Se habla poco de él para lo mucho que hace. Carlos Segura (Onda, 2003) fue tocado por una varita la temporada pasada y este año se está repitiendo la película con 7 goles en 10 jornadas ligueras: en todos los encuentros en los que ha anotado, su equipo como mínimo ha puntuado. Su influencia tanto en el juego como en el área rival está siendo clave para que el filial albinegro esté tan bien posicionado. A principio del campeonato, casi todos pensaban que el Amateur sería una de las cenicientas: recién ascendido y un juego, en muchas ocasiones, ‘suicida’. Sin embargo, está sorprendiendo incluso a los que ocupan la parte noble porque precisamente el Castellón es uno de los que está arriba. Con 15 puntos y a uno del playoff, solo ha caído derrotado con Atlético Baleares, Barça B y Poblense (están en el top6). Cayó derrotado, pero dio la cara e incluso rozó el empate ante el Poblense en un partido duro. La sensación es que el equipo nunca se sale de los partidos y lleva al límite al contrincante sobre todo en el Gaetà, donde está invicto.
Sin desviarnos del tema, gran parte de culpa la tiene Segura que ha entrado en una categoría durísima y nueva para él (y para la mayoría de sus compañeros) como Pedro por su casa. Es el máximo anotador del Grupo 3 empatado con Marcos Mendes (UE Sant Andreu) y Jaume Tovar (Atlético Baleares) y tanto para Pablo Hernández como Carles Salvador es un jugador de mucho peso. Quizá no cumple el prototipo de delantero centro de toda la vida, pero es capaz de sacar diamantes de bajo de piedra caliza con múltiples recursos. Es rápido, escurridizo, versátil, fino en el regate y con una capacidad audaz para detectar el espacio, plantarse delante de la portería y machacar. El año pasado en Tercera RFEF ostentó el Pichichi con 16 ‘chirlos’ y acabó ganándose la renovación por una temporada más. Llevamos dos meses de competición y está casi a la mitad del progreso para conseguir superar su registro del curso pasado. Su buen rendimiento en Segunda RFEF fue premiado con un debut en Copa del Rey con el primer equipo ante el Atlético Antoniano. Sustituyó a Tomás so De Nipoti a falta de 10′ y se convirtió en el segundo jugador del filial en debutar en partido oficial con la primera plantilla: David Sellés jugó el mismo partido, pero fue titular disputando los 90′.

Carlos siempre ha sido ese chico callado e introvertido de la clase que no llama la atención: no hace gracietas ni lidera ningún grupo, pero es disciplinado, ordenado y siempre lleva notables a casa sin tener que ir a septiembre. Salió del Villarreal tras alcanzar el C; parecía que ese era su techo, pero a base de mucha fuerza de voluntad y sacrificio, ha demostrado que los techos hay que romperlos y el suyo hace tiempo que está hecho añicos. Ha ganado jerarquía y es una voz autorizada dentro de ese vestuario junto a Sergi Torner, Sellés y Alcira. Sin hacer mucho ruido y yendo despacio y con buena letra, Segura está llamando la puerta del primer equipo y ya hay un movimiento insurgente en redes sociales para que el delantero reciba esa recompensa que tanto tiempo lleva reclamando. A la espera de que eso pueda ocurrir, Carlos sigue centrado en que su equipo siga creciendo y continuar siendo la revelación de la categoría. Para mí, su mejor versión se ve cuando juega de segundo punta por detrás de Miguelón, pero como referencia también sabe sacar jugo. Incluso en la banda izquierda. La realidad es que es un jugador ideal para atacar espacios y recibir entre la línea defensiva y de medios para girar al rival por completo. Un ‘enganche’ que cada vez va a más.

Es una persona muy responsable y lo da todo en el campo.hay que ponerlo en primera división