Una de las apariciones más interesantes del Levante en esta temporada, que está siendo tan complicada, es la de Kareem Tundé (Barcelona, 2005). Su vida futbolística ha cambiado radicalmente desde que Luis Castro aterrizó, que apostó por él sin temblarle el pulso. La realidad es que, hasta ese momento, Tundé no estaba siendo titular indiscutible en el filial y eso que era y es uno de los veteranos y jugadores importantes de ‘La quinta de Euge’ que ganó el título de División de Honor en la 23/24. Hoy se ha oficializado su renovación hasta 2029, tres años más para un jugador que viene pisando fuerte desde Buñol hasta el punto de ya ser habitual en el primer equipo. Una información que adelantó Sin Tregua hace unas semanas. En este medio hemos sabido que esa renovación se activó de manera unilateral ateniéndose a una cláusula que decía que sostenía que Kareem tenía que jugar al menos 7 partidos y completar como mínimo 45′ con la primera plantilla. Eso se ha cumplido holgadamente y, aunque el nuevo acuerdo no se ha firmado, el catalán seguirá como granota mínimo 3 años más. Su inicio de curso fue curioso y raro a la vez pues de 12 partidos que disputó en Tercera RFEF solo fue titular en 5 de ellos. Dylan Iglesias, Ethan Sabater, Sesé, Álvaro Moreno… Mucha competencia para la banda derecha donde, hasta entonces, Kareem había sido dueño y señor. Todo cambió cuando Calero fue destituido y llegó Álvaro del Moral de manera provisional. Lo conocía de sobra y justo antes de Navidad, lo hizo debutar en Primera División frente a la Real Sociedad saliendo a 15′ del final. La llegada del portugués al banquillo no cambió nada, sino que lo reafirmó.

Entró a lo grande poniéndolo de titular en el Pizjuán frente a todo un Sevilla. Una primera titularidad del extremo que no pudo salir mejor: participó en el 0-1 de Losada y su equipo ganó por goleada. A partir de ahí ha ido encadenando encuentros siendo de la partida: Bernabéu, San Mamás, derbi vs Valencia… Solo se perdió el duelo ante el Elche y jugó el descuento contra el Villarreal. Lo cierto es que ha caído de pie en un equipo al que le cuesta horrores generar ocasiones. Pegadito en la derecha ha ido quitándose ese miedo inicial para adaptarse a un entorno tan exigente. Encarando cada vez más, atreviéndose en el 1vs1, provocando faltas, asistiendo. En la otra banda, su ‘teammate’, Paco Cortés, también está que se sale. Kareem llegó a Buñol en 2022 desde la escuela del CF Damm para jugar en el Juvenil A. Estuvo dos años siendo parte del equipo que alzó el título en 2024 con 15 goles en 28 partidos. Ya el año pasado subió al filial, que sufrió para salvar la categoría. Pocos esperaban esta aparición estelar del ’19’ puesto que en un contexto difícil como el que vive el LUD en La Liga, apostar por canteranos es algo complicado. Luis Castro ya aseguró en la rueda de prensa de presentación que jugaría el que lo mereciese. Da igual la edad.
No parece que este protagonismo vaya a ser flor de un día porque Castro no ha tenido inconveniente en sacarlo a la plaza a torear toros bravos. Le quedaba un año más de contrato, pero viendo el nivel que estaba dando y la confianza del luso era evidente que ese ‘reto’ de los 7 partidos se iba a superar en nada y menos. Ya son 10 partidos en la élite y no tiene pinta que la cifra vaya a frenarse. Aparte de tener velocidad, potencia, verticalidad y descaro, posee algo fundamental: carácter y personalidad. No se arruga cuando recibe la pelota y siempre juega hacia delante. Eso hace que gane muchos puntos.
