Uno de los casos que más cola está trayendo es el de Román Martín (Valencia, 2008), central del Juvenil A del Levante, que hasta hace unas semanas parecía que su destino estaba lejos de Buñol. Al restarle un año de contrato y sin propuesta para renovar, el zaguero se planteaba el escenario de salir, pero lo cierto es que la situación está «muy enquistada» según fuentes cercanas. El Genoa italiano mostró un fuerte interés por firmarlo para el equipo U21 hace unas semanas, pero esa alternativa ha caído en saco roto finalmente por las exigencias económicas del Levante. Al central le queda un año de contrato y todo ha cambiado en cuestión de poco tiempo: de avistar un traspaso interesante para el Levante a no saber qué hacer con él ahora. Román iba a formar parte del Atlético Levante aún siendo juvenil de último año, pero la película es completamente distinta a la que se veía a principios de julio. Desde mediados de julio ha estado entrenando con el Juvenil A y cuando parecía que podía jugar el COTIF, fue desconvocado.

Ha tenido intereses de canteras importantes españolas, pero por diferentes circunstancias ninguna ha llegado a formalizarse. A día 13 de agosto, la salida de Román parece bastante complicada, aunque su entorno no descarta nada hasta el final de mercado. Desde Arabia Saudí e Inglaterra también ha habido tanteo, pero el tema está en un callejón sin salida. El valenciano está entrenando con el filial, pero no ha llegado a disputar ni un amistoso ni con el equipo de Álvaro del Moral ni con Juvenil A. En julio parecía que había muchas opciones de que saliese traspasado con variables y demás, pero estando ya en agosto y muchas plantillas bastante definidas, las opciones van cayendo. Martín viene de ser un jugador muy importante en División de Honor sumando 28 titularidades además de los dos encuentros coperos contra el Damm y la UD Las Palmas. Debutó con el filial en la jornada 11 saliendo desde el banquillo contra el Utiel y dos jornadas después, tuvo minutos contra el Soneja. Ppr si fuera poco, también ha entrenado con el primer equipo en varias ocasiones y todo hacía indicar que sería parte del filial en la 26/27.
Su futuro es incierto porque ahora mismo no hay ningún avance. El Levante no está por la labor de dejarle salir a cualquier coste y la rescisión no es algo que se baraje. «Todo abierto» es una de las frases más utilizadas cuando este periódico ha preguntado en busca de una actualización. Los días van pasado y no hay ninguna pista sobre lo que ocurrirá con él. Él estaba predispuesto a marcharse, pero ahora mismo hay mucha incertidumbre sobre dónde estará a partir de septiembre, cuando arranque la temporada. La opción del Genoa estuvo muy presente, pero terminó desvaneciéndose. El Levante sabe que si no sale ahora, podría meterse en un jardín ya que termina contrato y no habría otra alternativa que dejarlo salir gratis a partir del uno de enero.
