El partido más esperado de la temporada en el Grupo VII de División de Honor se saldó con un empate que deja con un sabor de boca agridulce al Levante y más contento al Valencia, que empató cuando peor estaba. Un 1-1 definitivo que mantiene las cosas igual en lo alto de la tabla clasificatoria aunque Murcia Promises y Villarreal acechan. El equipo de Chechu venía con menos guerreros de los habituales, pero quería salir ‘a matar’ sin ser matado. Rodri; Óscar Domingo, Román, Dani de Dios, Giner; Pau Calvo, Manel Usedo (bajaba desde el filial), Biel, Luismi Pérez; Aleix y Afner Cá: este era el once que presentaba el equipo local con claras intenciones de ganar el partido. Sin embargo, ante un Valencia con bajas relevancia pero motivado, vio cómo era inferior en los primeros minutos. Los chicos de Óscar Sánchez salieron muy enchufados y en los primeros 10′ tuvieron un par de ocasiones para adelantarse por medio de Raúl Ruiz y Ochoa, pero Rodri lo evitó. Incluso un tanto fue anulado al conjunto ché por fuera de juego en los mejores minutos de los blanquinegres a la vez que el Levante no daba pie con bola.
Tras un primer tiempo donde el LUD se vio sorprendido, la tónica cambió en los segundos 45′. Chechu se percató de que Afner no estaba nada fino y dio entrada a Andrei, que regresó tras lesión la semana pasada y hoy ha tenido toda la segunda mitad para ir enganchándose al ritmo de los compañeros. Bernal tuvo que mover nuevamente el banquillo cuando Biel Gutiérrez cayó lesionado por una sobrecarga y en su lugar tuvo que entrar Asier Cano. Haciendo un breve inciso, este medio ha podido saber que simplemente es una sobrecarga en el isquio y no es grave. Volviendo al partido, los granotas se hicieron con el dominio logrando contrarrestar ese impacto inicial del VCF que vio cómo poco a poco se le estaba yendo la contienda de las manos. Y así se mostró en el resultado cuando un córner perfectamente ejecutado por el capitán, Pau Calvo, fue rematado en picado por Dani de Dios para adelantar al Levante. Todo el banquillo saltó para celebrar un tanto que les ponía como líderes desatando la locura en el campo 4 de la Ciudad Deportiva de Buñol. El Levante estaba bastante cómodo y se había quitado un gran peso de encima con ese gol, pero en el 80′, un balón suelto dentro del área lo aprovechó Pau Casado para empatar el duelo al minuto de salir al campo. Un jarro de agua fría para el Levante que lo tenía todo de cara para ganar.
Hubo algún acercamiento más por parte del equipo azulgrana, pero nada relevante como para que el electrónico se moviese. Reparto de puntos y todo sigue igual en plena lucha por el título. Una parte para cada uno con gran protagonismo para Dani de Dios. El nivel del defensor está deslumbrando: jefe de la zaga en el Juvenil A, jugador con más minutos de la plantilla y con muchas opciones de subir al filial el año que viene. Sin pasar por alto el partido de Pau Calvo que dio la asistencia y es el auténtico metrónomo del equipo. Y por la parte valencianista, Pau Casado que llegó y besó el santo para mantener a su equipo en primera posición.

Me gustaría conocer de las evoluciones de Dani de Dios y de su hermano mellizo Martín que creo milita en otra categoría de la región. Les vi jugar en el Kelme y les auguré a ambos una carrera muy prometedora. Les estaría muy agradecido por cualquier información al respecto de ambos jugones.