Parecía que el cuento iba a acabar de manera fatídica, pero ha tenido un cierre bonito. Alberto Calatrava (Quart de Poblet, 2005) ha escuchado a su corazón y seguirá siendo granota al menos dos años más después de ampliar su contrato con el Levante hasta junio de 2028 con temporadas opcionales en función de objetivos. Todo ha llegado a buen puerto, pero la realidad es que el barco iba a directo hacia un iceberg hasta hace apenas una semana. Estaba más fuera que dentro como informamos en ESPORTBASE Media, pero hicimos especial hincapié en que desde su entorno se transmitía literalmente «hay que dejar la puerta abierta» porque quedaba una reunión pendiente que ha sido todo un éxito. La renovación de Alberto es el puro reflejo del jugador que antepone al club por encima de cualquier cosa. Su levantinismo ha primado a pesar de las ofertas golosas que tenía encima de la mesa, que eran superiores a las dos propuestas que le ha hecho el Levante.

La primera oferta, realizada hace unos meses, fue declinada por el centrocampista que la consideraba insuficiente. Mientras tanto, Cala seguía centrado en el principal objetivo: subir a Segunda RFEF con el filial. Se ha quedado cerca el equipo de Álvaro del Moral cayendo en semifinales contra La Nucía donde Cala volvió a ser fundamental a pesar de la derrota. El 6 marcó el gol clave ante el Villarreal C, que daba el pase a la final autonómica, tras una fase regular sobresaliente. Más de 30 titularidades siendo una pieza angular en el engranaje granota además de ser el primer capitán. Peleando por cosas diferentes (permanencia y ascenso), sus dos años en el filial han sido espectaculares y es más que evidente que necesita otros retos. Por lo que el plan es que se marche cedido a un club de Primera RFEF (ahí se pone el listón), no sin antes ser evaluado por Luis Castro. El técnico portugués lo seguirá de cerca en la pretemporada y decidirá qué hacer con él. Precisamente eso es lo que ha buscado Calatrava desde hace muchísimo tiempo: poder entrenar alguna vez con la primera plantilla.
Han sido unas negociaciones muy tensas porque la primera propuesta se reducía a continuar dos años en el filial a cara de perro. Eso desilusionaba mucho al valenciano, que entendía que no se apostaba por él después de casi 10 años en la cantera granota. Esta última reunión era la única bala que le quedaba al Levante en la cartuchera y afortunadamente ha dado en el blanco. Cala ha desestimado ofertas muy potentes de equipos de 1ª que lo querían para sus filiales (Primera y Segunda RFEF), pero su amor por el LUD ha ganado la batalla.
