El Villarreal ‘C’ está diseñado para subir. Así lo trasladan desde el club y más aún después de los fichajes en el mercado de invierno: Arnau Forés, Albert García, Moha Dahmouni y Dani Rodríguez «Patas». Los dos últimos resultados habían pinchado un poco el globo (1 punto de 6 posibles), pero ante el Benidorm, equipo de la zona baja, se tenía que volver a ganar para engancharse a la parte alta de la tabla… Y no se hizo. El cuadro benidormense remontó hasta en dos ocasiones un resultado adverso haciendo de los córners y faltas laterales su principal arma. Fofana adelantó a los locales, pero el Villarreal no pudo ampliar la renta y acabó pagándolo en 10′ tétrico a nivel defensivo. 3 puntos perdidos y fuera de playoff.
Comenzó golpeando primero el equipo groguet con una vaselina estupenda de Fofana con previa asistencia, en una baldosa, de Sergio Hinojosa. La inercia del tanto hizo sufrir al cuadro alicantino que apenas podía parar las embestidas de Linares, Hinojosa y compañía que salían en tromba cada vez que recuperaban el esférico. Sin embargo, los de Miguel Ángel Bueno sacaron diamante puro de una jugada aislada: Boyko caía dentro del área tras ser zancadilleado por Bonafé. Javi Cabezas ejecutaba la pena máxima y anotaba después de que Kike Bartual tocase y desviara el balón a la escuadra. Decepción total y mal sabor de boca del guardameta amarillo que estuvo cerca de detener el lanzamiento.

Los de David Albelda siguieron intentándolo, pero al descanso, la sensación era que los locales habían hecho más méritos como para llevar ventaja en el marcador. Linares tuvo el 2-1, pero se topó con Vicent. Al inicio del segundo acto, Kevin Martel volvió a desequilibrar la balanza rematando con mucha determinación un córner de Sergio Hinojosa. Un giro de cuello espléndido que hacía justicia a un marcador algo confuso, pero nunca llueve a gusto de todos y menos en esto del fútbol. 5′ minutos después, Ndoye aprovechaba una falta de comunicación entre Joan Ruiz y Fran Gil para elevarse a los cielos del Mini y superar a Bartual con la testa. Y justo vino ese empate a 2 después de que Hinojosa estuviese a punto de hacer el 3-1 con una falta directa que cogió comba y solo pudo evitar Vicent: era un gol precioso y que ya se estaba cantando. El jarro de agua fría real vendría en el 73′ cuando Mario Izquierdo, sin oposición, también marcaba de cabeza en una ejecución imposible de detener para Kike. La sorpresa era real: el Benidorm estaba asaltando el Mini Estadi a base de testarazos.
Los alicantinos le dieron la vuelta en poco más de 10 minutos y a partir de ahí, se produjo un acoso exasperante del equipo de La Plana. Primero, se pidió un penalti (muy evidente) sobre Albert García que fue claramente trabado por Iván López. En el siguiente ataque local, Joan Ruiz se encontró con un rebote precedido de un córner, pero su remate con la rodilla (de refilón) pegó en el larguero y se fue fuera. El segundo filial seguía insistiendo y embotellando al CF Benidorm con todo el armamento ofensivo en el verde: Jaime Fernández, Albert García, Hinojosa, Owono… Fue más un «quiero y no puedo» que jugar de manera inteligente y paciente. Una derrota que escoció mucho al Villarreal que se vio hasta dos veces por delante y acabó pagando muy caro su fragilidad defensiva en las acciones a balón parado.
