La desbandada de jugadores en el filial del Villarreal ha sido una realidad. Pocos han quedado con respecto a la temporada pasada al haber un cambio de ciclo. Este medio ya informó que había jugadores que habían pedido salir como Requena, Espigares, Víctor Moreno y Quintero. Dani se ha marchado cedido al Córdoba hasta final de temporada y Espigares ha sido traspasado al Gil Vicente. Y es que hoy, precisamente, venimos a hablar sobre los otros dos en cuestión. El caso de Víctor ha sido noticia durante las últimas semanas: estuvo cerca de irse al Racing, pero el Villarreal paralizó la operación. El granadino no quería continuar en el filial y cuando ya se había acordado el traspaso, desde La Plana dijeron que ‘nanai’. En el caso de Luis, el colombiano ha tenido propuestas interesantes, pero ninguna que le acabase de convencer. Eso sumado a que Albelda le convenció para que se quedase alegando que va a ser un futbolista capital en el minisubmarino.
El hispano colombiano afrontará su octava temporada en el Villarreal tras aterrizar en Miralcamp cuando era cadete de primer año procedente del Kelme CF. El paso de los años lo ha hecho un futbolista determinante en cada uno de los equipos en los que ha estado. Su ‘peak’ se dio en la campaña 22/23 en el Juvenil A siendo el MVP de aquel año. Los números lo reflejan: 17 goles y 13 asistencias estando a punto de lograr el título liguero en la última jornada. Junto a Reque, Víctor y Unax, Luis fue el gran jugador de aquel equipo que entrenaba David Cifuentes.

Albelda tiene claro que va a ser su ’10’
En un claro 4-4-2 en rombo, Quintero era la punta del iceberg destapando sus mejores virtudes en su posición fetiche: la de mediapunta. Un año más tarde y a diferencia de sus compañeros que siguieron en Miralcamp, Luis dio el salto a Segunda División en un año complicado, pero de mucho aprendizaje. Primero en el Amorebieta donde jugó hasta enero y luego en el Deportivo de la Coruña con el que logró el ascenso a La Liga Hypermotion. Sumó algo más de 500 minutos entre los dos equipos y se nutrió de un grupo donde él era de los chicos más jóvenes. Su regreso al Villarreal fue tan necesario como potente. Y a pesar de que el filial ha estado por debajo de las expectativas, el centrocampista ha dado el callo con un mes de noviembre que no ha caído en el olvido. Mereció muchos más minutos porque su impacto en el equipo groguet era inmediato: cambiar tendencias de partidos, girar al rival, asistir y acercar al B a la victoria.
Albelda ha peleado por que se quede y le ha comunicado que va a ser una pieza angular del proyecto siendo uno de los pocos ‘supervivientes’ del filial del año pasado. Víctor está en la misma tesitura: debe dar un paso adelante y demostrar por qué el Racing y otros equipos de Segundan lo anhelaban. Con David a los mandos del B, todo apunta a que el sistema variará un poco y veremos de manera más frecuente la figura del mediapunta (Luis) y de dos extremos naturales (Víctor y otro chico en la izquierda). El primer test salió cara con un 5-0 contundente al Castellón B con dos asistencias de Luis y el brazalete de capitán en el brazo de Víctor. Dos jugadores en los que Albelda tiene depositada mucha fe y les va a dar galones importantes.
