Un partido frenético, vibrante y excitante ha terminado con 8 goles y una derrota del Villarreal en Hotspur Way ante un Tottenham que ha aprovechado cada uno de los errores del submarino para terminar con un 5-3 extraordinario. La imagen del equipo de Pepe Reina ha sido buena y la realidad es que ha podido ganar a base de fútbol directo y ocasiones continuadas. Hasta en 3 ocasiones, el Vila tuvo que igualar el marcador y cuando mejor estaba, llegó el desafortunado gol en propia de Pedro Luque y pocos minutos después el 5-3 para cerrar el encuentro. Empezar perdiendo no gusta a nadie, pero la actuación del Villarreal ha sido de notable alto demostrando que esto es solo el principio y queda un largo camino para remediar esta derrota. La puesta en escena en Londres fue buena con un 4-4-2 claro combinando jugadores de buen pie como Unai Rodríguez, Barrera y Hugo López y otros más físicos como Seydou Llopis y Moussa Traoré.
Pedro Luque ejerciendo de líder en la zaga escoltando a Diallo y en los costados, Iker Abad y Petersson. Los primeros minutos no fueron buenos puesto que el cuadro inglés se adelantó por medio de Thompson que batió a Carlos López con un chut cruzado desde la izquierda. El 1-0 no despistó a los de La Plana que rápidamente pusieron el empate con una obra de arte de Sergio Barrera. Hugo López filtraba un pase majestuoso al canario, que desde unos 20 metros, la puso en la escuadra con una rosca de matrícula. El isleño va a dar que hablar este año. El golazo groguet dio alas a los visitantes que intentaban hacerse con el control de la pelota, pero la intensidad de los Spurs lo impedía. Elliot-Parris y Thompson estaban siendo dos puñales y antes del descanso, un contragolpe mortífero fue finalizado por el 9. Un golpe duro para el Villarreal que había ganado confianza con el paso de los minutos, pero se iba nuevamente abajo en el marcador.

La reanudación, lejos de ahondar en el impacto de ese 2-1, levantó el ánimo del submarino que igualó la contienda en el 49′. Seydou Llopis robaba cerca de la frontal, veía la llegada desde segunda línea de Iker Adelantado y su pase atrás, a cámara lenta, lo remataba con mucha clase el castellonense. Golazo de Iker que la puso pegada a la cepa del poste para meter a su equipo en el duelo nuevamente. A partir de ahí el partido se volvería loco con otros dos goles más en cuestión de 10 minutos. Primero, Rowswell remataba un centro desde la derecha para poner en ventaja, por tercera vez, al Tottenham. La reacción del Villarreal fue inmediata cuando en un saque de esquina botado por Unai Rodríguez, Iker Abad metía la coronilla para darle forma a un 3-3 absolutamente demencial. El partido estaba precioso y la sensación era que, ahora sí, el Vila estaba cerquísima de remontar el partido. Mauro Roca entró por Sergio Barrera y la banda derecha se convirtió en la AP-7. Mauro tuvo hasta 3 ocasiones encarando y disparando, pero su remate, por x o y, no llegaba a entrar.
Los londinenses carecían del control de la pelota y el Villarreal, capitaneado por un Unai brillante, triangulaba rápidamente para abrir el juego y cargar el área. Llopis tuvo el cuarto con un remate mordido y en la jugada siguiente, el Tottenham aprovechó el bloque alto groguet para ponerse por delante tras una jugada desafortunada de Pedro Luque, que fue al suelo para evitar el remate de Parris, y acabó metiendo el balón en su portería. Ese tanto dejó noqueado a los de Vila-real, que con poca energía recibieron el quinto en una jugada de muchos quilates que solventó Williams-Barnett con Carlos López en el suelo.
Alcaide, Thiago Albiol y Dani Reyes fueron los últimos cambios en busca de una remontada que se antojaba complicada. Los chicos de Pepe Reina lo siguieron intentando con juego directo y varios centros laterales, pero sin fortuna. Alcaide tuvo el 4-3 tras una jugada ensayada, pero su finalización besó el palo derecho. Un partido que no defraudó y que dejó claro que, ajustando un par de cosas, este Villarreal tiene mucha tralla para competir de tú a tú con cualquiera. El equipo se va dolido porque todos los errores tuvieron como consecuencia goles. La actitud y el juego del equipo fueron inmejorables y hay que crecer a partir de esta base.
