“Debes tener más mala leche dentro del campo, porque si se te van a comer”; “O te esfuerzas al máximo y sufres en cada entrenamiento, o nunca llegarás a nada”; “O eres capaz de machacar sin piedad al contrario, o te machacan a ti: esto es una guerra donde gana el más fuerte”; “como deportista, debes sufrir y acostumbrarse a pasarlo mal”; “debes dedicar más y más tiempo en entrenar y hacer cosas para ser mejor deportista, para ser el mejor”…
Todas ellas son frases recogidas en diferentes entornos de entrenadores o padres que “quieren que sus deportistas sean grandes deportistas”, haciendo todo lo que sea menester para ello. En estos mensajes se muestra un gran interés en el deportista, en hacer todo lo posible por conseguir el éxito, al coste que sea, sin tener en cuenta las emociones, la forma de ser, los intereses… de la persona que hace deporte.
“Compagina adecuadamente los estudios con el deporte”; “mantén otras actividades de interés a parte de la deportiva”; “organízate la semana”; “sé respetuoso con las opiniones de los demás”; “aprende a trabajar en equipo”… son también mensajes que tienen que ver con entrenadores o padres que quieren que sus deportistas funcionen bien a nivel deportivo.
Ambos enfoques son diferentes: en el primero de ellos, da igual la persona; y en el segundo, se entiende que si la persona está bien, el deportista funcionará también bien.
¿Cuál es el mejor? Es decir, ¿ofrece un mayor rendimiento deportivo aquél que se centra exclusivamente en aquello que tiene que ver con la actividad deportiva; o es mejor trabajar sobre todo a la persona para que el deportista rinda mejor?
Parece claro que el deportista tiene que saber manejarse en el entorno deportivo. Por ejemplo, debe manejar situaciones estresantes de la competición, rendir a su máximo nivel, entrenar lo que toca… es decir, tener recursos psicológicos para poder alcanzar su óptimo rendimiento. Y poner el foco en que esa persona que practica deporte mejore en esos aspectos es determinante en su rendimiento.
También, si se cuida a la persona “fuera del deporte”, de manera que adquiera valores que le van a hacer que, por ejemplo, sea respetuoso con otros, sea creativo, ordenado o capaz de trabajar en equipo, parece que repercutirá en su actividad deportiva.
Ambos planteamientos parecen lógicos. Y ambos pueden ser perjudiciales, o muy beneficiosos.
Cada persona tiene unas características propias, con sus necesidades, que es necesario tener en cuenta, y que, a partir de ellas, es adecuado que adquiera recursos para, en el caso de ser deportista, pueda alcanzar su máximo rendimiento. Por ejemplo, cuando se focaliza en lo realmente importante de su deporte, cuando aprende a hacer aquello que le beneficia y dejar de lado lo que le perjudica. Pero también necesita adquirir una serie de valores y comportamientos, de acuerdo a lo que precisa como persona única, que le ayuden a funcionar bien como persona. Si la persona funciona bien, el deportista puede funcionar mejor; pero si el deportista no hace lo necesario y de la manera adecuada para rendir bien en su deporte, no alcanzará su máximo nivel deportivo. Ambos aspectos están relacionados, y es necesario tenerlos en cuenta a la hora de plantear el trabajo en el deporte de base.
De esta forma, si una escuela de deporte de base quiere alcanzar buenos resultados deportivos y crear deportistas fuertes; también deberá programar buenos valores, buenos hábitos, en sus deportistas, porque eso les ayudará a funcionar mejor en el deporte. La clave del buen trabajo es saber lo que se hace, ajustarse a la persona y plantear acciones adecuadas que fomenten el desarrollo de objetivos adecuados a cada persona y cada grupo de personas. Si les ayudamos a que tengan valores, hábitos y recursos personales y deportivos adecuados, fomentaremos buenas personas y también buenos deportistas.
David Peris Delcampo (@dperisd)
Presidente Federación Española de Psicología del Deporte
Presidente Associació de Psicología de l’Esport de la Comunitat Valenciana (APECVA)
Profesor de la Universitat de València
Entrenador N3 TDS de Fútbol y Futsal
Psicólogo Experto en Psicología del Deporte
