Un Villarreal de puro hormigón armado sacó la garra y su poderío para llevarse por delante a un huesazo como el City. Mauro Roca y Gaitán hicieron los dos primeros goles en una primera mitad muy práctica del Villarreal que entendió que igualando la intensidad del Manchester y corriendo a la espalda, podía sacar oro. El plan salió a la perfección y en la segunda mitad, tocaba bregar. Mukasa le puso emoción al duelo con un chicharrazo, pero su equipo, a pesar de intentarlo, no pudo sacar nada del Mini. El Villarreal se unió, trabajó, defendió como nunca para tumbar a otro grande. Primero la Juve y ahora al City para sumar 6 puntazos y convertirse en el ‘matagigantes’ de esta Youth League.
El Mini Estadi de la Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza se vestía de gala para recibir al Manchester City, el rival más complicado de la primera fase de la Youth League. A priori, era un partido donde el Villarreal debía atarse los machos y sufrir en bloque bajo, pero el fútbol te demuestra que incluso la lógica falla. El Villarreal llegaba con muchas bajas: Barrera, Luque, Iker Abad, Maciá, Budesca… y armó un XI competitivo juntando mucho las líneas y con jugadores de vuelo arriba. Como se esperaba, los citizens salieron a por todas desde el primer minuto y solo Polo evitó que el marcador se abriese. Primero con una parada pura de reflejos a una falta de Oboavwuodo que se colaba por la esquina izquierda. Los de Ben Wilkinson, a través de los extremos Mcaidoo y Heskey, comenzaron a hacer estragos y precisamente el 7 pudo hacer el primero con un disparo a bocajarro que repeló Polo desde el suelo. Cuando parecía que el 0-1 iba a llegar, Diallo detectó un movimiento de Roca a la espalda del lateral. Mauro creyó en ese balón, Headley se confió y el benicense se plantó ante Spike para cruzarla.

El feudo del minisubmarino convertido en La Bombonera tras ese gol de Mauro. A pesar de haber sufrido, el Villarreal entendió que debía juntar 2-3 pases rápidamente y salir a toda mecha. Así hizo polvo al Manchester que no podía frenar ni a Gaitán ni a Mauro. Los groguets comenzaron a despertar, pero Teo Bou cometió un error infantil al agarrar dentro del área a Divine Mukasa cuando ya se quedaba sin campo. El propio capitán de los ‘blues’ ejecutó la pena máxima, engañó a Polo, pero el balón se fue fuera desatando la furia en la grada. Segundo golpe consecutivo para los ingleses que ahí hicieron ‘off’. Los de Reina lo intuyeron y el juego directo fue más fluido con varias contras golosas. En una de ellas, Portela le ‘rompió la cintura’ a Charlie Gray, avanzó metros y en el borde del área se asoció con José Ángel Gaitán, que casi sin margen para el disparo, la puso en la cepa haciendo inútil la estirada del portero del Manchester. Nadie lo imaginaba, pero era real. El Villarreal vencía por 2-0 al City sacándole partido a su talón de Aquiles.
Al contragolpe el Manchester estaba destapando sus vergüenzas, pero quedaba mucho y había que seguir. Al descanso, mejor los visitantes en el inicio con 3 ocasiones claras, pero el tanto de Mauro los dejó casi noqueados. El Villarreal sacó petróleo de poder correr a la espalda y anotó un segundo que le hizo jugar más tranquilo. La segunda parte fue otra historia: un City más agresivo ante un Villarreal que quería proteger lo que había conseguido. Los de arriba empezaron a combinar con mucha velocidad y los de La Plana solo hacían que retroceder. En una de esas, Divine Mukasa se vistió de Maradona para driblar a 3 jugadores y cruzársela a Polo. Quedaba media hora larga y Sangare, Mcaidoo y compañía se habían quitado las cadenas. Oboavwuodo estrelló una falta lateral en el palo haciéndolo temblar al igual que al respetable que se había reunido en el Mini Estadi. Al Vila apenas le duraba la pelota y prácticamente en la siguiente jugada, Mcaidoo tuvo el 2-2 tras una jugada espectacular de Mukasa que se fue quitando balones, pero en la definición se topó con Polo, inconmensurable como siempre.

Reina vio que el partido se había complicado y metió a Alcaide y Dani Reyes para intentar recuperar metros. Casañ había entrado por Teo en el descanso para proteger la banda derecha. El City seguía apretando con algún tiro lejano, pero se encontró ante un Villarreal que no estaba dispuesto a perder esa renta. Thiago Albiol y Adrián Vivó (debut en Youth League) fueron los últimos movimientos con el claro indicativo de que Reina quería intentar cerrar el partido al espacio. Moussa Traoré se quedó en el banquillo (un perfil más físico) y los últimos 10′ fueron una agonía con ataques constantes que, afortunadamente, no llegaron a ningún sitio. El pitido final confirmó la decepción de un Manchester City que creyó que pudo ganar al Villarreal con poco y terminó claudicando a pesar de no hacer un mal partido. Con 6 puntos de 9, el Villarreal ya tiene mucha parte de la faena hecha, aunque no está todavía clasificado. El tiempo dirá, pero este Juvenil A ya es otra cosa.

