Huele a ascenso que tira para atrás, pero seguro que eso no lo quiere escuchar la afición del ‘Glorioso’, pero la realidad es que va camino de ocurrir. El Guillermo Amor iba a ser testigo de una goleada descomunal para reafirmar la candidatura del filial orellut al playoff (eso como mínimo). Ante un Benidorm, que le ha dado en bandeja de plata la salvación al Atlético Levante, los de Pablo Hernández se pusieron rápido por delante con un Miguelón, que vive su momento más dulce de la temporada. Lleva desde diciembre con el Amateur y ya acumula 4 goles en Tercera RFEF; contando este doblete al cuadro alicantino. Una preciosa triangulación entre los jugones del equipo: Punzano, Rubén Murcia… desembocó en un derechazo de Miguelón que se coló por el lateral de la red.
Respondió de inmediato el Benidorm al contragolpe aprovechando que la defensa castellonense había tirado la línea casi 40 metros. En boca de gol, Boyko no falló y puso las tablas. El mayor Talón de Aquiles del equipo visitante era la espalda de la zaga, pero su mismo veneno se convertiría en su antídoto cuando Gonzalo Pastor detectó el desmarque de ruptura de Miguel Ferrer que, casi cayéndose, batió a Vicent con un toque sutil pero suficiente con la puntera. A partir de ahí, el partido decayó para los azulones y el Castellón se vino arriba. José Diaz se sacó un latigazo de la manga, el guardameta dejó el rechace muerto y Nico Font, más listo que nadie, anotó a placer el 1-3. Los pupilos de Miguel Ángel Bueno hincaron la rodilla ante un filial albinegro completamente desatado que se llevó un susto cuando Juanjo encaró a Sergi Torner, en el mano a mano, pero se topó con la parada descomunal del alcorino. No era para menos viendo el arsenal que tenían delante con Murcia, Punzano, Font, Gonzalo Pastor, Miguelón… Cada llegada era sinónimo de gol.
Y en la segunda mitad con el encuentro casi decidido, Pol Pla jugó en largo con Diaz que se introdujo en el área para encontrar a Gonzalo Pastor, que desde el balcón del área dio un pase a la red con mucha delicadeza. Estaba siendo un completo monólogo de los orelluts que no dejaron de pisar el acelerador ante un Benidorm casi desahuciado. El carrusel de alegrías no se iba a frenar porque Jorge Domingo regresaba después de 4 meses ausente por una lesión. Fue el retorno perfecto porque a los dos minutos de salir, recibió una buena dejada de Borikó y la puso en la escuadra izquierda de primeras. Menudo regreso del saguntino que puso la manita final en el marcador. 3 finales por delante para seguir soñando: Atlético Levante, Ontinyent y Crevillente. Este equipo va volando y quiere más.
Los datos están ahí: es el equipo del grupo VI con más victorias (16) y más goles a favor (66), aunque también el que más encaja (52). La filosofía es clara: atacar como si fuera la vida en ello y está funcionando sin problema alguno.
