Siempre se dice eso de que en los filiales debe haber jugadores «creados 100% en la escuela» y en un Villarreal completamente transformado solo quedan unos pocos que cumplan una condición. Han llegado 9 futbolistas, se han ido otros tantos y han promocionado algunos desde el C. Por lo que, con todo ello, permanecen cuatro canteranos que llevan un porrón de años en Miralcamp. Ellos son Víctor Moreno, Luis Quintero, Dani Budesca y un último actor principal que ha aparecido este año como es Hugo López. No es descabellado decir que ellos forman parte de la columna vertebral del minisubmarino que tiene que despertar tras un inicio muy tímido. Contra el Hércules se vio que a este equipo le queda todavía mucho trabajar que hacer, pero si quiere salvarse debe empezar por comendarse a los mejores talentos. Empezando por Quintero, con el hispano-colombiano pasan cosas en el terreno de juego. Suya fue la victoria inaugural ante el Alcorcón con una asistencia top a Lautaro. Albelda sabe de su valía, pero es cierto que no ha tenido todo el protagonismo que le gustaría y eso está mermando al equipo groguet. Luis ha desarrollado esta temporada su faceta más solidaria apoyando al lateral (Budesca) cuando el rival ataca. Mucho más implicado y con inteligencia para saber sacar a sus compañeros de situaciones comprometidas, Luis tiene un don innato para sacarse ese último pase de la nada que termina en gol muchas veces.
Tal como está el B ahora mismo, no sacarle todo el juego a lo que produce Luis es como pegarse un tiro en el pie. Arriba, Álex Rubio está dando la nota, pero sabiendo que tienes a Víctor y Luis (dos veteranos del filial), hay que aprovecharlos mucho más. El nivel del nazarí está siendo realmente alto jugando por la izquierda y los números lo corroboran: cinco asistencias en 8 jornadas que lo elevan a lo más alta de la tabla de asistentes de toda la categoría. No diremos que hay una mala plantilla, pero probablemente los recursos no están optimizándose al máximo. Luis ya dio motivos el año pasado para ganar partidos con un mes de noviembre fabuloso. Ahora mismo, no hay otros dos extremos que estén en un estado de forma mejor y eso Albelda debe entenderlo para sacar al filial de esta situación.

Porque la realidad es que hay una materia prima más que interesante. A pesar de la gran revolución que ha habido con respecto al año pasado, hay talento y eso se puede apreciar en un futbolista made in Miralcamp como Dani Budesca. El murciano siempre te va a dar arena, nunca cal. Es de los jugadores más regulares de la plantilla amarilla (por no decir el que más) alcanzo un nivel notable en cada partido. No le hemos visto todavía en la Youth League (una pena) porque el club quiere que sume y aporte al rescate del B en Primera RFEF. ‘Bude’ ya apareció el curso pasado en la tercera categoría del fútbol español sin apenas sufrir y en 8 partidos que llevamos disputados, se ha consolidado. Suma sus partidos por 90′, no se ha perdido ninguno. Y es significativo que un chico de apenas 19 años esté siendo una parte clave en la columna vertebral por delante de jugadores más veteranos. Se deja el alma en el campo y Albelda sabe que no lo saca ni con loctite.
Con Hugo López pasa algo parecido, aunque ha sufrido un pequeño ‘bajón’ en este último mes. No obstante, su impacto en la categoría siendo juvenil ha sido de admirar. Fue el héroe en ese empate a 3 contra el CE Europa con un gol y una asistencia. Trabaja muchísimo y se desgasta como el que más y jugando en la izquierda está, poco a poco, encontrando su sitio. Siempre he pensado que el de Alcantarilla la ‘rompe’ jugando por dentro y por detrás del 9, pero Albelda lo ve como falso extremo. En la Youth League es el líder aunque juegue como 9 referencia (sí, una cosa rarísima). Con apenas 18 años, está cogiendo poso, experiencia e importancia en un filial donde está cada vez más caro jugar. Ahora debe dar ese paso definitivo hacia delante que, unido al de Quintero y Víctor, signifique el despegue del B.

Todos ellos tienen la similitud de que llevan al menos 8 años en Miralcamp siendo los más ‘perros viejos’ del equipo groguet. El talento está y los cuatro han demostrado que cuando se juntan, hay muchas opciones de que el B consiga la victoria. Bude, para armar la muralla, Víctor y Luis, poniendo la magia y la salsa picante y Hugo rematando la faena. El talento que se ha cocinado a fuego lento en la cantera grogueta debe ser el salvador.

