Ser el máximo goleador de un grupo en División de Honor no es nada fácil y Aleix Enríquez (Vila-seca de Solcina, 2007) lo está consiguiendo tras un inicio inconmensurable. Y es que el catalán hizo algo especular el pasado finde: sumar su segundo hat-trick consecutivo para elevarse a lo más alto de la tabla de goleadores del Grupo VII con 9 dianas. El último que lo consiguió (muy probablemente de los únicos) fue Aimar Blázquez, delantero del Valencia Mestalla, que le endosó tres goles al Murcia Promises en la jornada 4 y 6 días después hizo lo propio con el Alzira. Pues eso es lo que ha hecho Enríquez. Primero remontó el partido ante el Talavera hace dos jornadas con 3 goles ejemplificando lo que es él: potencia y definición. Una semana más tarde, el Jove no pudo resistir sus embestidas y se llevó otro tiplete para dar forma al 0-6 final. A estos 6 goles hay que sumarle el doblete que hizo ante el Castellón. Un total de 8 dianas en 3 partidos, casi ná pal’ cuerpo. Su inicio es demoledor y está a tan solo 3 tantos de igualar sus registros de la temporada pasada.
El joven delantero se está ganando con creces seguir otro año más en el Levante ya que termina contrato este próximo verano. No solo responde en el césped haciendo goles como churros, sino que en el vestuario se ha convertido en un gran líder junto a Pau Calvo. Mientras Afner no estaba disponible, se situó como clara referencia ofensiva acompañado por Biel Gutiérrez, algo más retrasado. Sin ser un 9 puro, el de Vila-seca de Solcina ha dado un rendimiento top siendo siempre un jugador más en la creación y elaboración de juego. Con la llegada del delantero bissauguineano, ahora el tarraconense juega por detrás de Cá, pero sigue dando espectáculo. Me fijé en el campo del Patacona (jornada 1) y no paraba de dar órdenes a sus compañeros del frente de ataque. Siempre con un mensaje motivacional y alentando cuando el encuentro se estaba atascando.

A nivel goleador, en la escuela no hay nadie con tanto olfato como él y el promedio así lo refleja: es el tercer mejor jugador en lo que se refiere a goles por partido (1.29) solo por detrás de Juan Manuel Reyes y Enrique Felipe, que compiten en otros grupos. Su principal virtud es esperar el momento oportuno y salir como una centella al contragolpe para fusilar y eso lo hace de 10, pero no nos engañemos porque es un jugador muy completo y rico en virtudes. Baja a recibir, cae a las bandas, se asocia bien en 1-2 toques, asiste y sabe detectar el hueco dentro del área para marcar. A eso le sumas que tiene liderazgo y te queda un jugador que, a pesar de no estar en el foco al igual que Pau Calvo, siempre da la talla. El año pasado ya lo vimos en el filial cuatro partidos y sería bastante lógico que este curso ocurriera lo mismo, pero con más minutos. El equipo de Álvaro del Moral (que lo conoce bien) anda servido con Fredy y sobre todo Brandon, pero nunca está de más añadir más azúcar al dulce.
