Un partido con poco o nada en juego, un incidente desagradable sobre el césped y una posterior gestión burocrática con final triste. Es el resumen de las últimas semanas en el equipo Amateur del Unión Imposibles Beteró, que vio como el Comité de Competición le restó tres puntos -y la advertencia de una sanción mayor– tras retirar a su equipo en un partido ante el Sporting Alaquás en solidaridad con uno de sus jugadores, que alegaba haber recibido un insulto racista.
Toca viajar hasta el pasado 28 de marzo, en la jornada 24 de Tercera RFEF y un duelo en El Terç que enfrentaba al Sporting Alaquás y al Unión Imposibles Beteró. En la recta final de la primera mitad, una entrada de un jugador visitante -amonestada con falta y tarjeta amarilla- derivó en, según el testimonio de dicho futbolista, un insulto de carácter racista. Así lo reflejó el árbitro en el acta del partido, a la que tuvo acceso ESPORTBASE Media:
«En el minuto 37, el jugador número 12 del equipo visitante (Mouhamed Toure) se marcha con gestos evidentes de enfado del terreno de juego, tras hablar con el delegado de su equipo le afirma haber escuchado un insulto racista hacia él, exactamente “negro de mierda” tras escuchar al jugador el equipo visitante decide marcharse a vestuario y no continuar disputando el encuentro. Yo a pesar de no escuchar el supuesto insulto, tras hablar con el delegado y jugador, aplico el protocolo contra el Racismo. (Suspendido en el minuto 37)»
Fuentes del Unión Imposibles Beteró presentes en dicho partido aseguran que el motivo por el que el equipo en bloque se retiró a vestuario fue en solidaridad hacia su compañero, muy afectado y que quiso marcharse inmediatamente del campo tras recibir el presunto insulto, del que no hay pruebas videográficas ni de audio más allá del testimonio del futbolista y su reacción airada; y también debido a la activación del protocolo por parte del árbitro pero sin haber ejecutado ninguna acción respecto al autor del insulto racista. Así las cosas, el Unión Imposibles Beteró se marchó a la caseta con la idea de retomar el tiempo restante de juego en otra fecha, cuando se hubiese rebajado la tensión.
La sanción de Competición
Apenas un par de días después del duelo, llegó la resolución del Comité de Competición, que incluía una sorpresa desagradable para el Beteró en los apartados «Otras incidencias» y «Otros acuerdos»:
«Sancionar a Unión Imposibles-Beteró C.F. con la pérdida del encuentro por 3-0 al incurrir en incomparecencia injustificada por negligencia, en relación con el articulo 85 del Código Disciplinario, al retirarse del terreno de juego una vez iniciado el encuentro, advirtiéndole que, caso de reincidir se le excluirá de la competición por una segunda incomparecencia injustificada, en virtud de lo
dispuesto en el art. 83.3 en virtud del artículo/s 83-2a del Código Disciplinario y con una multa accesoria en cuantía de 37,50€.»«Desestimar las alegaciones presentadas en tiempo y forma por parte del Unión Imposibles-Betero C.F. al no quedar debidamente probados y acreditados los supuestos insultos racistas que se denuncian que provocaron la retirada del equipo visitante del terreno de juego.»
El club ‘dimoniet’ había presentado un escrito en el que justificaban el motivo de la retirada como «causa de fuerza mayor», denunciaban «indefensión» de su futbolista y rogaban al Comité que no se «penalizase doblemente a la víctima de un insulto racista» con, además del desagradable trago, el hecho de que su equipo tuviese una sanción deportiva por apoyarle. Sin embargo, el Comité de Apelación no estimó el recurso y la sanción permaneció inalterada.
Habla el Unión Imposibles Beteró: «Nos preocupa la concienciación»
ESPORTBASE Media habló con Cristobal Peris, presidente del Unión Imposibles Beteró, para conocer su punto de vista sobre lo sucedido. Y el dirigente denuncia una mala aplicación del protocolo como causa del problema: «Si realmente existe un protocolo antirracismo en todas las categorías, debe ser conocido por todo el estamento arbitral sin excepción, incluyendo colegiados de Tercera FFCV. Frente a un caso que afecta de manera personal a un jugador, en el que su equipo decide no salir a volver a jugar porque no se hace nada contra el agresor… ver que se nos castiga con la pérdida del partido es algo muy duro», explicó.
Ni siquiera la sanción deportiva es algo importante para su club. «Para nosotros, el hecho de que nos den el partido por perdido no es tan relevante. Sí lo es que ahora estamos advertidos en caso de futuro incidente: por ejemplo, otro abandono nos castigaría con la exclusión de la competición», lamenta. Y añade que no sólo el árbitro del encuentro tiene responsabilidad de lo ocurrido: «No fue sólo que el árbitro no aplicara correctamente el protocolo antirracismo: es que, tras las pertinentes alegaciones, el Comité Técnico de Árbitros haya decidido que hubo abandono por nuestra parte, sin prestar relación a los hechos y ciñéndose a un acta que estaba desde el principio mal redactada«.
¿Y la víctima de lo sucedido? «El jugador estaba muy afectado. Además, el chico se defiende muy poco en español, habla francés. Pero estaba muy fastidiado. La realidad es que, después del incidente, el jugador regresó a Francia y no ha vuelto a jugar con nosotros. Desconozco si guarda relación con el episodio de racismo que sufrió», desveló.
«El equipo está en Tercera FFCV. No había nada deportivo en juego», reiteró Peris. «Pero a nivel de club nos preocupa que haya un problema de concienciación. Apelo a que los estamentos del fútbol, ante un caso de racismo, se aseguren de que todos conocen los mecanismos de activación del protocolo antirracismo. Y, ya a nivel particular, que se investigue lo que sucedió en nuestro partido. Por tener un gesto de solidaridad con nuestro jugador, nos hemos visto perjudicados con una sanción que no venía a cuento. Nos han sancionado como si hubiésemos decidido, porque sí, irnos del campo. Entiendo que el Comité de Competición habrá leído bien las alegaciones y no volverá a suceder, pero ha sido un episodio muy desagradable«, sentenció.
