Después de una fase final impoluta, el Villarreal se medía al CD Bahía San Agustín en eliminatorias, consciente de que todo podía pasar si salía un mal partido, pero concentrado en sacarlo adelante.
Y como está acostumbrado en este torneo, el conjunto groguet inició achuchando de tal manera que pronto se pondría por delante gracias a un centrochut de Leo Guirado (11); sin embargo, no tuvo tanta facilidad en crear ocasiones porque el CD Bahía San Agustín estaba mostrando su mejor cara con una buena presión en campo rival.
Pero las posibles opciones de poner en peligro al Submarino Amarillo desaparecieron cuando Andrés Pelegrín (12) remató a placer como un delantero de toda la vida a pase de su compañero favorito, Gonzalo Rodríguez (7). Sería el propio Gonzalo quién dejaría de asistir para anotar el 3-0 con un gol marca de la casa: recorte de calidad en el vértice del área y latigazo a palo largo. Lukas Saez (8) también se apuntó un tanto a su cuenta personal poco antes del primer acto al rematar de cabeza un centro preciso desde el córner.
Con el 0-4 como resultado que reflejaba el marcador, los dos equipos afrontaron la segunda mitad, volviendo a saltar a un césped en mejor estado gracias a que la lluvia había amainado. Y sin apenas tiempo para que el Bahía se colocara sobre el campo, Marcos Martínez (3) haría el 5-0. En la segunda parte, el Villarreal bajó un poco el ritmo y decidió hacerse amigo de la posesión, pero no rehusaron a las jugadas de ataque y anotaron dos tantos más: Álvaro Martínez (10) no fallaría a su cita desde fuera del área para marcar y Marcos Martínez (3) cerró el resultado con el 7-0
