Ver de nuevo al Villarreal Juvenil B arriba es una fantástica noticia para el conglomerado de canteras que tenemos en la Comunitat. La pasada temporada escoció mucho y en el seno de Miralcamp se tomaron varias decisiones drásticas empezando por una ‘limpieza’ tremenda en la plantilla. El club optó por ir al mercado e incorporó jugadores de todo tipo y muchas zonas de España: Víctor Bivol del Girona, Rubén Luengo procedente del Real Madrid, Iván Jiménez mediapunta del Granada, otros de la zona de La Terreta como Dani Pavón o Younes Izlane y algunos de Castilla La Mancha como es el caso de Hugo Romero, lateral izquierdo que ha llegado del Albacete. Hace un par de días publicamos el gran momento de Fode Minite, otro de los fichajes de este segundo juvenil y no podíamos dejar de comentar lo bien que está Hugo Peña (Torrevieja, 2009), delantero del equipo de Saúl Fernández. Que este Villarreal Liga Nacional haya comenzado bien no se entiende sin la figura del alicantino, que atraviesa un momento muy dulce con 5 goles en su haber. Sin acaparar los focos y manteniéndose en una segunda línea, Hugo ha entendido que todos los minutos que tenga debe exprimirlos como una naranja que se queda blanca tras sacarle todo el jugo.
Fode está llevándose todos los aplausos, pero no hay que pasar por alto esos jugadores que lucen menos, pero trabajan como el que más para que el resto pueda brillar. Hugo hace eso: baja al barro, empieza jugadas, se asocia bien con los compañeros y además huele la sangre dentro del área como Hannibal Lecter. En su año corto que lleva en Miralcamp ya ha encandilado a varios de los ‘jefazos’ por su disciplina, actitud y esfuerzo sobre el campo. Nadie dudó en que debía ser uno de los pesos pesados del Juvenil B tras una 24/25 muy notable en Cadete Autonómica donde hizo 13 goles en 25 partidos. Fue el tercer máximo goleador del cuadro groguet por detrás de Iker Pérez y Edu González. Empezó ‘mojando’ en la primera jornada ante el Canet con un buen disparo desde la frontal y justo en el tanto, cayó lesionado desafortunadamente.
Notó un pinchazo en la parte posterior de la tibia y estuvo 3 partidos fuera. Regresó en la jornada 5 contra el Valencia jugando los 6′ finales y en el siguiente compromiso anotó uno de los goles del empate a 3 ante el Valencia. Y desde entonces, ha ido hacia arriba habiendo marcado en cuatro partidos consecutivos. En el ranking está justo por detrás de Fode y empatado con Iker Pérez y Saúl cada vez le está dando más relevancia porque con ‘lo poco que ha tenido’ ha sabido sacar mucho provecho.

Repasando un poco su trayectoria, empezó en el Elche donde estuvo desde prebenjamín de primero hasta primer año de infantil. Era el equipo potente de su zona y tras cinco años, el VCF lo firmó para incorporarlo al Infantil A donde se convirtió en el máximo goleador de la categoría con 27 tantos. Había caído como agua de mayo en Paterna, pero en su primer año de cadete en el Fundación tuvo que parar por una lesión que lo tuvo out durante 4 meses. Antes de eso ya había hecho 4 goles en apenas 7 partidos. El olfato siempre lo ha tenido: un auténtico cazador. En el Valencia había dado argumentos suficientes como para seguir, pero en verano de 2024, el Villarreal lo fichó. Tras pasar por Elche y VCF, aterrizaba en Miralcamp para ser el cañón del Cadete A. Lo hemos comentado antes y lo repetimos: 16 goles en Liga Autonómica y debut con el Juvenil B. No pudo tener mejor estreno en Liga Nacional en el derbi contra el Valencia: salió en el 62′ y a 3 minutos del final, marcó el tanto de la victoria (2-1). A partir de ahí bajó apenas con el Cadete y volvió a ganar él solo el otro derbi frente al Levante con un buen doblete (2-3).
Este año ha empezado muy bien mejorando de manera sobresaliente sus registros ofensivos y sus aptitudes para atacar. Se le ve mucho más fogueado, resolutivo y con más herramientas. Baja a recibir a la medular para iniciar el juego, cae a los costados para apoyar a los extremos y generar espacios por dentro y tiene un pie sedoso a la hora de combinar. Ha desarrollado un juego más vertical, pero no se olvida de asociarse en pequeñas baldosas convirtiéndole en un delantero de lo más completo. No solo juega, sino que hace jugar y facilita la vida a sus compañeros. Saúl sabe que ya no hay ningún motivo por el que no sea titular: es el eslabón más potente arriba. Sabe que sin ser el más fuerte, rápido… sabe potenciar sus virtudes al máximo y generar ventajas prácticamente de la nada. La eficacia es su motor de vida.
