No podía ser de otra manera después de la pedazo de masterclass que ha dado esta temporada en dos equipos diferentes. Chechu Bernal seguirá dirigiendo al Juvenil A levantinista la próxima temporada. No había ninguna duda, pero había que contar la información. Un entrenador que ha hecho maravillas con el Juvenil Liga Nacional y todavía más virguerias con el Juvenil A.
Jesús tuvo que meterse en vereda cuando la estructura de la cantera estaba tambaleándose a causa de la destitución de Euge. Un efecto dominó que hizo que Bernal cogiese al Juvenil A cuando mejor estaba en Liga Nacional. Habiendo consolidado al Juvenil B en la tercera plaza con un juego de lo más atractivo, el club decidió que Chechu recogiera el testigo de Álvaro del Moral y lo cierto es que los números de este Juv A 2.0 han sido perfectos: 7 victorias y un empate en 8 partidos anotando 20 goles y solamente recibiendo uno (vs Cartagena). Con el Juvenil B dio oportunidad a muchísimos cadetes: Asier Cano, Bruno Just, Nezar Azibi, Pablo Tido, Luis Lacasa, Fode Minite, Manuel Ramírez, Xavi Laroche…

Era difícil mejorar sus números en el segundo juvenil, pero con el División de Honor logró una segunda plaza que se antojaba prácticamente imposible en pleno mes de enero. Apelando al Villarreal y Elche, el Levante ha quedado subcampeón a 10 puntos del Valencia. Quién sabe qué hubiera ocurrido si hubiese cogido al equipo desde el inicio. Lo que está claro y está claro como el agua es que lo seguirá entrenando el año que viene. Desconocido para muchos por ser un perfil de segunda línea -no le gusta estar en los focos-, Chechu se caracteriza por el fútbol agresivo en el buen sentido de la palabra con el fin de someter al rival. El sistema es posible que se varíe y en lugar de un 4-4-2 clásico, veremos más un formato rombo con un mediapunta.
Suele dar mucha importancia a los interiores y enganches como Robles, Biel Gutiérrez, Usedo, Aleix y cía fortaleciendo y ahogando al rival a través de la posesión y la acumulación de jugadores en los carriles interiores. El club está encantado con su trabajo y Chechu, feliz en Buñol donde ya lleva muchos años en distintas labores. El reto es claro: arrebatar el título al VCF y volver a ser campeón. Hay mimbres para ello.
