El mejor cierre posible para una temporada decepcionante. El filial amarillo despidió la temporada 24/25 con un cómodo triunfo en la Ciudad Deportiva Luis del Sol ante el Betis Deportivo. Un partido claramente con sabor a despedida para muchos jugadores y el capitán del barco, Miguel Álvarez. Este próximo verano, el minisubmarino va a sufrir una remodelación de arriba abajo; no va a reformar solamente el cuarto de baño, va a cambiar la casa entera. El técnico jienense va a dejar el Villarreal tras 8 años a cargo del filial y en su último encuentro, dispuso un XI con jugadores poco habituales: Rubén Gómez, Ayouba, Geralnik y varios jugadores del C subieron para completar la convocatoria.
Slavy fue el gran protagonista con un doblete antes de volver al Eibar. El primero de ellos fue desde el centro del campo aprovechando la posición adelantada de Germán García. El búlgaro no se lo pensó y la mandó directamente al fondo de la red postulando claramente a uno de los goles del curso. El Betis no parecía muy concentrado y los amarillos se dedicaron a amasar la pelota con una medular muy poblada. Budesca tuvo que retirarse por unas molestias físicas y, sin Joseda en el banquillo, tuvo que entrar Solà jugando a pierna cambiada. Poco más tuvo la primera mitad. Un Villarreal muy serio, mandando en el marcador e impidiendo que el Betis llevase las riendas.

Al poco de empezar la segunda mitad, Diatta remató sin oposición un buen centro lateral de Arnau para poner el 0-2. Un segundo tanto que mató al conjunto andaluz, que no estaba tocando el área de Rubén. Miguel movió ficha y dio entrada a jugadores que casi con total seguridad no seguirán en Miralcamp el año que viene: Brais Val, Víctor Moreno y Luis Quintero. También entró Tamarit, que recientemente renovó hasta 2028. La guinda la puso Slavy desde los once metros con una ejecución muy ajustada al palo derecho. Un triunfo que no oculta el curso descafeinado de un equipo que estaba hecho para volver a Segunda. Con un balance de 11 victorias, 16 empates y 11 derrotas, los groguets han salvado una temporada más negativa que positiva.
Dejándose 16 puntos por el camino después de haberse puesto por delante. Esa ha sido la realidad: desaprovechar la renta y no apostar por un fútbol ofensivo. Jugadores como Quintero, Espigares, Rodri y Hugo Pérez se marchan del Villarreal con un triunfo bajo el brazo, pero sabiendo que la temporada podría haber ido mucho mejor.
