El VCF no tiene intención de bajar el ritmo y el pinchazo del Levante en San Pedro del Pinatar pinchó un poco el globo. El LUD estaba obligado a ganar en Alboraya sabiendo que su principal rival en la carrera por el título no estaba cometiendo ni un solo error. Pero en el Francisco Cardona Gil esperaba una dura batalla para un Levante que acostumbra a jugar en un campo de grandes dimensiones donde impera su fútbol. En este caso, fue lo contrario. Campo pequeño donde el juego directo due protagonista impidiendo que jugadores como Manel Usedo, Pau Calvo y Aleix lucieran. La primera parte fue bastante aburrida con poco que contar. Andrei, desahuciado en una isla sin poder conectar con los mediocentros. Sergio Belda fue titular junto a Dani de Dios y precisamente el de Ontinyent marcó a la salida de un córner, pero la jugada fue anulada por posición antirreglamentaria. El Alboraya, bien posicionado con un 5-3-2, desactivó las opciones ofensivas de los de Chechu Bernal juntándose y obligando a que el cuadro granota actuara por fuera con mucho centro lateral.

La segunda parte no fue muy distinta, aunque el Alboraya propuso algo más. A través de Rubén Ballester y Marcos Contreras, los ‘chuferos’ retrasaron las líneas del Levante que comenzaba a estar incómodo. Y en una de las pocas ocasiones que se habían dado en el encuentro, Samuel aprovechó un cúmulo de rechaces en el área pequeña para poner el balón en la escuadra con un punterazo. El Levante había caído en la trampa del Alboraya y era muy complicado que saliera de ella. Solo quedaban 25′ y Chechu metió a Hugo Colom, David Robles, Afner Cá e Izan Olmos en busca de velocidad y verticalidad. Los chicos de Ignacio Aguado no reblaron y, a pesar de que no tenían la posesión y estaban embotellados, se dejaron el alma en cada acción defensiva que solía ser un balón colgado. Andrei tuvo una buena oportunidad al driblar a Samuel Ferrer, pero el disparo fue directo al cuerpo de Vitoria. En los últimos instantes, Robles envió una pelota fantástica a Aleix que, en el mano a mano, pecó de ser sutil y su vaselina se quedó a medio camino. El rechace lo recogió Roates que a la media vuelta mandó el balón fuera.
Una derrota que hace que el Levante pierda la imbatibilidad que ha aguantado durante 12 jornadas. Los de Chechu eran el único equipo del G7 que no sabían lo que era perder, pero el Alboraya ha sido el verdugo con una derrota que abre una brecha importante en la pelea por el trofeo de liga. La victoria del Valencia en Murcia supone un total de 6 puntos con respecto al Levante que desde el empate en el derbi no ha sido capaz de mantener su mejor versión. El Alboraya, por su parte, se sitúa cómodo con 15 puntos y a mitad de tabla logrando una racha de tres encuentros sin perder.

