Hemos querido dejar pasar un par de días para reposar (y dormir las horas adeudadas las últimas dos semanas) los pensamientos, lecciones y aprendizajes surgidos de los once días de competición del COTIF Promeses Istobal 2026, una edición que mostró la fortaleza de un torneo que lleva ya 42 ediciones a sus espaldas y apunta al futuro con las ideas cada vez más claras.
Una claridad surgida de las dificultades. Pocas semanas antes de la presente edición, con el ‘roster’ de conjuntos casi cerrado y definido para todas las categorías, varias academias de tecnificación con equipos confirmados cambiaron de parecer y se marcharon. La organización del COTIF Promeses, como es tradición, trabajó a destajo para reorganizar calendarios, sedes, campos y personal técnico y humano. El resultado: cinco categorías, un año más, de altísimo nivel. Pero también una nueva filosofía de ahora en adelante.
«Los que se han ido no van a volver. Vamos a buscar una vuelta al origen«, anunció Eliseu Gómez, presidente del COTIF, el jueves 16 de julio durante el sorteo de los cuadros de competición. Un regreso a lo esencial que propició un COTIF Promeses con mayor presencia de clubes y escuelas de fútbol base, especialmente de aquellas ubicadas en La Ribera, recuperando el espíritu inicial del torneo de fútbol base antes de la irrupción -hace ya muchos años- de las academias de tecnificación y las selecciones de jugadores. El COTIF siempre fue ese torneo en el que podían medirse equipos de procedencia dispar: escuelas humildes contra clubes de élite, chicos de pueblo contra futbolistas de canteras de prestigio… casi siempre con resultados inesperados.

¿Significa esto que la nueva dirección del COTIF prescindirá de academias de tecnificación o de selecciones de jugadores? En absoluto. De hecho, algunos de los equipos más destacados este verano (Élite Performance, Bas3fut y Futb4se, los conjuntos de la Rubén Albés Academy, la D Academy de Alejandro de Luengo ‘Delu’…) son precisamente de este perfil. Pero el torneo busca que se prime por encima de todo la diversión de los jugadores y no la ambición -a veces, desmedida- de los técnicos o captadores de talento. Las nuevas relaciones de confianza tejidas este verano, según explicaban en la organización, seguro perdurarán más allá y se consolidarán en futuras ediciones.
Un formato ‘Champions’ que viene para quedarse
De nuevo haciendo de la necesidad virtud, gran parte de las categorías modificaron el formato de fase de grupos tradicional por el nuevo ‘formato Champions’ asimétrico con duelos aleatorios y una clasificación global. Igual que en la Liga de Campeones, el cambio ha sido todo un éxito entre jugadores, equipos y acompañantes, dando emoción hasta el final en todas las jornadas y resolviendo por la mínima -muchas veces, por un gol a favor o en contra más- los empates en la clasificación.
Mientras la app oficial del COTIF Promeses Istobal sirvió como guía para padres y acompañantes de todo lo que sucedía en el torneo, cabe destacar un año más el excelente comportamiento de todos los jugadores en todas las categorías. El ‘fair play’ fue la tónica predominante, también entre entrenadores.
Algo menos amables fueron las referencias a algunos arbitrajes excesivamente nerviosos, pero de nuevo fueron minoría en un torneo con 1.304 jugadores en liza y 257 partidos disputados en once días… con sus correspondientes 257 crónicas al detalle publicadas en ESPORTBASE Media, un auténtico trabajo de orfebrería.

Valencia, Sevilla, Parejo…
Respecto a la pelota y lo ocurrido sobre el césped, lo cierto es que el Valencia CF apenas dio opción a sus rivales en la mayoría de categorías. La Academia VCF lleva varios veranos tomándose muy en serio ‘su’ torneo, en el que lleva toda la vida tomando parte en categoría sub20 pero también en fútbol base. Y los blanquinegros coparon el cuadro de honor con su triple corona en Prebenjamín, Benjamín Primer Año y Benjamín Segundo Año. ‘Hat trick’ de trofeos que, por desgracia, no tuvo continuidad en Élite Oro Alevín, donde cayó en cuartos de final y acabó sexto.
En dicha categoría fue el Sevilla FC el que dominó con puño de hierro desde el principio, con un equipo plagado de estrellas que maravilló a los presentes por su calidad y su estilo de juego atractivo. Su camino hacia la final no fue de rosas precisamente: tuvo que tumbar a rivales como Máster Academy, Bas3fut, D Academy o Interfutur Performance en fase de grupos; superar a Máster Football en cuartos por la mínima (3-2); impartir cátedra ante el Elche CF en semifinales (4-1); y, ya en la final, sacarse de la chistera una exhibición ante Élite Performance (5-0) para atrapar el trofeo de campeón. Como era de esperar, también copó los galardones individuales y el 8 ideal del torneo.

Para cerrar, en el apartado de ‘flashes’ del torneo, el listado es infinito. Las charlas humanas de los técnicos de Evolución Albés. El ‘crack’ Dani Parejo dando sus primeros pasos como técnico con los prebenjamines de la D Academy de ‘Delu’ (y su conversación con David Albelda la noche en que ambos ex capitanes coincidieron en Els Arcs). La competitiva hasta el extremo academia Élite Performance con Rubén Hernáiz imprimiendo carácter y garra a sus jugadores. El ‘poker’ del MVP Martín García (Sevilla FC) contra el Elche en semifinales Élite Oro. El portero Vicente Guaita en la grada viendo a sus hijos -ambos guardametas, ambos con muy buena pinta- defender la portería del Valencia. La remontada del Elche de Nacho Dorado en cuartos contra el Valencia con un jugador menos. Los saludos entre jugadores y fotos al acabar los partidos. La tanda de penaltis de madrugada en Prebenjamines en el Campo 2 ante un inesperado corte de luz. Los bocatas de la cantina, un clásico estival.
Y, como cada verano, los centenares de comentarios recibidos -virtualmente en el periódico y personalmente en Els Arcs- por parte de los redactores de ESPORTBASE Media procedentes de padres y familiares agradecidos por la cobertura. Han sido diez veranos ya en l’Alcúdia y, como siempre, ha sido un auténtico privilegio compartir este COTIF Promeses Istobal con todos vosotros.

