El estreno de Rafa Fernández en el banquillo del Atlético Levante no ha podido ser mejor: victoria, goleada y portería a 0 en un repaso descomunal al Soneja. Un triunfo que ha tenido nombre y apellidos aparte del míster y no es otro que el de Mario Sesé. Un hat-trick del atacante nacido en Quart de Poblet han dejado sentenciado el partido a la hora de juego. Es la primera vez en su carrera deportiva que consigue anotar un triplete en un partido y todo ello en apenas 15′ (del minuto 37 al 52). El colofón lo puso Álvaro Moreno llegando al tramo final. Todo es precioso en el filial granota que sigue la estela de la UD Castellonense, líder del Grupo VI, al que tiene a 4 puntos. Sesé dio una exhibición tremenda, pero hay un futbolista que está completamente opacado y no se sabe realmente por qué. Alberto Calatrava (Quart de Poblet, 2005) no está apareciendo en ninguna portada, tampoco en posts de Twitter, pero lo que le da constantemente al filial es bárbaro. Martin Krug, Nacho Pérez, Mario Sesé, Manel Usedo y muchos más se llevan los focos (con todo el merecimiento) mientras que Alberto prefiere ir con pies de plomo y pasar inadvertido. Es la gasolina de un coche o el mechero de un cigarro: sin él, no hay funcionamiento posible. Se vio en el partido contra el Soneja donde él inicia la jugada del segundo tanto con un gran pase al espacio hacia Sesé y también comienza el 3-0 tras un robo en la medular.
Solamente ha sido suplente en un encuentro de 13 posibles y ha sumado los 90′ en las últimas 5 jornadas. Capital, ineludible y vital para un Atlético Levante que juega al ritmo del mediocentro valenciano, es el pegamento perfecto. No es casualidad que en cada equipo que ha estado en la cantera del Levante haya jugado (mínimo) el 66% de los minutos. Fue una parte mega relevante en la consecución del título en División de Honor 23/24 con el Juvenil A dirigiendo al equipo junto a Rosón (compañero en la sala de máquinas del filial actualmente) y en estos dos años que lleva en el fútbol amateur, su nivel ha sido el mismo. Porque eso precisamente es el gran valor de ‘Cala’: su regularidad y estabilidad sobre el verde. El curso pasado, en una situación dramática, fue importante y lo cierto es que durante el primer cuarto de la temporada le costó entrar porque Euge optaba por Edgar Alcañiz y Hugo Redón, jugadores más veteranos. Hasta que Ribera se dio cuenta que con Alberto en el campo, el filial estaba más equilibrado y sostenido. Aunque la mejoría no fue excelsa, tenía algo más estabilidad en la medular con un Calatrava convertido a príncipe y líder.

De manera discreta ejerce como líder en un vestuario donde hay futbolistas más mayores que él. Su capacidad de superar adversidades y echarse el equipo a la espalda cuando las cosas no están yendo de cara le convierte en un primer espada de alto nivel. Esta es su cuarta temporada en Buñol después de llegar en verano de 2022 procedente de la escuela del Alboraya. Termina contrato en junio y todavía no hay novedades acerca de una posible renovación teniendo en cuenta que, junto a Peñaranda, es el único que finaliza contrato esta temporada aunque hay que decir que tiene otro curso adicional en caso de cumplir unos objetivos. En verano de 2024, una conversación con Euge Ribera fue clave para que Cala renovase con el Levante ante la atenta mirada de equipos como el Girona que querían firmarlo a toda costa. En caso de ascenso a Segunda RFEF, es evidente que Alberto seguiría siendo una pieza indispensable porque Tercera se le queda más que pequeña. Tanto para Euge, Chechu Bernal, Álvaro del Moral y ahora Rafa Fernández, Calatrava ha sido y es un jugador de muchos quilates alrededor del cual gira el equipo. A título personal, considero que no tener atada ya su renovación es algo cuanto menos extraño porque su rendimiento nunca ha bajado del notable. Se ve en cada partido: siempre está, aunque sea invisible.

