El Levante no falló en su duelo ante el Damm en un partido loco que nos dejó 7 goles. Le tocaba el turno al Villarreal que viajaba al norte para batirse con uno de los mejores equipos de toda la División de Honor, el Celta de Vigo, que además hasta hace 1 jornada, era el líder del G1. Iba a ser un partido difícil y Reina no quiso modificar el esquema que tanto resultado le está dando en la Youth League. Orzáez, del Juvenil B, era la principal novedad en el XI con Llopis y Vidal en los costados y Arjona en punta, escoltado por Mauro Roca y Thiago Albiol. Salió algo más decidido el cuadro gallego que disponía con un 4-4-2 bien armado. Pedro García y Dani Noya en la sala de máquinas ante un Villarreal, que entendió que protegiéndose por dentro era difícil que le hiciera daño. Por ello, juntaba líneas obligando al ‘Celtinha’ a abrir el juego y colgar balones al área pequeña donde se imponían Diallo, Marc Pla y Sergio Orzáez. Pasado el primer cuarto de hora, el Celta tuvo el primero con un remate mordido de Hugo Pérez, que estaba en posición franca, y que Polo detuvo fácil. Los locales se estaban acercando, pero el Villarreal no sufría en exceso con el claro cometido de hacerse con la pelota.
El paso de los minutos benefició al cuadro amarillo, que con Marc Pérez y Alcaide estaba a gusto y lograría encontrar el camino del gol a través de un contragolpe descomunal. Un saque de esquina celeste lo rechazaba Arjona para Seydou Llopis, con solamente un jugador del Celta defendiendo. El 11 dirigió la transición con varias alternativas para finalizar: Arjona por la izquierda y Mauro en la derecha. Optó por Julio que con el interior definió al fondo de la red. El equipo de Miguel Figueira se la jugó mucho dejando solo un efectivo para evitar un potencial contraataque amarillo y lo pagó. Un 1-0 que no desanimó al Celta porque a 10′ del final del primer tiempo, nuevamente Hugo Pérez tuvo el gol con un remate desde segunda línea, casi a punto de caerse, que respondió Pau Polo con una manopla perfecta abajo. Al descanso, más efectivo el Villarreal a pesar de no tener el dominio del esférico, entendiendo que debía sacar petróleo del balón parado. Tras la pausa, el cuadro vigués dio un paso adelante yendo a buscar arriba a los de La Plana, que intentaron jugar con el paso de los minutos y la desesperación rival. Alexandre Fraga tuvo el empate tras un cambio de orientación perfecto de Pedro García, pero el chut fue directo al larguero, que quedó como un flan.

Ángel Davila, que había entrado en el descanso, fue el gran héroe a la postre con dos golazos que le dieron el pase a su equipo, pero antes, detectó la llegada de Hugo Pérez, le dio una fabulosa asistencia de espaldas y el remate del 16 lo detuvo Polo con la pierna. La insistencia del Celta tuvo su premio a pelota parada: un córner templadito lo cabeceó Davila con un giro de cuello perfecto para poner el 1-1. A 10′ del final, se desataba la locura que reventaría en el 85′ definitivamente. Un Villarreal casi noqueado recibiría la estocada en una falta lateral. Sálamo la ponía con música y Ángel entraba como una exhalación para remontar el duelo. Celebración clásica dado el momento: fuera la camiseta y todo el banquillo al córner. El Villarreal, planteando un buen partido, se había quedado sin capacidad de reacción en apenas 10′ y solo le quedó tirar de corazón en el descuento. Entraron Portela, Babacar (que ahora forma parte del JA) y Moussa Traoré en busca del empate, pero sin premio. Un Villarreal competitivo, pero frágil en el tramo final, dice adiós a la Copa a la primera.

