Cuando empieza una nueva temporada, jugadores y entrenadores se preparan para competir mejor. El director del club debería hacer lo mismo.
Porque si el club empieza septiembre con los mismos procesos, archivos de Excel, y grupos de WhatsApp, volverá a tener los mismos problemas.
Aquí entra el concepto clave: la inteligencia directiva.
Consiste en saber combinar correctamente a las personas y la inteligencia artificial para dirigir mejor el club. Decidir quién debe liderar una tarea, quién puede ejecutarla y quién tiene que supervisar el resultado.
Pensemos en algo tan habitual como preparar una reunión con entrenadores.
El director debe decidir qué quiere conseguir. La IA puede ordenar las incidencias de la temporada anterior, resumir documentos y preparar un primer orden del día. Después, el director revisa esa información y dirige personalmente la reunión.
Tres funciones diferentes:
Liderar. Ejecutar. Supervisar.
Y no siempre tiene que hacerlas la misma persona.
En patrocinio, una persona debe construir la relación con la empresa, pero la IA puede investigar posibles patrocinadores, generar ideas de activación o preparar el dossier.
En comunicación, alguien debe decidir qué quiere transmitir el club, mientras la IA puede ayudar a redactar, adaptar formatos o preparar un plan de redes.
En administración, una persona debe validar la información, pero la IA puede ordenar documentos, resumir reuniones o detectar datos que faltan.
También en el área deportiva puede ayudar a analizar información, comparar la evolución de jugadores y equipos o preparar informes para los coordinadores.
En el club nunca sobrarán las personas, pero se podrá rentabilizar mucho más su aportación.
Te propongo un ejercicio para hacer antes de septiembre
Reúne durante 30 minutos a las dos o tres personas que más peso tienen en la gestión del club.
Escribid las 10 tareas que más tiempo os quitaron la temporada pasada.
Por ejemplo:
- Responder dudas de familias.
- Preparar documentación para las subvenciones.
- Crear informes de rendimiento con datos.
- Buscar patrocinadores y preparar propuestas.
- Organizar horarios de equipos y uso de la instalación.
- Preparar reuniones con padres.
- Crear contenido para redes.
- Analizar datos deportivos y de gestión del club.
Después, cread cuatro columnas:
1. Quién lidera: quién decide qué queremos conseguir.
2. Quién ejecuta: quién realiza el trabajo.
3. Quién supervisa: quién comprueba que está bien.
4. Cómo puede ayudar la IA (pregunta a ChatGPT): qué parte podría hacer más rápida o sencilla con la IA.
No intentéis transformar las diez tareas.
Elegid solo tres para empezar la temporada: una administrativa, una relacionada con comunicación o ingresos y otra deportiva.
Probad durante unas semanas y medid dos cosas muy sencillas:
¿Hemos tardado menos?
¿El resultado ha sido mejor?
Si ambas respuestas son positivas, ya tenéis un proceso que merece la pena mantener.
Esta temporada habrá clubes que, con las mismas personas, serán capaces de sacar adelante más proyectos, analizar mejor su información y dedicar más tiempo a disfrutar del club.
La diferencia no estará solo en la tecnología… sino en saber decidir qué deben hacer las personas y qué puede hacer la IA.
Eso es inteligencia directiva.
