No fue una victoria, pero sí un primer paso en la temporada. Un curso que arrancaba ayer en la Ciudad Deportiva de Paterna para un Valencia Mestalla remodelado y que recibía a un filial del RCD Mallorca que también jugó un buen partido. Con cosas para mejorar, la primera jornada dio sintomas de un equipo que tiene claro a qué quiere jugar y que no renuncia a ser protagonista con el balón.
Los más de 30 grados de sensación térmica que hacía en Paterna no ayudaron, pero el filial empezó muy fuerte con el tanto de Mario Guilabert tras una buena combinación por banda izquierda con Marcos Navarro y el espacio generado por Leslie Okai. Tras el 1-0, el equipo pasó a una fase de dominio de la posesión y de no sufrir en exceso atrás pese a la velocidad y potencia de los delanteros mallorquinistas.

La segunda parte tuvo menos caudal ofensivo por parte de los locales, dando así la sensación de ir a menos con el paso de los minutos, pero los cambios -acertados por Óscar Sánchez- dieron nuevamente alas al equipo que, en un par de contras, pudo hacer el segundo. Pero el empate, también buscado por el Mallorca «B» fue el resultado que finalmente reflejó el marcador y que a ojos del técnico che, fue justo: «Cuando juegas teniendo un poco de miedo a perder lo que tienes, dejas de atacar y el rival va creciendo. Nos hemos repuesto bien de su gol, hemos tenido varias ocasiones buenas y ellos alguna también. Creo que ha sido justo el empate»
Cabe destacar también la participación y debut de muchos jugadores que no habían tenido minutos nunca en Segunda Federación y que, a causa de las bajas por los citados con primer equipo (Rodrigo Gamón, Aaron Mayol, Jaume Durá, David Otorbi y Aimar Blázquez) tuvieron un peso más importante en una primera jornada donde el equipo che empieza sumando y con una buena imagen que, a mi juicio, me hace pensar que es un buen primer paso.
