España gana a Serbia sin despeinarse (3-0)

Foto: RFEF

El amarillo de La Cerámica se mezclaba con el rojo para acoger el amistoso entre España y Serbia. Sin Finalissima en juego, el feudo del Villarreal se llenó hasta la bandera para divertirse con la actual campeona de Europa. El combinado de Luis de la Fuente se medía a los serbios en un choque en el que no había título de por medio, pero sí “muchas cosas que trabajar”. Para la Selección Española ningún partido es un trámite y el seleccionador lo dejó claro en la rueda de prensa previa: “Nosotros ya estamos jugando el Mundial”. 

La Roja no renunciaría a su filosofía tampoco ante Serbia y salió al campo con la intención de adueñarse de la posesión desde el pitido inicial. Posesiones largas que buscaban acabar en ocasiones de peligro y que contaría con distintos protagonistas a lo largo del partido. Sin necesidad de hacer nada del otro mundo, Lamine Yamal se metió en el bolsillo a la grada desde el primer roce con el esférico, pero fue Álex Baena quién provocó el primer “uy” en La Cerámica. El jugador del Atlético de Madrid volvía a la que fue su casa durante muchos años y probó suerte con un disparo con clase que buscaba la escuadra y no terminó en golazo por muy poco. España empezaba a carburar.

Los minutos transcurrían y Serbia comenzó a entrar en el partido. Aunque no conseguía conectar muchos pases seguidos, lo que buscaba era calmar el encuentro bajando el ritmo que había marcado España. Y aunque parecía que lo estaba logrando, la Selección se encargó de dar un golpe sobre la mesa: Mikel Oyarzabal haría el 1-0 con un potente latigazo. Con la lata abierta, Lamine Yamal pudo ampliar la ventaja con un pase a la red desde la frontal que acabó golpeando en el palo. España estaba rindiendo bien sobre el verde y La Cerámica empezaba a venirse arriba entonando olés. 

Tras la diana del futbolista de la Real, España demostró que no tenía prisa en generar más goles y bajó la intensidad, permitiéndole al conjunto balcánico entrar más en juego. Sin embargo, el peligro lo seguía poniendo el combinado español con un Fermín que se estaba atreviendo a ver portería. El centrocampista andaluz lo intentaría primero con un tiro lejano y poco después lograría anotar gol, pero el árbitro lo anuló por llevarse el balón con el brazo. No había muchas oportunidades, pero España generaba lo suficiente para merecer otro tanto y entonces aparecería un sospechoso habitual. Oyarzabal recibiría un balón fuera del área y, sin pensárselo dos veces, cargó el cañón y soltó un disparo que acabó en gol. La Roja pondría rumbo a vestuarios con una ventaja de dos goles con nombre y apellidos: Mikel Oyarzabal.

Ya en el segundo acto, el choque se reanudaría con Serbia viendo portería en su primer acercamiento real; sin embargo, Cucurella caería al suelo en el área pequeña y el gol de los de Paunovic no subiría al marcador. Una acción protestada por los serbios que no tuvo revisión por no haber VAR, aunque se pidió de forma irónica. 

Y tras esa primera acción, nada. España volvió a adueñarse del esférico, Serbia se dedicó a defender en campo propio y el electrónico siguió su curso. El momento del partido daba a pie a los cambios y ambas selecciones dieron entrada a nuevos futbolistas, teniendo por parte de España un debut como internacional absoluto: Víctor Muñoz (CA Osasuna) se estrenaría con los ‘mayores’ al entrar por un aplaudido Lamine.

Ordenados o no por De La Fuente, la Selección compitió la segunda mitad en piloto automático y con el turbo desactivado. Lejos de buscar meter otra diana con jugadas rápidas, los futbolistas llevaron al extremo el juego de la posesión, pero incluso así lograrían ampliar el resultado. Tras encadenar dos pases filtrados por el medio típicos del triángulo del FIFA, Víctor Muñoz se convertiría en el chico más feliz del mundo al lograr estrenarse con gol en su estreno con la Absoluta. Tras el tanto, la chispa de España volvió a encenderse por unos instantes y Ferran pudo hacer más daño, pero erró una doble oportunidad clara. 

Poco después de las ocasiones del de Foios, La Cerámica se pondría en pie para despedir y recibir a viejos conocidos: Baena, Rodri y Yeremy Pino recibirían una gran ovación. También entraría Mosquera, que hacía su debut no oficial con España entre los cantos de sirena que aún lo relacionan con Colombia. 

En los minutos finales, el partido entraría en fase REM, pero seguiría contando con los chispazos de Muñoz y con Dani Olmo teniendo la oportunidad de salir de La Cerámica con un gol, pero encontrándose una parada poderosa de Milinkovic-Savic en la misma línea de meta. España no pasó dificultades en ningún momento y una primera parte muy completa a todos los niveles fue suficiente para salir victoriosa de Vila-Real.

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Redactor jefe de ESPORTBASE Media. Periodista. Dando voz a aquellos que siempre han silenciado. Desde el fútbol femenino al fútbol regional.

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