En el fútbol no hay que dar nada por seguro. Hasta lo que parece más probable y seguro acaba por torcerse. Muchas operaciones que estaban a punto de caramelo se han terminado cayendo por distintos motivos y es lo que ha ocurrido con Víctor Moreno y el Racing. Después de que este medio desvelase en exclusiva las negociaciones del cuadro cántabro por el extremo, la realidad era que existía un porcentaje bastante alto de que Víctor vistiera la camiseta del Racing. Había acuerdo con el jugador y los clubes negociaban un traspaso por medio millón de euros aproximadamente.
Sin embargo, durante la tarde del lunes 15 de julio todo claudicó cuando el Villarreal comunicó al Racing que quería quedarse con el granadino y echaba atrás la operación. El principal motivo radica en los pocos jugadores con los que se iba a quedar el Villarreal B si dejaba salir a Víctor. Ya han sido muchas salidas: Rodri, Espigares, Iker Álvarez, Arnau, Joseda, Cristo Romero, Ojeda… y los que están a punto como Geralnik, Gerard Hernández y Requena. Teniendo en cuenta que van a salir más jugadores como Forés y Jorge Pascual, la plantilla tiene por el momento 20 jugadores aproximadamente.
Por ello, la cúpula ha decidido que Víctor no salga a pesar de que era una operación satisfactoria para las dos partes. El porcentaje de que Moreno acabe en El Sardinero es ahora realmente bajo, pero el Racing apurará todo lo que pueda. En este nuevo contexto, se abre un melón interesante. A Víctor le resta un año de contrato y por el momento no tiene intención de renovar. Si no lo hace durante la temporada que viene, saldrá libre el próximo verano de 2026. Algo que marcaría la cantera del Villarreal por el nombre del jugador y por no haberle puesto enmienda.

