El 2025 cerró para el Valencia Mestalla con buenas sensaciones para el Valencia Mestalla. Un equipo que arrancó el año de una forma que dejaba mucho que desear pero que pese a las adversidades ha sido capaz de ir cambiando el rumbo primero con sensaciones y juego, y luego, en resultados. Tanto es así que las Navidades han sido felices para los de Angulo, que ya llevan varios días trabajando en la Ciudad Deportiva de Paterna pensando en un mes de enero que como para casi todos nosotros, viene con pendiente ascendente.
Durante el tramo final de la primera vuelta, el equipo dirigido por Miguel Ángel Angulo comenzó a mostrar una versión más competitiva y sólida. El triunfo ante el Atlètic Lleida fue el punto de inflexión que rompió una dinámica adversa, seguido por resultados valiosos ante rivales complicados como el Espanyol «B», Girona «B» y la UE Olot, donde el filial logró mantenerse fuera del descenso directo al cierre del año. Este contexto explica por qué el Mestalla afronta enero con una mezcla de realismo y esperanza. No se puede negar que el calendario —con hasta cinco partidos en el mes y una semana especialmente exigente con tres encuentros prácticamente seguidos— pondrá a prueba la fortaleza mental y física del equipo. Sobre el papel, rivales como el Terrassa o el Barça Atlètic exigirán competir al máximo nivel si el equipo quiere transformar los buenos sensaciones en puntos y, con ello, escapar de una vez por todas de la zona de peligro.

Pero también es cierto que el filial ha aprendido a competir y a gestionar momentos complejos, como demostró en ese tramo navideño en el que supo sacar resultados en situaciones límite. Esa experiencia acumulada no es menor, porque en grupos tan ajustados como el del Grupo 3 de Segunda Federación, dos victorias consecutivas pueden catapultar al equipo hacia zonas mucho más tranquilas de la tabla y, si se acompaña de estabilidad, incluso permitir soñar con algo más que la permanencia. Además, el mercado de enero está abierto y el club maneja la intención de reforzar posiciones clave: un lateral derecho, un medio organizador y un delantero centro. La llegada de estos refuerzos, que podrían variar en función de las salidas, puede ser determinante para dar al equipo más rigor defensivo, conexión en el centro del campo y llegada ofensiva en un tramo decisivo de la temporada.
Así pues, más allá de la dificultad evidente del reto que se presenta en enero, hay motivos para el optimismo. El Mestalla ha demostrado en las últimas semanas que puede competir, sacar puntos y crecer con argumentos. Si a esto se suma la llegada de caras nuevas y la continuidad de la mejora mostrada en diciembre, 2026 y sobre todo el mes de enero, puede no ser solo un punto de supervivencia, sino también de cambio real en la clasificación.

