Al más puro estilo Dragon Ball. Así anunció ayer el Levante el fichaje de Etta Eyong para las próximas 4 temporadas. Sí, efectivamente. Es fichaje y no cesión como se apuntaba en un primer momento. Un movimiento que supone un «golpe encima de la mesa» como decía Héctor Rodas, director deportivo del Levante. En un principio parecía que se iba a cerrar la operación en forma de cesión (la alternativa más lógica), pero durante la tarde de ayer, saltó la bomba: el Levante lograba el traspaso de Etta a cambio de algo más de 3 millones de euros. Este medio tenía la información de que los derechos se repartían entre el Villarreal y el club granota (50-50) dando por sabido que el Cádiz recibía 1,5 millones al haber tenido la mitad de los derechos. Finalmente, el LUD ha adquirido el 100%.
Es una operación estratégica que lleva a cabo el Villarreal para poder adquirir todo el porcentaje de los derechos del jugador una vez termine la temporada. Tiene una fácil explicación: de compartir la propiedad con otro club, el Villarreal sabe que no podría sacar toda la ‘tajada’ que le gustaría en un (más que probable) futuro traspaso. De esta manera, en la operación el club amarillo tiene preferencia y un derecho de tanteo siendo el primero en la lista para fichar a Etta. Desde Orriols entienden que hay altas probabilidades de que el Vila lo repesque por una cantidad similar a lo que ha pagado el Levante.
Todos han quedado satisfechos. El Levante primero por tener ya a su delantero referencia que necesitaba como el comer. El perfil del camerunés era una completa desaparición en la plantilla de Calero y este refuerzo es un plus enorme para pelear por la permanencia. Por otro lado, en Miralcamp consideran que jugar en el Ciutat es el sitio idóneo para que se revalorice y pueda salir el próximo verano por un pastizal. El esfuerzo económico que se ha hecho es grandioso. La situación del Levante no invita a pensar en este tipo de desembolsos, pero se ha considerado que era lo oportuno. Todo ha cambiado muy rápido puesto que hace apenas 2 semanas, Etta era un deseo. Había conversaciones, pero lejos de llegar a un acuerdo. El resultado final no puede ser más positivo.
Con las llegadas de Georges Mikautadze y Tani Oluwaseyi, Etta se quedaba sin espacio y lo mejor era salir, a pesar de haber arrancado muy bien: tres titularidades consecutivas y un gol frente al Oviedo. Su espectacular temporada 24/25 con el filial avecinaba un mercado al rojo vivo. Los ‘lobos’ se han peleado por el africano, pero finalmente vestirá la elástica levantinista.

