Chim pum traca trá, se acabó la temporada 24/25 en el Grupo VII de División de Honor. Y no ha podido concluir de mejor forma para un Levante que se ha llevado el subcampeonato tras arrasar al Castellón en el Mini Estadi de la Ciudad Deportiva de Buñol por 4 goles a 0. Para ponerle el broche al curso, el club abrió las puertas del feudo del filial y femenino para albergar un duelo con un botín interesante en juego: el LUD necesitaba ganar para asegurarse la segunda posición y no depender del Elche. Y no falló. Ante un Castellón a tumba abierta, los de Chechu Bernal abrieron pronto el marcador con un gran gol de Manel Usedo (su 4ª diana de la temporada). Con Aleix y Ethan Sabater en el frente de ataque, los locales comenzaron a perforar al cuadro orellut al contragolpe.
Pero el punto de mira del gandiense estaba mal calibrado; llegó 4 veces a puerta en posición franca, y todas se le marcharon fuera. El Castellón padecía con una defensa ‘modo ataque’ a 30 metros de la portería de Jorge Valverde. En uno de esos acercamientos, un disparo de Ethan se estrelló en el poste, el rechace cayó entre Luismi Pérez y Antoni Fenollar, y el ’19’ fue más hábil para meter la pierna y anotar el segundo a puerta vacía. El segundo tanto hizo mucho daño al equipo de Jorge Ibáñez que desesperadamente buscó el gol que le acercase en la contienda. Pero no fue así. En la segunda mitad, el ritmo no decayó y pronto el Levante haría el tercero con una llegada por la izquierda, comandada por Robles y finalizada por Aleix Enríquez. Pau Calvo y Mesfin entraron a 20′ del final y precisamente el gallego anotó el 4-0 tras un pase de la muerte de Robles desde el perfil derecho. Una renta más que suficiente para dar minutos a los menos habituales: ‘Frato’ y Javi Cuenca que salieron a 10′ del pitido final.

Los orelluts tuvieron algún acercamiento interesante, pero no culminó ninguno sobre la portería de Asier Herrera. Al final, una victoria que otorga la medalla de plata a un equipo que empezó mal y ha terminado de lujo. Pablo Sánchez, presidente del club, presenció el partido en las gradas del Mini y juntó a la plantilla tras el partido para felicitarles por la enorme temporada que han hecho.
Una foto final grupal para el recuerdo y luego una sesión (casi interminable) con familiares, amigos, parejas para enmarcar un día espectacular en Buñol. Para muchos fue una temporada más en el Levante y para otros tantos el último día como granotas. La mayoría de 2006 saldrán este mismo verano al no haber sitio en el filial. Entre ellos, Carlos Torres que se debate entre dos equipos interesantes: uno de los cuales es el Girona FC.
Hay que mencionar, obligatoriamente, a Chechu Bernal que ha conseguido unos números de aúpa: 7 victorias en 8 partidos y ninguna derrota; 1 gol encajado y 7 porterías a 0 después de llegar pasado el ecuador de la temporada. Sin Nacho Pérez, Martin Krug, Aitor Manzanedo y Fredy (titulares, todos ellos) ha sabido sacar todo el jugo a un equipo con un potencial de escándalo. Con David Robles como máxima figura, el juvenil levantinista ha gozado de mucha dinamita arriba. Pau Calvo manejando en la sala de máquinas derrochando energía como si fuera incombustible y aportando un criterio espléndido.
Jugadores como Manel Usedo, Aleix y Luismi le han aportado esa sabrosura en metros finales acompañando a un Frato renacido y a un Ethan Sabater, desatado y eléctrico. Detrás, Llorens ha sido indiscutible (saldrá en verano) y ha tenido a su lado a un sorprendente Nakoha que ha ido de menos a más; hasta el punto de quitarle el sitio a Junior Sidiki. En las bandas, Ángel Domínguez, cumplidor y Dani Giner y Jordi Hernández se han ido repartiendo los minutos. La guarida para el bueno de Asier Herrera, que lo disfrutará el respetable el año que viene en el Atlético Levante.
