección.

El VCF Femenino ‘C’ de Jonás Navarro, que compitió de manera espectacular la temporada 23-24 en Lliga À Punt Valenta y rozó el ascenso, está actualmente segundo en dicha competición (54 pts) a seis puntos del líder (Elche ‘B’) faltando seis jornadas. Por su parte, el Femenino ‘D’ de Alejandro Mora también está completando un gran año en el Grupo 2 de Primera Regional Valenta, con 49 puntos y a sólo uno del líder (Levante ‘D’) a falta de seis partidos. El buen nivel competitivo de ambos conjuntos lo demuestra el hecho de que un combinado del ‘C’ y del ‘D’ logró el pasado fin de semana alzarse con el subcampeonato del torneo JSSL PRO 7s de Singapur, país de origen del máximo accionista Peter Lim.

Las chicas del Femenino ‘C’ y ‘D’ brillaron en Singapur | Foto: valenciacf.com

Bien: ni el Femenino ‘C’ (que iba a subir con total seguridad) ni el Femenino ‘D’ (que tenía opciones de hacerlo en caso de ganar su liga) podrán celebrar un ascenso de categoría esta temporada. Otro ‘palo’ más para dos grupos de jugadoras que han venido trabajando muy bien en los últimos meses.

La normativa del fútbol y futfem amateur es clara desde hace años: un club no puede tener dos equipos en una misma competición, sea de ámbito nacional o autonómico. Una permanencia del ‘B’ en Segunda RFEF habría bastado para mantener vivas sus opciones. Los equipos ‘C’ y ‘D’, al competir en categorías sucesivas (Lliga À Punt Valenta autonómica y el Grupo 2 de Primera Regional Valenta), quedan así ‘bloqueados’ en dichas ligas tras el descenso del filial a Tercera RFEF.

Once inicial del Femenino ‘C’ | Foto: valenciacf.com

Particularmente cruel es el caso del Femenino ‘C’, que tenía virtualmente garantizado su ascenso a Tercera RFEF desde hace semanas debido al cambio en la normativa de los grupos de cara a la temporada 2025-2026. En la Circular 22 de la FFCV, aprobada el pasado mes de septiembre de 2024, se estipulaba que «como norma general y como mínimo, ascenderán de Lliga À Punt Valenta a Tercera Federación Futfem, los 4 equipos que mejor clasificación final obtengan en la liga regular«. A fecha de este artículo, el Valencia le saca 11 puntos al quinto clasificado a falta de seis jornadas.

Pero es todavía más grave, ya que la confección de un ‘nuevo’ grupo valenciano de Tercera RFEF (con «12 equipos afiliados a esta FFCV»). hace prever que el número total de ascensos será de entre siete y ocho, sino más (en caso de renuncias). Vamos, que el Femenino ‘C’ se podía dar ya por ascendido de categoría desde hace un par de meses. El descenso del ‘B’ evita, de este modo, lo que iba a ser un final de temporada muy dulce para esta plantilla de jugadoras. Y, al no poder subir el ‘C’, tampoco podrá hacerlo el ‘D’ aunque sea campeón del Grupo 2 de Primera Regional o consiga los puntos para ser el mejor segundo clasificado de los tres grupos de competición. Muy cruel.

Once inicial del Femenino ‘D’ | Foto: valenciacf.com

¿Cuál es el plan?

Parece evidente que será necesario un verano de reflexión en Paterna respecto no sólo a lo sucedido esta temporada, sino al plan a medio plazo del que hablaba Grafiada en EFE. Porque la realidad es que el futfem de 2025 necesita de un mínimo de inversión económica no sólo para sustentar la base de los equipos con canteranas y jugadoras de la casa, sino para firmar los tres perfiles de futbolistas que te ayudan a consolidarte en la élite: las veteranas «con mil tiros pegados», como suelen decir los entrenadores; las diferenciales, responsables de cambiar el rumbo de los partidos en ambas áreas; y las líderes, imprescindibles y presentes en cualquier equipo de Liga F.

Y de nuevo volvemos a lo de siempre: sin restar responsabilidad a quienes toman las decisiones en la sección… lo cierto es que no hay dinero. El grifo de Meriton lleva mucho tiempo cerrado. De hecho, y aunque gran parte de la culpa se atribuye al expresidente Anil Murthy y a su infame lustro (2017-2022) al frente del club, la realidad es que los casi tres años de Layhoon Chan de nuevo en el sillón presidencial no han aumentado significativamente el presupuesto de la sección, más bien al contrario.

La presidenta se ha revelado en esta segunda etapa lejos del entusiasmo mostrado en aquellos años en los que UN Women se lució con orgullo en las camisetas del femenino y la ejecutiva no se perdía un encuentro de las chicas en el Estadio Antonio Puchades. Se ha vuelto a abrir Mestalla para los grandes partidos de futfem ante Levante o FC Barcelona, pero quizá sea lo único destacable de su segundo mandato. Layhoon dejó su cargo a principios de marzo 2025 y, así, se ahorrará el trago de ver a ‘su’ VCF Femenino descender de categoría.

En una SAD donde las palabras ‘Sociedad Anónima’ pesan más que ‘Deportiva’ desde 2014, la contención del gasto, los recortes y la desinversión en el primer equipo masculino ha tenido su reflejo -a lo bestia- en la sección femenina. Para los chicos esto ha supuesto mucha agonía, coquetear con el descenso hace dos años, verse con un pie en Segunda en el presente y protagonizar un milagro deportivo tras la llegada al banquillo de Carlos Corberán, encarrilando una permanencia que se roza ya con la punta de los dedos.

Para las chicas, en cambio… el milagro no fue posible. El proverbial malabarista acabó quemado, malherido y totalmente hundido.

Layhoon en 2015 cuando el VCF Femenino se asoció con UN Women | Foto: valenciacf.com
Autor / 2330 publicaciones

Fundador y director de ESPORTBASE Media desde 2015. Periodista, educador y deportista. Tras una década con los 'mayores', descubrí lo satisfactorio que es inculcar valores deportivos y personales a los niños. Mi padre fue mi héroe.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *