Casi sobre la bocina, el Villarreal ha anunciado a su décima y última incorporación para el filial. Se trata de Curro Muñoz (2003), centrocampista del Real Oviedo, que apenas ha estado dos meses en el cuadro carbayón. Llega traspasado por una cantidad que se desconoce y cubre un hueco importante en una demarcación algo lastrada. El puesto de ‘8’ estaba casi vacío de no ser porque Hugo López ha ascendido al filial con ficha incluida. Pero no hay jugadores de ese perfil teniendo en cuenta que el sistema 4-4-2 no invita a pensar en que puedan encajar. Lo curioso del movimiento es que el jerezano firmó por el Oviedo en junio procedente de la SD Salamanca y dos meses más tarde, se va al Villarreal B.
Tras haber jugado a un buen nivel el año pasado en Segunda RFEF con el equipo salmantino, el Oviedo se fijó en él para reforzar al Vetusta. Firmó 1 temporada más dos opcionales en función de objetivos, pero todo ello se ha borrado de un plumazo tras la aparición de la directiva grogueta. Curro llega a reforzar el centro del campo amarillo que anda falto de un interior llegador. En el partido contra el Alcorcón (que se ha saldado con victoria por 1-0), Maciá y Diatta han ocupado el doble pivote, pero se ha echado en falta un generador de juego sobre todo en 3/4.
Muñoz llega para eso. Formado en las inferiores del Cádiz, alcanzó el Mirandilla en la 23/24, pero a mitad de temporada se fue cedido al Logroñés. Ha debutado incluso en Copa del Rey (Alcorcón y Celta de Vigo) y con este fichaje, la plantilla del B queda cerrada tal y como hemos podido saber en este medio. Han sido un total de diez refuerzos contando el de Álex Rubio, que llega procedente del Antequera por una cifra algo inferior a los 300k.
