Diego Menéndez, el ‘heredero’ de Cazorla, que asoma la cabeza en el Real Oviedo

Foto: Ana Vázquez Fotografía

El fútbol evoluciona como todo en la vida y, desgraciadamente para el espectáculo, la figura del ’10’/’enganche’ se está perdiendo a un ritmo deslumbrante y que asusta. Los Silva, Pedri, Iniesta, Baena… se ven cada vez menos porque el deporte ha ido vertiendo hacia una rama más física y frenética donde el talento puro e intrínseco se ve a pinceladas. Pocos ‘survivors‘ quedan en el fútbol español, pero hay que disfrutar de ellos mientras no se extingan. En ESPORTBASE Media damos una cobertura amplia y completa del fútbol valenciano en todas sus vertientes, pero de vez en cuando hacemos una excepción para destapar algún perfil interesante de otras zonas de España. En el día de hoy, el protagonista es Diego Menéndez (Oviedo, 2005), futbolista del filial del Real Oviedo y que es uno de los grandes talentos de El Requexón. Este chico tiene duende y en la capital asturiana. Juega de ’10’ y actúa como tal y no se puede evitar hacer una semejanza translúcida y recurrente con Santi Cazorla. Es cierto eso que dicen de que «las comparaciones son odiosas», pero parecen gemelos futbolísticos; son prácticamente idénticos.

Perfiles atacantes, con un tren inferior de escándalo, capacidad de liderazgo, manejo de las dos piernas y una técnica sedosa. Además, los dos son asturianos, con poca talla, pero un nivel futbolístico extraordinario cuando la pelota pasa por sus pies. La carrera de Santi y Diego ha sido paralela, pues los dos comenzaron en la escuela del Oviedo desde bien pequeños. Cazorla se fue al Villarreal en el año 2003 (Diego todavía no había nacido) y Menéndez ha seguido en el club carbayón sin vestir otra camiseta. Entró en categoría prebenjamín (de primer año) hasta día de hoy donde es parte de la columna vertebral del filial ovetense en el que lleva ya 3 temporadas a un nivel altísimo. Siendo juvenil de último año, Jaime Álvarez le hizo debutar en la primera jornada de la 22/23 contra el RC Villalbés. Casi nada. El resto es historia: 60 partidos a cuestas con el Vetusta demostrando magia y calidad a raudales. Diego siempre ha sido un chico con buenos valores y la cabeza en el sitio, sin desbandadas, y todos sus entrenadores coinciden en que, aparte de tener un talento natural, se ha superado día a día: «Tenía una mentalidad y una madurez que no se correspondía con su edad al ser tan pequeño. Entendía muy bien el juego y daba tranquilidad al equipo. Era un niño que le gustaba el fútbol de verdad, siempre estaba con un balón en los pies. Es un ejemplo de esfuerzo, superación y oviedismo. Para mi es un orgullo poder haberlo entrenado» explicaba Pablo Valín, entrenador de Diego en las inferiores del Oviedo.

Foto: Ana Vázquez Fotografía

Pequeñito, pero con mucha diablura dentro de sí

Carlos Menéndez, otro maestro que tuvo el placer de entrenar al ovetense, resaltaba que «sigue siendo la misma persona que cuando empezó». Comenta que en la etapa cadete ya destacaba por encima del resto y se le veía carne de jugador de primer nivel. Los años han pasado y su esfuerzo dio sus frutos el 5 de diciembre de 2023 cuando debutó en partido oficial con el primer equipo. Javi Calleja fue su principal valedor y le hizo estrenarse ante el Castellón en la segunda ronda de la Copa saliendo en el 85′. Un momento marcado a fuego en su memoria que, echando la vista atrás, había merecido la pena. Con contrato hasta 2026, ‘Dieguito’ (así le llama su círculo cercano) está muy bien valorado dentro de la entidad asturiana y lo cierto es que los intereses desde fuera no han parado de llegar. El último y más relevante fue el del Arenteiro de Primera RFEF que fue con todo a por Menéndez, pero el Oviedo rechazó la oferta. Diego lo tiene claro: quiere triunfar en el Tartiere, con el club que le ha visto crecer.

En esta pretemporada, ha sido el MVP en cada uno de los partidos que ha jugado el filial. Actuando como mediapunta, ha sido el máximo anotador de su equipo con 5 dianas ante equipos de la talla de Unionistas, Lugo o Racing B. Goles desde fuera del área con empeine interior de bella factura para llamar a ‘porrazos’ la puerta del primer equipo y decirle a Paunović: «oye, que estoy aquí». Diego sabe que lo que está en su mano es innegociable y está poniendo toda la carne en el asador para pronto estar en la élite. Dando pasos seguros y firme sabe que hay que tener los pies en el suelo y dar el 100%. Como decía el tío Ben: «Un gran poder conlleva una gran responsabilidad» y la suya es la de liderar un filial potente en Segunda RFEF para alcanzar el fútbol profesional. Teniendo el legado y la sombra de Cazorla tras él, el camino es el adecuado.

Foto: Ana Vázquez Fotografía
Autor / 12082 publicaciones

Tu periódico de fútbol y deporte base de la Comunitat Valenciana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *