Ya avisamos aquí que lo de Marc Santos (Massanassa, 2010) con el Levante iba muy enserio a pesar de su edad. Porque al final es un crío, con todas las letras. 15 anitos para un chico nacido en Massanassa hace 15 años. Puede parecer algo utópico y fantasioso, pero es así: el Levante apuesta firmemente y sin temor por Marc para que sea el lateral zurdo del primer equipo a medio-largo plazo. En la RFEF están encantados con él después de haberlo convocado con la Sub16 el pasado mes de octubre y quieren darle más ritmo para que vaya tocando categorías superiores próximamente. No en vano, se cree que también desde la Federación que puede llegar muy lejos vistiendo la camiseta de la Selección, aunque se cree que hay que dar los pasos adecuados al ser un diamante tan brillante. Tiene las condiciones futbolísticas, físicas, la actitud, mentalidad y ambición para llegar muy lejos y en el Levante son conscientes de que en verano vendrán los ‘lobos’ a intentar cazarlo. Sin embargo, el club ya trabaja en un blindaje compuesto por tres candados de acero, aunque hasta los 16 años no puede firmar su primer contrato profesional. Con 15 añitos parecía que las buenas nuevas habían parado, por el momento, pero no.

Y es que ayer, se convirtió en el jugador más joven de la historia del club en debutar con el Levante Juvenil A. A sus 15 años, se ha estrenado en División de Honor: lo hizo frente al Patacona saliendo en los últimos 10′ por Aldi. Actuó como extremo izquierdo sin intervenir mucho, pero es un hecho importantísimo. Todavía en edad cadete, es el único futbolista de su generación en debutar con el Juvenil A, aunque forme parte ya a todos los efectos del Liga Nacional. Hasta que no tuviera los 15, no podía subir al Juvenil B y por ello empezó la temporada con el Cadete Autonómico jugando todos los partidos. El Levante esperaba deseoso que cumpliera los 15 y en noviembre llegó ese momento pudiendo así promocionarlo al Juvenil B, donde se ha hecho titularísimo. Desde su ascenso, suma 6 encuentros y cinco titularidades en ese carril izquierdo. Su polivalencia, inteligencia y talento innato le convierten en una joya muy deseada por los grandes equipos del continente, pero Marc es feliz en Buñol y quiere triunfar en el LUD.
Aunque fueran unos minutos, es significativo que Santos debutara tan joven con el Juvenil A. Con él no se quiere ir despacio. «Sin pausa, pero sin prisa» que decía Melendi en Caminando por la vida para un chico que está quemando etapas muy rápido y el año que viene lo veremos, sin duda alguna, en el Juvenil A con ficha y dorsal. Verlo competir con chicos 3 años (la mayoría) mayor que él dice mucho de la confianza que tiene el club en el de Massanassa. Hay que tener paciencia y calma, pero desde luego que en Buñol han apretado el gatillo.

Es una maravilla verlo jugar siendo además muy compañero y no emborrachandose de balón y juega para todos y si se cuida llegará muy lejos