El Castellón Juvenil A ha encauzado la temporada después de un primer tercio de competición con vaivenes. A pesar de caer por la mínima ante el Valencia (2-3), los chicos de Luis Cubedo acumulaban una racha de tres victorias consecutivas para alcanzar la 7ª posición y estar más desahogados. En ESPORTBASE Media hemos podido charlar con Lucca Zamudio (Almazora, 2008), futbolista del juvenil orellut y uno de los pesos pesados del equipo. Sus inicios fueron en el equipo de su pueblo, como la mayoría de niños, empezando a destacar desde etapas muy tempranas. «Comencé desde muy pequeño en el CD Almazora jugando bien y llamé la atención del Castellón. Estuve dos temporadas allí en otra etapa y después de esos dos años, me llamó el Roda, donde estuve 8 temporadas. Y finalmente fui al Villarreal antes de regresar al Castellón que apostaba por mí. Me pareció una buena idea volver y ahora estoy muy a gusto» remarca Lucca, que está repitiendo en el Juvenil A tras su gran aparición durante la 24/25 siendo de primer año. El año pasado estuvo a un gran nivel en el equipo revelación del G7 de División de Honor y parte fundamental en la permanencia lograda con mucho sufrimiento en el tramo final.
«Cuando me voy al Roda es en una etapa más formativa. Al ser un niño no te das tanta cuenta, pero la verdad que me sentí muy acogido y fue bonito». Regresó a casa, al Castellón, para incorporarse al Cadete Autonómico donde tiene su punto de inflexión en cuanto a competitividad. Ya iba enserio la cosa. «Ese año en el Cadete A lo afronté con mucha ilusión porque era la primera temporada más importante. Los primeros partidos costaron un poco porque había que adaptarse, pero vi que estaba dando un gran nivel y empecé a soltarme. Acabé el año bien y dije «a lo mejor podemos ir hacia arriba». El Cadete A terminó en 7ª posición con el almassorino sumando 30 partidos y 7 goles. Ese mismo año, debido a su gran rendimiento, debuta con el Juvenil A en Liga Nacional con 16 años: «Me acuerdo perfectamente de ese día. Estaba un poco nervioso porque era una categoría importante, pero la verdad es que me hizo mucha ilusión y además era contra uno de los rivales más fuertes de la categoría. Lo recuerdo con mucha ambición». Tuvo sus primeros minutos contra el Elche y con un Juv A que ya había conseguido su retorno a División de Honor. La temporada siguiente ascendió al primer juvenil de manera definitiva.
Entrando con pies de plomo y en una categoría nueva, Lucca reconoció que la 24/25 fue una «temporada bastante difícil»: competía con gente dos años mayor que yo. El hecho de acoplarme me costó un poco, pero en la segunda vuelta ya acabé de encajar en el equipo y me asenté en la categoría. Creo que ahí empecé a dar el mejor nivel y acabé muy contento. Fue un año de aprendizaje que se ha visto reflejado en este. Juego más tranquilo, seguro y lo cierto es que estoy contento y orgulloso por lo que aprendí en la temporada pasada». A Lucca lo hemos visto jugando en varias posiciones en ese franco derecho, pero él reconoce que donde mejor se siente es como extremo.»Donde más cómodo me siento es en el ataque porque tengo mucha llegada y me gusta marcar«. Su polivalencia y versatilidad le hacen ser un reclamo único para todos los entrenadores que ha tenido. Puede incluso jugador en el centro del campo como interior. Un año donde se padeció tras un buen arranque, pero que culminó con el objetivo: la salvación en DH después de muchas campañas siendo el ‘equipo ascensor’. El castellonense lo recuerda como «un momento complicado» cuando el equipo sufrió un bajonazo en el tramo de marzo y abril. «Comenzamos a bajar el nivel en el último partido de la primera vuelta contra el Levante, donde nos jugábamos entrar en la Copa. Fue una derrota dura y, a partir de ahí, el equipo se vino un poco abajo y esos meses nos perjudicaron un poco para llegar al final de temporada algo apurados y tener que jugárnoslo todo. Con esfuerzo, pudimos lograr el objetivo».
Con un rol más protagonista siendo de los más ‘veteranos’, Lucca habla sobre el cambio de entrenadores (el segundo en apenas un año y medio) y de qué manera ha afectado al juvenil orellut. «El equipo se tomó bastante bien (la salida de Albert y llegada de Luis) dentro de lo que cabe, pues al final todo lleva un proceso. Luis ha llegado muy bien al grupo y lo hemos recibido de la mejor manera. Con su ayuda podemos lograr cosas importantes«. Han sido cuatro entrenadores en apenas un año y medio, algo anómalo, y ahora mismo (a pesar de la derrota vs Valencia), el Juvenil A está en un buen momento y Lucca reconoce que la meta es la permanencia. «Salvarnos y a partir de ahí mirar hacia arriba. Sumar los máximos puntos posibles y cuanto más arriba quedemos, mejor». Para cerrar la charla, el natural de Almazora comentaba que su objetivo personal es «jugar los máximos minutos posibles en División de Honor e intentar ir hacia arriba». No escondía su deseo de poder debutar este año en el Castellón B: «Si puedo llegar a estrenarme con el filial, mucho mejor. Sumar minutos en Segunda RFEF estaría bien, pero hoy por hoy me centro donde estoy y a partir de ahí, ir subiendo«. Para poner la guinda, una reflexión final sobre el crecimiento y la apuesta del Castellón por su escuela: «El club da las oportunidades a quien se las merece y si estás dando el nivel, vas a ir para arriba. Siempre».

